El trabajo que Papaya Music lanzó hace pocas semanas con el nombre de Reggae Night 2 tiene varios elementos que bien podrían darle el título a este compilado de: “toda una joyita”.
Los 12 temas que la discográfica alternativa e independiente seleccionó para este trabajo, arrojan una serie de tendidos de peso.
Por un lado, bien podía haber apostado la discográfica por los tan comunes hits que suelen asegurar las ventas, o al menos el tráfico masivo de un compilado... ¡pero no! El Reggae Night 2 se preocupó por prensar, en primer lugar, que fueran consecuentes con un contenido social.
El disco echa mano de temas cuyas letras refuerzan la preocupación por el calentamiento global y la degradación social; por levantarse de los guetos urbanos y de preservar este ritmo que ha sido adoptado como un estilo de vida.
Por otra lado, en lugar de nutrirse con artistas tradicionales, el Reggae Night 2 apostó por hacer un equilibrio entre proyectos muy jóvenes, en términos de edades de vida, junto con otros que están siendo considerados revelación. Casi todos, de mediana edad o de carácter de revelación, tienen en común que han ganado terreno en uno de los campos más adversos e independientes de un mercado: la escena underground.
Y desde esa escena, la subterránea a la que los medios masivos no siempre ponen atención, estos grupos han logrado reunir una legión nada despreciable de seguidores.
Es que el compilado ha incluido a Kingolovers, Unity Reggae Band, Lucho Calavera & La Canalla, Huba & Silica, Un Rojo, Jahricio, Moonlight Dub Xperiment –en alianza con Huba–, Sulalalaska, Kumary Sawyers, Cocofunka y también a Bet-Shalom.
Así, en términos de esencia, el compilado Reggae Night 2 es una especie de breve inventario sobre una parte de la actualidad del reggae y los géneros urbanos en la Costa Rica del año 2011. Eso es un valor documental.
Sonar diferente. Y en términos de sonido, el disco no se queda para nada atrás. A pesar de que su nombre hace clara referencia al reggae, el género no está abordado desde el purismo; es un abanico de la realidad sonora que ahora domina Costa Rica: la fusión.
Es así como aparece desde el reggae que guarda el más característico sonido jamaiquino –como es el caso de Bet-Shalom– hasta la base reggae en clara fusión con el funk y los ritmos latinos –como es el caso de Cocofunka o bien Lucho Calavera & La Canalla–.
Y no para ahí, se atreve el compilado a dejar escrito para la posteridad que también en Costa Ria se hace dub –Moonlight Dub Xperiment–; que no se tiene miedo a la música electrónica ni a los géneros urbanos como el hip-hop o el noize –Huba & Silica y Unity Reggae Band–,y que en esta tierra toda mezcla es posible, hasta la del reggae con el ska –que son musicalmente familiares– con el punk –que no tiene parentesco con ellos–. Ese es el caso de Sulalalaska.
Lo que ha hecho el Reggae Night 2 es poner en evidencia lo que está pasando con el reggae y sus diversas fusiones en el área urbana.
Inéditos y revelación. Esta producción tiene también como gran valor el colocar temas inéditos o que, en el pasado, tuvieron una circulación underground.
Para muestra, tres botones. Inéditos son, por ejemplo, los dos temas aportados por el grupo Kingolovers: Danger y Rise.
De circulación casi underground es el Wake up & Get Up, de Kumary Sawyers, una de las artistas revelación en este momento en el campo del reggae.
“De las cosas que nos parecieron interesantes fue el trabajo de Kumary (Sawyers). Ella representa un papel muy diferente para la mujer; en este momento no hay mujeres comandando un grupo como lo está haciendo ella con Kingolovers (es su cantante); generalmente ves a las mujeres haciendo coros, o en papeles secundarios. Ella nos parece una revelación en ese sentido”, explicó a Viva Yazmín Ross, investigadora y parte de Papaya Music.
La discográfica no se sacó el contenido de este disco revolviendo papelitos en un sombrero. El álbum corresponde a la constante observación de una escena que crece. “Siento que hay una clara efervescencia del reggae”, dijo Ross.
“El país vive una efervescencia de grupos de reggae, con vocalistas talentosos y con música original. Eso ha aumentado las legiones de seguidores del género en San José, en Limón, en las playas del Pacífico y en diversos rincones del país”, explicó Papaya Music en un comunicado de prensa.
También descubrió Papaya Music que había un asunto cultural interesante que está presente en los exponentes por ellos convocados: lo bicultural.
“El carácter bicultural de los músicos, los vocalistas y los Dj, quienes sacan a relucir su doble procedencia hispana y afrocaribeña, ha enriquecido el reggae local que se nutre de dos grandes influencias: las bandas suramericanas de ska y de reggae en español, con toda la fusión de ritmos latinos y del movimiento underground”, explicó Papaya Music.
Y falta más: “(También hay) acentos más lentos, más rapeados y melódicos del blue-beat, el steady rock, el dancehall y el roots jamaiquino, que han encontrado aquí una prolongación natural en los hogares y ambientes de la diáspora afrocaribeña”, dijo la discográfica.
La cola del éxito. Este compilado trae cola: es el segundo volumen del Reggae Night que lanzó Papaya Music en el 2005, y resultó todo un éxito en ventas.
Aquella primera edición de la serie Reggae Night ha vendido, hasta el día de hoy, más de 15.000 ejemplares, todo un logro para un álbum editado en Costa Rica y quedándose así como uno de los discos más exitosos del catalogo de la discográfica nacida en suelo tico.
Así que, la barda que salta el Reggae Night 2 es alta, desde su lanzamiento, la última semana de febrero, este nuevo ejemplar de la serie ha vendido 500 ejemplares. Pero aún es temprano para dictar un veredicto sobre los logros comerciales del disco.
“La crisis del mercado hace que uno sea menos optimista, pero el reggae es un género que buscan mucho los jóvenes de aquí y los que nos visitan de afuera. Así que somos optimistas”, dijo Yazmín Ross, de Papaya Music.
El arte del arte. Los artes del Reggae Night 2 tiene, redundantemente, su arte. Poderosamente las texturas y las formas llaman la atención. ¿Sus creadores? Priscilla Aguirre y Walter Calieno de La Cabeza Estudio.
“El arte del anterior disco (Reggae Night 1) estaba más enfocado en las raíces del género, pero esta vez por las tendencias de los grupos tratamos de hacer algo que reflejara cómo el reggae se está infiltrando en la jungla de cemento”, dijo a Viva Priscilla Aguirre.
De hecho fue la música de Huba & Silica la que sirvió como nutriente mayoritario para los artistas. “Huba & Silica con esa una nota más moderna fue uno de los grupos que más nos inspiró para el arte”, confesó Aguirre.
Y dentro del reto que fue para los artistas plásticos este diseño, usaron la forma circular como una constante. Es así como aparecen referencias a los discos de acetato, a los afros y a las gorras rastas.