Música

Natalia Lafourcade vuelve a cantarle a México en complicidad con Caetano Veloso, Rubén Blades y otros grandes

El disco ‘Un canto por México Vol.2′ salió a la luz hace unas semanas y es la segunda parte de un proyecto que ya le había dado a la artista dos Latin Grammy y un Grammy.

Cargado de amor, realidad social, raíces y folclor. Sublime e intenso, con cómplices que hicieron suyas las canciones. Así se podría resumir el álbum Un canto por México Vol. 2 de la artista mexicana Natalia Lafourcade, una producción discográfica que nació de un concierto en el que se celebró la tradición de la música hecha en ese país, pero que se ha convertido en patrimonio de toda América Latina.

Un canto por México Vol. 2 se gestó durante el recital que realizó la autora con el fin de recaudar fondos para la reconstrucción del Centro de Documentación del Son Jarocho, pero la magia que sucedió en esa ocasión no podía quedarse solo para quienes asistieron al espectáculo, había que compartirlo.

El disco contiene una selección de canciones del folclor mexicano y también temas originales de Lafourcade, que son interpretados en colaboración con artistas tanto mexicanos como de otras nacionalidades que se sumaron al esfuerzo de llevar el folclor al resto de la región. Así las cosas, en las canciones se puede escuchar a Rubén Blades, a Caetano Veloso y a Jorge Drexler; entre otros invitados de lujo.

Temas tan tradicionales como La llorona, Cien años, Recuérdame y Para qué sufrir son parte de la selección de obras que le rinden homenaje a la música tradicional mexicana. Sobre el estreno del disco y su significado, Lafourcade habló con Viva vía Zoom.

-¿Qué significa para usted poder traer estas canciones, reinterpretarlas, tener cómplices?. ¿Qué significa este disco?

-El disco viene de un concierto donde quisimos que las familias enteras disfrutaran de esta música. Este disco es ese repertorio musical que juntamos para esa noche memorable, esa noche que el público no olvidará. Nos encargamos de hacer un concierto muy emotivo con música tradicional mexicana, donde se mezclaran el son jarocho, el ranchero, el bolero, la cumbia, el norteño, el son jalisciense; que tuviéramos todo revuelto. Este disco reúne mis canciones y mi música, pero también la música que he amado cantar, la que sentíamos que tenía que representar el canto de mucha gente.

Este trabajo es energía, es amor, es historia, es tradición, es tantas cosas. Me siento muy orgullosa, afortunada y agradecida de todo el trabajo, pero también de toda la gente que está involucrada en este proyecto, esa es la magia”.

-¿Cuál cree que es la particularidad que tiene la música mexicana?

-Siento que en nuestra música podemos encontrar ritmos que vamos a escuchar en Chile, en Argentina, Venezuela, Colombia o Brasil. De verdad es increíble cómo está todo conectado, todo viene desde África. Como que realmente hay una conexión muy fuerte, eso se siente muy bonito.

Algo que a mí me da mucho gusto es ver cómo los países le tienen tanto amor a la música de México, cómo hablan de una Llorona, por ejemplo. Me gusta mucho que se aprecie esta música, a mí me emociona mucho porque es una manera de arraigarse, de enraizarse y de enriquecer mucho”.

-En estos tiempos de pandemia, las personas tienen una necesidad de saberse juntos, acompañados. ¿Visualizó así este proyecto?

-Este proyecto tiene la particularidad de mostrar que todos los mundos que vinieron a Un canto por México, por muy distintos que puedan ser, todos pueden convivir en un mismo lugar. Todo puede estar en equilibrio, en armonía, todos pueden coexistir. Si lo llevas al mundo en que vivimos, a lo que somos como humanidad, todos somos parte de un todo; nos toca convivir, encontrarnos, reconstruirnos desde el amor, el respeto y la empatía. Hay tantos valores que tenemos que traer, que recordar y esta música los trae.

-¿Qué tienen en particular las canciones elegidas para el disco?

-Nosotros, en su momento, teníamos claro que queríamos hacer un concierto muy memorable, donde vinieran familias enteras y que el repertorio musical, los músicos y los invitados tenían que ser hermosísimos para que nadie se quisiera perder ese concierto. Entonces elaboramos un repertorio para niños, adolescentes, mamás, papás, abuelos, tíos, primos, maestros; todo tipo de público. Queríamos que mucha gente disfrutara y, sin darnos cuenta, estábamos juntando en un proyecto musical la voz colectiva en cada canción, porque estábamos buscando los temas que podrían encajar en ese concepto de concierto.

-¿Cuál fue el aporte de los artistas que la acompañan?

-Muchísima riqueza, vinieron a apoyar con su arte, su voz, su talento, su genialidad, su sentimiento, su emoción y pasión por la música. Todo eso se siente en las canciones. No fue difícil tenerlos y eso es parte de lo increíble.

-Se nota muy impresionada por el resultado...

-Sí, me emociona. Ahora es que voy viendo las dimensiones de lo que hicimos y digo gracias a la vida, como dice Violeta Parra, gracias a la vida que me ha dado tanto. Estoy agradecida con cada pequeño paso que hemos dado para llegar acá con estos discos, con las canciones, con las giras; es saber que la música ha acompañado a otras vidas.

La música tiene algo que nos vuelve a poner en eje, la música nos puede alinear. La música tiene tantos matices que al final terminas entendiendo algo bien bonito que es saberse parte de un todo, que no estamos solos, es saberse conectados; esa es una de las magias potentes que tiene este proyecto”.

Jessica Rojas Ch.

Jessica Rojas Ch.

Bachiller en periodismo de la Universidad Internacional de las Américas. Cubre temas de música nacional e internacional, además de informaciones de entretenimiento.