No te voy a ver es un tema nostálgico, sí, pero también es esperanzador. Delić, la cantante nacida en Holanda, criada entre Costa Rica y Panamá, y esposa de Willy Rodríguez, de Cultura Profética, se estrena oficialmente en la música con un sencillo inspirado en la ausencia de su padre, quien falleció hace un año.
“La canción nace por las ausencias y la distancia. Mis padres se separaron cuando yo tenía nueve años, mi papá se quedó en Costa Rica y nosotros nos fuimos a Panamá. Lo extrañaba montones aunque siempre tuvimos contacto. El año pasado falleció y ahí es donde el sentimiento de la canción recobra una profundidad más fuerte, porque ya no tenía que cruzar fronteras para verlo, ahora tengo que cruzar dimensiones, buscarlo y honrarlo”, explicó la artista vía telefónica en entrevista con Viva.
El tema se puede tomar como melancólico, pero también tiene un mensaje esperanzador. Delić quiso expresar sus sentimientos y decirle a su público que está bien sentirse triste, pero que hay formas de manejar esa sensación.
“Siempre quiero transmitir que podemos ir para adelante con alegría y entusiasmo, ayudando a los demás. Todos pasamos por estas situaciones y tenemos que aprender a compadecernos todos, así que traté de hacer esta canción con dulzura y amor. Estoy segura de que los sentimientos llegaron a quienes la escuchan”, agregó la intérprete.
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Por supuesto que la cantante tiene todo el apoyo de su experimentado esposo. Afirma que Willy ha sido un pilar en su carrera artística gracias a la dirección y consejos que le brinda.
La canción con la que debuta oficialmente la artista viene acompañada con un video en el que también muestra cómo se puede vivir con la tristeza sin perder la paz.
“Estábamos afinados con la idea de representar qué hacemos en las pausas, qué esperamos cuando esperamos, qué hacemos cuando esperamos. Yo soy una persona muy emocional y el tema de las energías es algo de lo que necesito hablar y mostrar. Así lo hicimos en el video porque muestra que para manejar mis emociones hago ejercicio, leo, me conecto con la naturaleza o tomo un baño profundo; todo eso lo tenemos a mano y lo damos por sentado, pero son grandes terapias”, concluyó.
