22 marzo, 2016
Daniel Rojas
Daniel Rojas

Con menos de tres décadas de edad, Daniel Rojas Wang puede presumir de haber alcanzado lo que muchos sueñan, pero pocos logran: una consolidada carrera en la composición musical para películas de Hollywood.

Con apenas 27 años, el tico nacido en San Pablo de Heredia que estudió en la University of North Texas, ya cuenta con un estudio independiente de música (506) y ha trabajado con algunos de los más grandes del cine.

Logros sobran, entre sus más recientes se pueden mencionar la composición de una de las piezas de la cuatro veces nominada al Óscar La habitación y se encuentra produciendo la música de los créditos de la más reciente película dirigida por Jodie Foster llamada Money Monster , y protagonizada por George Clooney y Julia Roberts.

El año pasado, Rojas recibió junto a su equipo el Óscar estudiantil al mejor cortometraje animado y es uno de los finalistas de la edición 2016 de los 40 menores de 40 de El Financiero .

¿Cómo ascendió tan alto? ¿Qué le espera? Viva habló con Rojas sobre su carrera. Acá puede leer un extracto de la entrevista.

A sus 21 años fue contratado por Klaus Badelt, compositor de cintas como Gladiador y Piratas del Caribe: La maldición del Perla Negra . ¿Cómo fue que se dio el acercamiento con el alemán?

Con él empecé a trabajar por medio de contactos. Yo venía a Los Ángeles a veces a trabajar en los veranos y conocí a uno de los muchachos que trabajaba con Klaus en ese entonces. Es vacilón porque yo me di cuenta que necesitaba a alguien por Facebook e inmediatamente mandé mis demos. Me preguntaron si estaba en Los Ángeles y yo no vivía aún ahí. Le dije que sí porque sabía que si lo negaba, me iban a decir que no. Era como un jueves y me dijeron que llegara el lunes; tuve como tres días para empacar todo y venirme de Dallas (Texas).

En una entrevista hace unos años mencionó que la cercanía con Badelt fue excelente, pero también fue un infierno en muchos sentidos. ¿Por qué?

Después de que sacaron eso me arrepentí de haberlo dicho por cuestiones de ‘corrección política’ (se ríe). Compositores establecidos trabajan con proyectos de bastante nivel. Esos proyectos naturalmente traen un estrés y una presión mucho mayor que los proyectos independientes y pequeños. Trabajar como asistente de un compositor establecido es un inicio difícil porque la presión es muy grande. A uno como asistente le ponen un montón de cosas de responsabilidad y nada del crédito. Si las cosas salen mal es responsabilidad de uno, pero si salen bien, bien por él.

Compuso Bag Fight, una de las piezas para la película La habitación. ¿Qué siente al ver su nombre en los créditos de una cinta nominada a cuatro premios Óscar?

Muy bonito la verdad, era una película con muy bajo presupuesto. Desde que yo la vi dije: ‘es una película excelente’, pero muchas películas buenas pasan desapercibidas y más cuando son películas que no tienen el apoyo de un estudio grande. Ésta no lo tenía, tenía el apoyo de un estudio que se llama A24, que es un estudio mediano al que le ha ido bastante bien, hizo Ex machina y un par de películas muy buenas más pero no es un estudio como Universal o Warner que tienen todo un área de publicidad. Por ejemplo, yo nunca vi pósters de La habitación en las calles. Lo bonito fue cuando empezamos a ver que comenzaba a ganar festivales. Ya cuando empezaron a salir los premios más importantes como los Bafta, los SAG y en todo estaba nominada fue cuando empezamos a sentir un poquito la adrenalina y a decir: aquí viene. Después salieron los Globos de Oro y ya con tantas nominaciones era casi garantizado que iba a entrar a las nominaciones de la Academia. Sinceramente, no me esperaba que estuviera nominada a mejor película del año porque eso sí es bien grande. Cuando sacaron la carta de La habitación yo estaba solo en mi cuarto gritando: ¡¡YEEES!!

¿Cómo fue el proceso de composición de esta canción?

La pieza original fue escrita en el 2011 para otra película llamada The Oranges (con Hugh Laurie, actor de House ). Luego, el editor musical de La habitación la encontró y la puso como ejemplo para el director (Lenny Abrahamson) y él se enamoró de la canción. Le gustó muchísimo como funcionaba, intentaron reemplazarla con otra música pero no sirvió, entonces le dijo al editor musical que tratáramos de adaptar esa pieza. Me contactaron e hice un nuevo corte. No regrabamos porque sino se cambiaba el sonido, pero sí hubo un proceso de corte, movimiento y cambio del tempo de las cosas. Fue un trabajo más de adaptación que de grabación.

Ahorita se encuentra trabajando en la pieza de los créditos de la película Money Monster, con Julia Roberts y George Clooney. ¿Cómo ha sido el proceso?

Ellos tenían un compositor originalmente apegado al proyecto pero tuvieron diferencias creativas. Hace como dos semanas decidieron no trabajar más y el editor musical me llamó para ver si podía mandar un demo; yo mandé unas cosas e inmediatamente el mismo día en la noche me dijeron que a Jodie Foster (la directora) le había gustado mucho y que quería reunirse conmigo en la mañana del día siguiente. Tuve una reunión como de 20 minutos con ella, después trabajamos como tres días junto al editor para perfeccionarla en su mente y grabamos el viernes con una orquesta aquí en Los Ángeles.

Además de todo el trabajo para el cine hollywoodense, ¿a qué otros proyectos se ha dedicado?

De hecho el cine solo es como la mitad de mi carrera. Gasto la mitad de mi tiempo en producción de música pop. Sobre todo con Sony Music y Universal Music. Trabajo en artist development, que consiste en que ellos me contactan para producir la música de artistas jóvenes y yo les ayudo a proyectarse. Recientemente, trabajé con Icona Pop (cantantes de I Love It) para una posible canción para su próximo álbum. Además, he trabajado con Bryan Adams, Sia, Demy Lovato, Alexa Vega, con Jason Mraz y con muchos artistas jóvenes. Todos estos trabajos los hice cuando estaba con Klaus y fueron canciones para películas.

¿Cómo hace para lograr ese equilibro entre la composición para el cine y para la producción de artistas? ¿Qué disfruta más haciendo?

Los dos por igual. Yo creo que la composición es más personal. Es algo que viene de adentro y es más introvertido. La producción es más acerca de la otra persona, es decir, cuando estás produciendo a un artista no soy yo, soy yo en función del artista. Musicalmente se complementa pero tenés que buscar un sonido particular para ese artista.

¿En qué otros proyectos está trabajando en este momento?

Algunos no los puedo contar todavía por cláusulas de confidencialidad. Pero entre los que sí puedo mencionar estoy terminando Money Monster, que es uno de los proyectos principales en los que estoy. Voy a empezar uno que se llama Crash Pad, película del director Kevin Tent, en la que voy a escribir canciones originales. También tengo un show en Discovery Channel que se llama Wheeler Dealers y uno en TLC que se llama Little People Big World.

¿Cuál es la clave del éxito de Daniel Rojas?

Todavía no considero que haya llegado a lo que quiero llegar, todo sigue siendo un proceso. Estoy feliz en donde estoy en el momento, porque hay que ser agradecido y no siempre estar viendo solo lo malo, pero también estoy consciente de que falta. Es un campo sumamente competitivo. Aquí en Los Ángeles es donde más gente hay que hace esto. Hay más trabajo que en cualquier otro lado pero hay muchísima más competencia y competencia muy capacitada. Es una ciudad en la que trabaja mucha gente de muchas ciudades del mundo. Siempre hay que mantener los pies sobre la tierra y saber que cuando las cosas pintan bien, uno tiene que seguir trabajando igual que el primer día y con la misma energía. Además, clave ha sido conocer gente, no todo es la música. La música es solo parte y es una parte importante pero otra muy importante son los contactos.

¿Qué próximas metas tiene?

Yo quisiera desenvolverme en el más alto nivel de los dos campos. Quiero hacer películas grandes como compositor y producir artistas grandes en el lado del pop, como Katy Perry y Taylor Swift, lo cual veo posible pero con muchísimo trabajo por delante. Lo otro que es un sueño para mí: quiero ganar premios y eso siempre lo he dicho, más que el dinero y la fama, premios. Me encantaría ganar algún Grammy, Óscar o Emmy. Agarraría eso antes que un millón de dólares.