Con Patiño Quintana si que es cierto eso de que “uno nunca sabe por dónde salta la liebre.”
Sino que lo diga Daniel Patiño Quintana. Jamás imaginó que sería músico; es cierto que militaba con Senestecia pero en su cabeza nunca estuvo el sueño de llegar a ocupar escenarios, editar discos y, encima, tener banda que llevara sus apellidos como nombre. Ya ahí una liebrecilla le salía por el lugar menos esperado.
El que ahora es líder, voz principal y guitarra de una banda que en escasos dos años ha ido amasando nombre y recogiendo premios, estudió diseño gráfico. Ese iba a ser su oficio bandera.
Desde su nacimiento hasta la fecha el grupo tiene una historia de bien afortunados y bien encadenados hechos que se han transformado en presencia en escenarios, ya sea en solitario o bien haciendo alianzas con bandas de sus contemporáneas como Henna, o bien más caminadas como La Escafandra.
Hechos que también desembocaron en toda una sorpresa para una banda tan nueva y que se iba manejando a bajo perfil sin echar mano de contactos “poderosos”: cuatro candidaturas a los premios ACAM 2010 a la música nacional y de los cuales, banda y líder se llevaron uno por su lado: artista revelación del año y mejor diseño gráfico de un álbum por
“Un premio y lo que la gente me ha comentado del disco, que están usando el posavasos o tomaron el origami (una grulla) y lo colgaron en el espejo del carro es lo que me dice que quizás estamos cumpliendo el objetivo que como artistas teníamos cuando sacamos el disco. Que el arte es algo amplio y puede llegar a la manos”, confesó Daniel Patiño Quintana a
Y es que ese
No, mejor tardar más tiempo pensando, y en una cadena de manos amigas, lograron un álbum que está lleno de mensajes cifrados y detalles que descubrir: reposavasos, parches, grullas de origami, anotaciones del momento de grabación; materiales con el concepto de la reutilización. (Vea Radiografía de ‘Camino de aire’).
La canción que presentó fue
Daniel la había enviado por probar nada más, pero a la hora de promocionarla ocupaba banda.
Se armó una alineación, hubo química, se fue modificando y hoy es un ensamble de ocho músicos. Una banda que en lugar de restar, sumaba porque los componentes vienen de agrupaciones como Senestecia, Percance, Sincopa, el Café Chorale , Henna y Ático, por citar tan solo algunas.
Tan diversas procedencias es lo que provoca otro de los grandes puntos a favor de esta banda: no ajustar a ninguna etiqueta, ser multigénero porque Patiño Quintana va desde el
“A veces uno hace un grupo con cuatro personas a las que les gusta mucho lo que a uno le gusta, y no es que esté mal, pero se hace entonces un grupo de esa música en común. Pero nosotros somos muy diferentes en influencias, y no fue planeado, se fue armando así. Y se ve en el disco, que empieza en un género y pasa por otro en la tercera canción, paso por otra en quinta canción y termina con un muy distinto pero todo tiene un hilo conductor”, dijo Daniel Patiño Quintana.
Y es cierto, por su diversidad sonora el
Andar en libertad es lo que le funciona a Patiño Quintana. Esa misma libertad de no pertenecer a un género hace a la banda también no estar metida en camisas de fuerzas de los tiempos.
Hay temas que no alcanzan los dos minutos de duración y otros que, como si fueran una banda de
“Estábamos grabando y nos decían: ‘¿por qué quieren hace esa canción en tres partes? Esto no se va a poder poner en la radio’. Pero para nosotros eso no era la importante, lo importante era tener la libertad de hacer la canción así”, recordó Daniel Patiño.
Esa misma libertad ha llevado a la banda a participar en el proyecto para incentivar la lectura
Si con dos años de vida Patiño Quintana salió respondón ¿Qué pasará en un par de años más?