
Por Melvin Molina
José Aurelio Castillo
Concertino de la OSN
¿Este concierto navideño y festivo es la mejor manera de concluir el año para la Sinfónica?
Sí, siempre es bonito; además, es la despedida con una música más popular.
¿Es muy tradicional en la OSN realizar este tipo de conciertos al finalizar el año?
Casi siempre lo hacemos. Las (partes) de El cascanueces son muy navideñas; las otras obras son muy brillantes, festivas y navideñas.
¿Terminar conciertos en comunidades los hace sentir, como integrantes de la orquesta, más cerca del público?
Los conciertos de extensión cultural nos acercan más a los pueblos; este es extensión cultural, pero navideño. Vamos a los pueblos y es interesante ver que la gente se acerca a la orquesta; es como una novedad para ellos, en especial con repertorio navideño.
Las obras de este programa son menos complejas que algunas que interpretaron en el año, ¿eso las hace más fáciles o sencillas de interpretar?
Aunque todas son obras que uno ha tocado, tienen su dificultad; es repertorio muy conocido para la orquesta.
En término general, ¿cómo evalúa el 2010 para la OSN?
Fue una buena temporada. Hemos hecho programas muy buenos; también es una temporada de transición, en la que hemos estado muy apoyados por el Ministerio de Cultura. Las cosas han estado bien; hemos tenido más armonía.
El trabajo de los directores invitados y de los solistas fue valioso, ¿le aportó a la orquesta?
Tuvimos buenos solistas y directores; cuando viene un buen director o solista es muy motivante para la orquesta, en todo sentido. El director tiene que ver con los ensayos, la preparación del programa y un buen solista motiva mucho y ¡vinieron varios muy buenos! Esperamos que, para el año entrante, también vengan. También es muy importante para ver qué se hace afuera.
¿Será el 2011 un año de retos para la Sinfónica Nacional?
¡Sí, claro! Tendremos programas con sinfonías de (Gustav) Mahler; con solo eso se ve que será un año con programas muy demandantes para la orquesta.