Odio o amor. Esa es una fórmula que ha probado ser exitosa para muchas estrellas del pop. Y si alguien domina fórmulas, en especial la de la fama, esa es Lady Gaga, que ahora busca su consolidación.
¿El álbum de la década? Esa fue la promesa que la propia Gaga hizo a finales del año pasado, durante un concierto en Polonia, según reportó el sitio de MTV.
Con el álbum ya en la calle, ahora está en manos de sus seguidores o “pequeños monstruos”, como ella los llama, el ver si aquella profecía se convertirá en realidad.
Se trata de una colección de 14 temas en los que dominan los
También está disponible una versión
Pese a los múltiples esfuerzos por tratar de impedir que el álbum se filtrara antes de su publicación, el disco llegó a Internet la semana pasada, y de inmediato se corrió la voz por la
El álbum abre con
Este es un mensaje presente con insistencia a lo largo de la producción, y que se ha convertido en la firma de su trabajo.
Precisamente, el tema que le da nombre al disco, y otros como
Con frases en español, francés y alemán, la neoyorquina entrega una hora de música, con trucos que recuerdan la música de los 80 y hasta guiños a la opera, a su manera.
La religión también ocupa un lugar importante en la imaginería de la cantautora, un recurso que ya ha probado ser exitoso para provocar polémica y conseguir fama.
“Nadie ha dicho que solo los sacerdotes o las monjas tengan derecho a expresar una opinión sobre los Evangelios. El artista tiene pleno derecho a usar simbolismos religiosos para llevar un mensaje”, dijo Gaga, según la agencia EFE.
El disco cuenta con la participación de algunos de los colaboradores habituales de Gaga, como son el mexicano Fernando Garibay y el productor RedOne, responsable de la mayoría de sus
La recepción de parte de los críticos se ha inclinado de forma favorable a Gaga hasta el momento, cosechando elogios de la BBC, The Guardian y NME, entre otros.
La revista
No obstante, no todos lo han recibido con el mismo entusiasmo. Por ejemplo, el
Mientras el mundo se divide entre seguidores y detractores, Lady Gaga sigue avanzando hacia la cima con la bandera de la libertad e igualdad en sus manos, y sea real o no, el trono es casi suyo.