Música

Ska-P en Costa Rica: Cuando la resistencia alza la voz y se vuelve canción

La noche de este domingo 13 de marzo, la banda española volvió a tocar en nuestro país tras nueve años de ausencia. El público estaba deseoso de escuchar sus canciones de corte social y de bailar con ellas

¡Skaaaaaa-P! ¡Skaaaaaa-P!... coreó a todo pulmón el Parque Viva, en La Guácima. Y, ante tal inyección de ánimo y cariño desbordado, la noche de este domingo 13 de marzo los integrantes de la banda española respondieron a los ticos con grandes dosis ska puro y duro.

El recinto alajuelense, como era de esperarse, vibró de principio a fin con las notas de la intransigencia, de la incomodidad y de la voz social de los españoles de Ska-P.

¡Skaaaaaa-P! ¡Skaaaaaa-P! siguió cantando el público incesante, hasta que la sección de vientos de la banda española hizo su arribo al escenario y, como es costumbre en este ritmo, los sonidos empujaron a la locura a todos los que desde tempranas horas esperaron que la agrupación entrara en acción.

Ni que decir de los fans ticos que, con paciencia franciscana, aguardaron nueve años por escuchar a Ska-p nuevamente en Costa Rica.

Sí, la espera fue larguísima (más porque en medio hubo una pandemia que nos alejó todavía más de estos momentos de alegría), pero valió toda la pena del mundo. Desde el primer momento de Ska-P en tarima, el público se rindió ante ellos, no solo por el ritmo, sino también por la necesidad de escuchar canciones con un contexto popular y social tan necesario en estos tiempos.

Igualdad, lucha contra el racismo, contra el capitalismo y la monarquía, así como la legalización de la cannabis y el respeto a la vida animal; de todo eso se habló la banda en el evento que se llevó a cabo en el Anfiteatro Coca-Cola, del Parque Viva. Con Poder pa’l pueblo, seguida de Estampida, dio inicio la enérgica presentación. La inconfundible voz de Pulpul comenzó la fiesta.

El recital va más allá de la música, Ska-P echa mano de videos que contextualizan sus canciones, así como de la impactante presencia de Txikitín (trompetista) -quien suma al show con sus participaciones y sus disfraces- logrando que la energía no baje ni un solo minuto. Se trata de un espectáculo que raya en lo teatral, pues los músicos se entregan con tanta pasión en el escenario que ese compromiso se contagia al público.

Y en medio de la algarabía que provoca el ska y la felicidad que se genera con su baile, la música es un vehículo para llamar la atención hacia temas importantes de la sociedad. Al menos, así es como Ska-P la utiliza.

Por ejemplo, cuando sonó Vergüenza, Txikitín se vistió de torero para acompañar la letra de la canción que pide un alto al maltrato animal. “Torero, eres la vergüenza de una nación. Torero, eres la violencia en televisión. Torero, eres asesino por vocación. Torero, me produce asco tu profesión”, reza el tema que fue vitoreado al máximo por la audiencia.

El desarrollo del recital fue eso, energía a pura liberada con canciones. Son pocas las intervenciones que tiene Pulpul con el público, él deja que sean los temas los que hablen por la banda.

Con el pasarlos de los minutos llegó el turno de que Ska-p interpretara Crimen, una crítica directa a la iglesia católica. Luego sonó Mis colegas, su éxito del 2002, y poniéndole un toque más reciente a la lista Estimado John, una dedicatoria abierta a la Imagine, de Lennon.

La bandera de la diversidad fue ondeada en la tarima cuando sonó Colores. Además, también hubo chance de reclamar por la falta de interés en la problemática de los niños soldados y que los de Ska-P proclamaran lo que para ellos es una gran verdad: “Somos el altavoz que despierta la conciencia. Desahógate bailando ska”.

“No a la guerra, a ninguna guerra. Las guerras las hacen los poderosos con la sangre de nuestros hijos. No a ninguna guerra, porque todas las sufre el pueblo por sus putos intereses”, expresó Pulpul antes de tocar Intifada.

El curso de la presentación siguió con Mc Dolar (obviamente con Txikitín vestido como un payaso de traje amarillo) y El olvidado. Al cierre de edición todavía faltaban por tocar Kasposos, Welcome to Hell, El vals del obrero y Resistencia.

Como era de esperarse, la presentación de las dos bandas costarricenses en el concierto de Ska-p dieron de qué hablar. Antes de que los españoles arribaran al escenario, la experiencia de Los Garbanzos y La Milixia cumplieron en tarima.

Los primeros en cantar en el Anfiteatro Coca-Cola fueron Los Garbanzos, quienes pusieron a bailar a todo el recinto. Ellos hicieron de las suyas con un amplio repaso por las canciones que, desde hace más de 25 años, han interpretado en los escenarios ticos.

Muy enérgicos, Garbanzos demostró por qué es una de las agrupaciones más queridas del ska tico. Piezas como Bonita, El Panteón, De vuelta, Ojos rojos, Cartas al viento y Sin voluntad fueron parte del espectáculo que montaron los nacionales.

Cuando llegó el turno de La Milixia, la fortaleza de los músicos y su entrega siguió reinando sobre la tarima del anfiteatro. En la zona Golden Circle, como en las otras localidades, se sintió el calor que el público le entregó a la agrupación criolla. Un rueda de slam fue una forma de demostrarlo.

La voz de Donovan Camacho, acuerpada por sus compañeros músicos, interpretó temas como El viejo, El silencio, Con mis manos, Junto a ti, Tu viaje, Rapatumbapa y, al final; Ska, calle y memoria.

Definitivamente, la escena del ska en nuestro país es una de las más fieles a la música hecha en casa y eso quedó más que demostrado la noche de este domingo en Parque Viva. Antes de gozar con Ska-p, el abrebocas criollo estuvo más que a la altura y su fanaticada también.

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