
Los pies los tiene bien anclados a tierra firme, pero la emoción intensa no deja de recorrerle el cuerpo y alma. Y no es para menos, porque Ulises Solano , tenor costarricense radicado en Estados Unidos desde hace 18 años, tendrá una oportunidad única, como es cantar en el Lincoln Center , mítico lugar de las artes de Nueva York.
Él será el solista invitado para cantar con la Orquesta Juvenil Chinese Youth Corps of New York, el sábado 18 de junio, bajo la dirección de Kenneth Chia.
Específicamente, el tico se presentará en la Alice Tully Hall , uno de los teatros de este complejo de edificios, que también alberga a instituciones como la Orquesta Filarmónica de Nueva York y el New York City Ballet .
“¡Claro que es emocionante presentarse aquí!, es como cuando logras tu primera presentación en el Carnegie Hall. Cuando llegas ahí sientes que ¡has llegado!; es un complejo con tanta fama, que ha lanzado a gente tan importante. ¡Hay mucha emoción!”, aseguró el tenor de 40 años.
Para esa noche especial, Solano tendrá la responsabilidad de interpretar las canciones
La orquesta, según el costarricense, está integrada, principalmente, por jóvenes asiáticos radicados en los Estados Unidos. Por eso, el programa incluye las canciones en malayo y filipino.
Cantar en esas lenguas asiáticas no es nuevo para Solano; él integró un grupo de cantantes que se especializaron en interpretar correctamente repertorio de música académica de países como Japón.
Aunque lo reflexionó antes de dar su respuesta, el tenor dijo que es posible que luego de este concierto se le abran las puertas a nuevas oportunidades profesionales.
“Siempre depende (las nuevas oportunidades) de quien llega, a veces los críticos llegan, otras veces no. Pero siempre aparece al menos una oportunidad”, añadió.
Aunque cantar en los escenarios es para lo que se preparó, se considera aún un artista emergente; por eso, también, da clases privadas y tiene un empleo en una organización que ofrece clases a niños del Bronx, en Nueva York.
Ulises sabe que llegar hasta donde está no es sencillo; incluso, reconoce que le falta camino por recorrer, pero eso le gusta: siempre busca un nuevo reto que superar.