Muchos pensarían que Lucrecia Araya y Javier Hidalgo, de 46 años, no dejaban asistir sola a su hija adolescente al concierto de Maroon 5, por lo que vinieron de chaperones a cuidarla.
Pues nada que ver. Dejaron a su hija viendo tele en casa e hicieron fila en medio de un mar de apasionados adolescentes.
“Moría por venir al concierto de Maroon 5”, confesó Araya, quien se trajo a su resignado esposo para que la acompañara.
Son una aguja en un pajar juvenil, pero no les importa.
“Me vale lo que digan o piensen. Yo soy profesora de Educación Especial y estoy acostumbrada a estar entre chicos.La juventud uno la lleva adentro, no tiene nada que ver con la edad”, dijo la señora.
LEA: Maroon 5 alborotó a un Parque Viva rebosante
Doña Lucrecia agregó que se muere por la banda y que la conoció porque su hija --la que no vino y ahora se arrepiente-- trajo su música a la casa.
“Ella después quería venir, pero le agarró tarde. Ya nosotros habíamos hecho planes. Aquí estoy feliz, la música de Maroon 5 es lo mejor".

Sugar es una de las canciones favoritas de Araya; la de su esposo Javier pues ninguna de Maroon 5. Él hubiera preferido asistir a un show de Juan Luis Guerra, pero de todas maneras sonríe al ver a su esposa feliz.
Ambos disfrutaron el concierto en el área de gramilla.

VEA: Adam Levine en Parque Viva: '¡Hola Costa Rica!'
El otro extremo. Dos pequeñas niñas estaban comiéndose pacientemente un granizado mientras su mamá leía Game of Thrones , sentadas todas en el zacate. Desde Zapote, la familia Phillips Mojica llegó a Parque Viva para cumplir el sueño de las niñas Emma y María Paula, de 11 y 9 años respectivamente.
Las chiquitas son seguidoras de la agrupación californiana gracias a que su mamá Gabriela les inculcó el gusto por su música, así que, como premio a sus buenas notas en la escuela, los padres decidieron recompensarlas.
“Nos gustan mucho, pero más Adam (Levine). Todas las canciones nos las sabemos y las disfrutamos en la casa y bailamos”, comentó Emma con un poco de timidez. A su lado, su hermanita menor asintió a todo.
En medio de un mar de gente adulta, muchos jóvenes y bastantes niños, esta familia sobresalía por la paciencia con la que aguardaron a que llegara la noche.
“Nos preparamos con comida para pasar el rato, ropa extra y hasta una sábana con la que hicimos un pequeño pic-nic”, afirmó Giovanny Phillips.
El amor por la banda Maroon 5 no conoce de límites de edad, el concierto que presentaron la noche de este domingo en Parque Viva reunió a varias generaciones que departieron como una sola alma en un espectáculo que fue de primer nivel.

