
De las agrupaciones instrumentales y vocales especializadas en la música medieval, renacentista y barroca que proliferaron a partir de la segunda mitad del siglo XX, no pocas alcanzaron fama y una audiencia considerable más mediante grabaciones discográficas que conciertos.
Guiados por los hallazgos de las últimas investigaciones de la musicología, estos grupos se sirven de réplicas de instrumentos arcaicos y buscan acercarse con mayor fidelidad a los sonidos y las prácticas interpretativas corrientes en épocas pretéritas.
En Costa Rica, conjuntos como Syntagma Musicum y Ganassi cultivan asimismo la interpretación de la música renacentista y barroca, y su labor pionera ha incrementado el público que gusta de la música antigua y promovido el establecimiento de festivales anuales dedicados a su difusión.
El conjunto colombiano de música antigua Música Ficta toma su nombre del homónimo término latín
Las canciones se conocen como tonos humanos y tonos divinos, según sea el tema el amor terrenal o el celestial, y si bien en ambos casos el léxico poético es similar, el disfrute y comprensión de los tonos habría sido mayor si el programa de mano hubiera incluido la letra.
No obstante, las canciones fueron interpretadas de modo sencillo y directo por el tenor Jairo Serrano, que mostró voz grata y entonada, y estuvieron acompañadas hábilmente por distintas combinaciones de instrumentos antiguos, como flautas dulces, teorba, guitarra barroca y viola de gamba.
Entre los tonos divinos destacaron
Entre los humanos,
Alternando con los tonos humanos y divinos de Navas y al principio y fin de cada mitad del programa, el conjunto Música Ficta también brindó ejecuciones vivaces de piezas instrumentales de autores anónimos del siglo XVII (
La asistencia no era muy numerosa pero se mantuvo muy atenta y recibió con aplausos cálidos las interpretaciones del conjunto colombiano Música Ficta.