
Después de seis años de existencia, la banda Nada, proyecto al que perteneció Kurt Dyer, dejó de existir hace ya casi cuatro años.
Formada además por Marcos Monnerat, en la guitarra; Nicole Vincent, en el bajo, y Gerardo Soto, en la batería, el grupo dejó como legado un álbum de estudio.
El grupo había debutado en el 2002, en el bar El Yos, con Daniel Loría, como baterista en la alineación original.
Su separación causó sorpresa para algunos, pero muchos ya lo veían venir, ya que cada vez daban menos conciertos, escasa promoción para su álbum Nada y, además, algunos de sus miembros estaban más inmiscuidos en otros proyectos musicales.
“La gente cercana sabía que teníamos mucho rato de no ensayar. No había ánimo para hacer nuevas canciones; es más yo no me visualizaba haciendo canciones nuevas para Nada. Al final, ganó más la falta de ganas”, explicó Kurt Dyer durante una entrevista con Viva en mayo del 2008.
“Nada siempre fue un proyecto donde las cosas tomaban mucho tiempo. Montar una canción con Nada era largo y creo que nos empezó a dar un poco de pereza, especialmente cuando en mi caso, con Movement In Codes, una idea se montaba superrápido en una canción”, dijo, Monnerat, por su parte, en la misma publicación.
Ambos coincidieron en que era mejor sincerarse y darse cuenta de que el proyecto ya no iba a ningún puerto. No daba más.
Algunos de los más fervientes seguidores del grupo lanzaron una campaña en Internet para tratar de convencerlos de desistir de esa idea. No había marcha atrás.
Como legado, el cuarteto dejó su disco que contenía 10 temas, entre los que se encontraban Contraproducente , El Universo es mío y The Fear .
Por ese trabajo, el grupo alcanzó una postulación al premio ACAM, máximo galardón para compositores de música nacional.
Compitieron en la categoría de mejor composición de rock alternativo, por el trabajo de Dyer y Monnerat.
La agridulce ironía decidió que justo ahí, cuando el grupo se desarmaba, saliera victorioso al llevarse ese galardón.
Con dos conciertos, Nada se despidió de sus seguidores y pasó a ser un recuerdo.