Estar a kilómetros de distancia de Rusia no desvincula a los músicos costarricenses con el caso de la banda femenina de punk Pussy Riot.
Tres de sus integrantes están encarceladas desde marzo pasado, y esperando un veredicto que podría llevarlas a tres años de prisión por haber realizado una actuación en la catedral de Cristo Salvador, contra el presidente ruso, Vladimir Putin. Y ello es un tema que desata opinión.
“Es increíble que a estas alturas del siglo XXI todavía pasen estas cosas. Hace poco, siete lideres y educadores de la religión baha’i cumplieron 10.000 días de estar presos en Irán por su fe. El productor KC Porter hizo una canción increíble para apoyar esta causa”, dijo Jorge Castro, productor, compositor y representante de Costa Rica ante la organización de los Grammy.
“La música es libre y es un medio poderoso para denunciar o simplemente para manifestar una opinión sin violencia y con respeto. Nadie debe ser juzgado y humillado por eso”, dijo Castro.
Mismo verbo. Bandas contestatarias de Costa Rica también evalúan el caso.
“Hay muchos que no estamos conformes con el sistema y querer castigarnos por eso es como volver a los tiempos de la Inquisición”, aseguró Donovan Camacho, líder de La Milixia .
“Esto (lo que pasa con Pussy Riot) es censurar el arte, es censurar la libertad de expresión”, dijo el intérprete de temas como Soldado e Igualdad .
La banda de punk rock Reacción Direkta dio su parecer.
“He estado siguiendo este caso desde hace meses. Más que un hecho de querer silenciar tan solo a un artista o a un ser humano, para mí tiene que ver con una clara violación a la libertad de expresión. Ellas (Pussy Riot) representan la voz popular que pide un cambio”, comentó Alfonso Pacheco de Reacción Direkta.
El miembro de la banda del EP ¿Cuál democracia? , tiene presente que, recientemente, se realizó en Alemania un festival en apoyo a las Pussy Riot y fue un sold out .
“Si queremos un cambio en el sistema nos tenemos que informar, actuar y denunciar. La indiferencia es complicidad”, aseguró Alfonso Pacheco.
El acto de silenciar. “Este es el caso de un estado, absolutamente, totalitario. Un estado que no da oportunidad de disentir y de quejarse contra el sistema. Ellas tienen el derecho de protestar y que se les respete”, explicó Luigi Jiménez, bajista de la banda de rumba fusión La Canalla.
“Para mí esto no tiene que ver con que sea una banda de punk , o no, tiene que ver con que hicieron su protesta en una iglesia de un país totalmente ortodoxo en su religión”, concluyó Jiménez. También es parte del dúo de world music electrónico Santos & Zurdo.
“Es algo extramusical. Pero el arte debe expresarse y que atentes contra ellas por decir lo que piensan es como regresar a la Edad Media; si no nos podemos expresar, estamos en el oscurantismo”, aseguró Fabbian Bonilla, miembro de la banda de rock duro Colémesis.
Es por el artículo o 213 del Código Penal, que el acto de Pussy Riot fue considerado un atentado contra los valores tradicionales de la Iglesia ortodoxa rusa. Sin olvidar eso, un miembro de la banda de rock Charlie 20-27 opinó.
“Si lo vemos desde las leyes rusas, ellas cometieron un delito. Pero uno debe ser solidario y unirse a las voces disidentes; es la única forma de obtener libertad”, aseguró Jairo Azofeifa, baterista de Charlie 20-27 , que pronto lanzará temas como Estoy bien e Inevitable .
El músico, de fe católica, no tapa el sol con un dedo. “Un templo es algo que uno debe respetar, pero no veo esto (la actuación de las Pussy Riot) como un acto contra la Iglesia, ni contra la religión. Lo veo como un acto de oposición a Putin”, dijo el baterista.
“Ya ellas venían manifestándose en otras ocasiones contra él; las están juzgando por no estar de acuerdo con el Estado, pero usando una falta que, según sus leyes, cometieron”, concluyó Azofeifa.