
Al abrigo del título
El título
El repertorio seleccionado privilegió aquellos compositores todavía activos como clavecinistas alrededor de la segunda mitad del siglo XVIII, cuando el clavecín tradicional cedía terreno al flamante pianoforte como el instrumento de tecla preferido.
También era una época de transición entre el barroco tardío, el nuevo estilo galante y el clasicismo incipiente, aunque compositores como Jacques Duphly (1715-1789) y Pancrace Royer (1705-1755) representan una especie de canto de cisne u ocaso fulgurante del estilo francés de la música para clavecín, que alcanzó resplandor con las obras de Louis Couperin (c. 1626-1661) y François Couperin (1668-1733) y todavía mantuvo el lustre con las de Antoine Forqueray (1671-1745) y Jean-Philippe Rameau (1683-1764).
Excepción hecha de François Couperin, piezas de todos ellos figuraron en el programa escogido por la señora Gómez-Vuistaz.
Claridad en la articulación de los arpegios y precisión en los trinos y notas repetidas distinguieron el desempeño de la clavecinista, cuyas interpretaciones mostraron una marcada afinidad con el estilo altamente ornamentado de estos compositores.
Asimismo, la solista logró finos contrastes de registro entre el teclado superior e inferior del instrumento, un ejemplar reciente del taller del constructor colombiano Mario Donadio, que pertenece al clavecinista costarricense Roberto Vargas.
Entre las acabadas interpretaciones de más de 15 piezas, habría que destacar la ligereza del toque en
La apreciable cantidad de oyentes reunidos en el
Fuera de programa, la solista complació con una breve pieza anónima del barroco mexicano, parte de la colección Sánchez Garza, miscelánea de manuscritos musicales que pertenecieron al convento de la Santísima Trinidad de Puebla.