Música

Murió Charlie Watts, el Rolling Stone mesurado y uno de los mejores bateristas de la historia

Artista tenía 80 años. Hace unos días había anunciado que por un procedimiento médico no iba a formar parte de la gira que la banda realizaría por Estados Unidos

El músico Charlie Watts, baterista de la mítica banda The Rolling Stones, falleció este martes 24 de agosto, según informó la propia agrupación en un comunicado de prensa.

El baterista tenía 80 años y hace unos días había anunciado que no sería parte de la gira que la agrupación realizaría por Estados Unidos debido a que tenía que someterse a un procedimiento médico.

“Con inmensa tristeza anunciamos la muerte de nuestro amado Charlie Watts. Falleció pacíficamente en un hospital de Londres, acompañado por su familia”, publicó la banda.

El artista, considerado uno de los mejores bateristas de su generación, se había sometido en agosto a una operación quirúrgica que resultó exitosa, pero según su representante el músico necesitaba descansar. Esa fue la razón por la cual Watts no iba a girar con el grupo.

Años atrás, específicamente en el 2004, el músico había sido tratado de un cáncer de garganta en el hospital Royal, Mardsen, de Londres. Watts se recuperó luego de cuatro meses de tratamiento, incluida la radioterapia intensiva.

Hasta el momento no ha trascendido la causa de la muerte. Desde la banda, eso sí, recuerdan a su compañero como un excelente artista, esposo, padre y abuelo.

Charlie Watts nació el 2 de junio de 1941, en Londres. La música llegó a su vida a los 13 años, cuando su vecino Dave Green le presentó el jazz. Posteriormente los amigos formarían el cuarteto The A, B, C & D of Boogie-Woogie.

Se sabe que fue autodidacta y que aprendió a tocar de oído observando a los músicos de los clubes de jazz de Londres, afirma AFP. Además de la música, trabajó como diseñador gráfico en una agencia de publicidad.

“Nunca fui a una escuela para aprender a tocar jazz. Eso no es lo que me gusta. Lo que me gusta del jazz es la emoción”, explicaba el músico, quien durante su carrera con los Rolling Stones siguió tocando jazz en paralelo y grabó varios discos con el Charlie Watts Quintet y con el grupo Charlie and the Tentet Watts.

Watts, sin duda, destacaba en el circuito de músicos londinenses, lo que llamó la atención de Keith Richards y Mick Jagger, quienes le pusieron el ojo y lo invitaron a formar parte de su agrupación.

“Pensábamos que había sido tocado por la gracia de Dios”, dijo alguna vez Keith, según reseña el sitio Infobae.

“Cuando se acercaron a él, el músico les hizo una pregunta prosaica: ‘¿Vamos a ganar plata?’ Porque yo necesito cobrar. Vivo de esto”, agregó Infobae a la historia.

Cuando esto sucedió, el grupo apenas tenía un año de haberse conformado. Según AFP, Richards se había expresado de esta manera sobre Watts: “Fue una bendición. El primer batería con quien empecé hace 40 años es, sin duda, uno de los mejores del mundo. Con un buen baterista, eres libre de hacer lo que quieras”, agregaba.

De acuerdo con el obituario que publicó la revista Rolling Stone, las cualidades musicales de Watts se convirtieron en un sello inconfundible de la banda.

“Es difícil imaginar a los Stones sin Watts. Su toque ligero, sentido rítmico singular y sensación impecable, como se escucha en canciones de rock canónicas como Paint It, Black, Gimme Shelter y Brown Sugar, lo convirtieron en el motor que impulsaba la música de los Stones y uno de los bateristas más famosos y respetados de todos los tiempos”, escribió la publicación especializada en música.

Incluso, la revista afirma que Keith Richards dijo en 1979: “Todo el mundo piensa que Mick y Keith son los Rolling Stones. Si Charlie no estuviera haciendo lo que hace con la batería, eso no sería cierto en absoluto. Descubrirías que Charlie Watts son los Stones “.

Watts siempre destacó entre sus excéntricos compañeros de escenario. Él era el Stone mesurado, el diferente.

“Con su rostro impasible y su talento unánimemente reconocido para el ritmo binario, ofrecía el contrapunto perfecto en el escenario a los frenéticos contoneos de Mick Jagger y las payasadas eléctricas de los guitarristas Keith Richards y Ronnie Wood”, explica muy bien AFP.

Además de ser una especie de cable a tierra sobre la tarima, Watts en su vida privada también se alejó mucho de los frenéticos escándalos de sus colegas. La vida de los Stones se ha desarrollado entre amoríos, divorcios, adicciones, arrestos y peleas, todo lo que un “rockstar” debería; pero Watts no, él era un hombre de familia.

Sí, es cierto, superó adicciones, estuvo en rehabilitación por culpa del alcohol y la heroína en la década de los 80, pero salió avante de ese abismo.

“Fue un tiempo muy corto para mí”, explicó él mismo.

“Simplemente lo dejé, no era algo para mí”, confesó Watts en una ocasión, según lo reseña AFP.

¿Y la familia? Pese a su fama y calidad de estrella, Watts fue un hombre fiel. Estuvo casado durante 50 años con Shirley Sheperd, con quien tuvo una hija llamada Seraphina. Con ellas vivía en una granja de cría de caballos pura sangre árabes en Devon, Inglaterra, agrega la agencia internacional.

Era tan diferente a sus compañeros que se notaba hasta en su forma de vestir. De acuerdo con Rolling Stone, la revista Vanity Fair lo eligió para su Salón de la Fama de la Lista Internacional de Mejor Vestido, ya que su sentido de la moda estaba más en la línea del jazz que del rock que tocaba con los Stones.

El fallecimiento de esta leyenda de la música internacional resonó en la industria. Muchas estrellas se mostraron como sus grandes fanáticos y expresaron sus sentimientos tras la muerte del baterista.

Paul McCartney, cantante y bajista de The Beatles, publicó un video en sus redes sociales para homenajear a Watts. “Era un tipo encantador. Sabía que estaba enfermo, pero no hasta este punto. Charlie era una roca, y un batería fantástico. Te amo, Charlie”, añadió el británico.

Elton John, otra estrella de la música y también coterráneo del artista, se sumó a las condolencias para la familia y los halagos para el músico. “Charlie Watts era el batería por definición. El más elegante de todos, y un compañero brillante”, escribió en Facebook.

Por su parte, Leny Kravitz escribió: “El ritmo de The Stones. No hay palabras, cada groove ha hablado por sí mismo”, en referencia al talento de Watts con la batería y su importancia para el grupo.

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