“Time’s empezó como un proyecto de Juan Pablo (Calvo) y en el Dandelion. Fuimos, básicamente, él y yo los que componíamos con (Francisco) Longhi, haciendo las melodías y los arreglos vocales. Ya para The Book of Lost Words todo el grupo se unió al proceso de composición, y desde el principio. Creo que eso nos dio un sonido más maduro y con mayor cohesión”. Así explica Ari Lotringer, guitarrista líder de Time’s Forgotten, el proceso que vivió la formación para crear su tercer álbum.
Lotringer y Juan Pablo Calvo, compositor mayoritario de las letras, fueron los productores de The Book of Lost Words, álbum que, además, fue grabado en el estudio de Calvo, que ha sido desarrollado a partir de los discos de Time’s, Bushido Audio Productions .
“El estilo de Time’s a través de los diferentes discos que hemos hecho ha ido evolucionando y transformándose, pero siempre refinándose. Hemos ido encontrando más madurez a la hora de hacer nuestros arreglos, para mantener todos los elementos que caracterizan a Time’s. Ahí está la base de metal progresivo, con partes suaves y a veces matices trip hop, encontrándose con partes folk o étnicas más las influencias del rock progresivo. La gran diferencia en el sonido es que al haber compuesto todos los miembros, se logró que los arreglos en cada instrumento tuvieran más amarre entre sí, porque desde el principio están mejor pensados”, explicó Lotringer.
Uno de esos trabajos experimentales es Nostalgia, el tema en colaboración con la banda de folk rockFoffo Goddy , la composición, que abre The Book of the Lost Words.
“Recuerdo que (Francisco) Longhi tenía ya hechas todas las melodías de las voces. Cuatro voces que son la mía, la de Longhi, la de Ari (Lotringer) y la de Daniel (Bissinger, la otra parte de Foffo Goddy). Básicamente, todo lo hicimos ahí en el estudio”, recordó Arturo Pardo, voz, guitarra, banjo y charango en el dúo Foffo Goddy.
“Fue muy interesante cómo ellos interpretaron las voces que yo había escrito. El tema fue pensado para ellos, para su tipo de voz y su estilo musical, y fue muy interesante ver cómo las abordaron ya en el estudio”, dijo Francisco Longhi, que es el cantante de Time’s.
Pasado-presente. “A diferencia de los discos anteriores, yo estaba buscando esta vez un concepto más global, que cada canción fuera una historia por aparte, pero que se desenvolvieran en el mismo concepto”, dijo Juan Pablo Calvo.
Es así como cartas que no llegaron a su destino; mensajes que no se dieron; cosas que uno se guarda y no dice; ira contenida y el añorar, fueron los puntos de partida que se trasladaron, finalmente, a la música y a las letras de The Book of Lost Words.
Al tener esas emociones e imágenes por referencia, se iba dictando solo el tono del que es el tercer álbum de Time’s Forgotten: debía ser más pesado, no estaban abordando un asunto light.
La música que iba apareciendo devolvió a la banda hacia las letras y eso hizo que, al enfrentarlas nuevamente, encontraron que las historias de las canciones sucedían, perfectamente, en distintos tiempos: siglo XIX, siglo XX o siglo XXI.
Así, este álbum rompe el tiempo y el espacio en su forma de contarse, cantarse y sonarse. Desde el concepto de su arte gráfico está claro: la banda aparece ambientada como si fueran personas de hace muchos, pero muchos años atrás. Ese mismo concepto prevalece también en el videoclip de Disconnected , sencillo punta de la lanza de The Book of Lost Words, y que fue estrenado el pasado 25 de mayo.
Un reto. The Book of Lost Words está entroncado también con un presente en el que la banda busca apertura de mercado –con tres álbumes y ocho años de vida es tiempo– y con una alineación renovada.
Leo Rojas es el nuevo miembro de Time’s Forgotten, pues entró casi en enero de este año.
Cuando llegó a la formación el disco estaba avanzado, así que empezar con el The Book of Lost Words fue un reto. “Tuve que sentarme a escuchar lo que hacía Ari (Lotringer) y proponer solos. Siempre me gustó el progresivo y ha sido un reto para mí aprenderme todas las canciones de Time’s. Nunca han sido sencillas sus canciones, pero en especial para este nuevo disco se nota la complejidad”, dijo Rojas a Viva.
The Book of Lost Words es una obra compleja y Francisco Longhi lo sabe bien. Este disco le sacó las canas verdes.
“Hay mucho trabajo armónico por parte de Ari (Lotringer) y Juan Pablo (Calvo) y eso hace complejo el trabajo melódico vocal porque hay muchas progresiones. Fue un trabajo, además, de experimentar con cosas fuera de lo común”, explicó Francisco Longhi.
Para el cantante, The Book of Lost Words le permitió sacar a la luz algunas de sus influencias. “Sí, este disco me permitió canalizar mis influencias del rhythm and blues y otras, pero siempre manteniendo el estilo de Time’s yo pude también hacer mis aportes”, dijo el cantante.