A Carlos Castillo y a Julio González les cambió la vida al cambiarse de nombre. De haberse quedado como “civiles” basquetbolistas –que al parecer prometían éxito– no estarían contando la historia de la forma que la cuenta a título de ser hoy Dyland & Lenny.
Estos dos cómplices de lo urbano salido de Puerto Rico hablan ya del éxito que en sus manos han tenido temas como Pégate más , Quiere pa’ que te quieran o Nadie te va a amar como yo . Hablan también de los antídotos para contrarrestar el posible veneno de la fama.
Invitados para un showcase de Megafan, a realizarse hoy en la discoteca Home (Lindora), el dúo puertorriqueño está de visita en el país. Buena razón para conversar en un cara a cara sobre su actual vida y sobre My World II, su nuevo álbum y, en el cual, 12 de las 14 canciones fueron creadas por el dúo. Un material comandado por Luny Tunes, una especie de Rey Midas en la fabricación del género urbano.
La referencia inmediata con Costa Rica es que estuvieron aquí (febrero pasado) para el Evento 40. ¿Qué recuerdo tienen de esa presentación aquí?
Lenny. Fuimos casi que los únicos artistas de urbano presentes así que llevamos un peso bien fuerte en representación de nuestro género y fue apenas una pobradita ante un público muy bueno.
Son exponentes de una generación joven del urbano. Desde ahí, ¿cómo ven al género porque el mercadeo que se les hace dice que entregan una nueva propuesta?
Dyland: Con eso que estás diciendo tenemos una gran responsabilidad. Entendemos que los que son los pilares van a llegar a un momento en que no van a poder cantar este tipo de música, y ahí vendrán los nuevos talentos a tomar esa batuta que dejan. Hablando de Wisin y Yandel, Don Omar, Daddy Yankee, nosotros tendremos algún día que tomar ese cetro y elevarlo aún más alto de lo que ellos ya lo han hecho en la música latina.
El éxito de ustedes ha sido meteórico. ¿Lo sienten así?
Lenny: No ha sido por una sola cosa; son demasiadas las cosas que han pasado para el éxito en nuestra carrera. Al principio no queríamos ni intentar hacer un dúo y buscamos que esto fuera una empresa y que el público lo comprara y creamos esta marca que es Dyland & Lenny. Hemos sido muy objetivos a la hora de escoger los temas, los productores y hasta la disquera; personas que pensaran como nosotros. Vamos todos hacía el mismo lugar en esto de llevar música fresca, con la cual el joven se sienta identificado y pueda bailar y también despejarse.
Ah, pero no solo de amor vive el hombre...
Lenny: También hemos tenido temas un poquito más sociales, como Quiere pa’ que te quieran , que fue una canción que hicimos cuando el mundo se había puesto más duro. Una canción que dice que hay que dar sin esperar nada a cambio.
¿Prefieren una canción de amor que una de “vamos a la calle a pegar gritos porque estamos inconformes con la situación”?
Lenny: Nosotros somos actores de nuestras canciones. Hacemos minipelículas, el My World I que tuvo 15 temas fueron 15 películas. ¿Por qué? Porque nos convertimos en actores, en personajes. Quizá no vivimos todo lo que estamos cantando, pero somos como James Bond, mata 300.000 personas en una película y, probablemente, no le ha dado un tiro nunca a alguien en la vida real. Eso nos sucede.
¿Qué tan importante fue trabajar con Luny Tunes?
Dyland: Para nosotros fue una bendición, aunque es un poquito complicado trabajar con él porque tenemos maneras bien diferentes para trabajar. Muchos nuevos talentos quisieran tener la oportunidad que nosotros tuvimos de trabajar con él.