Lysalex Hernández A.. Hace 6 días
15/09/2018, Estadio Nacional,Cobertura del concierto Soy Luna, , fotografía Rafael Murillo
15/09/2018, Estadio Nacional,Cobertura del concierto Soy Luna, , fotografía Rafael Murillo

Quienes transitaban la tarde de este sábado por las afueras del Estadio Nacional, en La Sabana, no podían sentirse ajenos a lo que en unas horas se viviría dentro del recinto.

Camisetas, vinchas, discos, pulseras, gafetes, gorras, banderines y hasta vestidos eran parte de la “decoración” que recibía a quienes contaban los segundos por ser uno de los invitados especiales al show de despedida de Soy Luna.

Nadie podría negarlo: la alegría y la ansiedad se respiraba a lo largo y ancho del lugar. Las más de 16 mil personas que asistieron a este espectáculo querían llevarse algo más consigo que tan solo un recuerdo.

Este sábado no importó si se era un niño, un adolescente o un adulto, algo unía a cada una de esas almas: cumplir un sueño.

Para los más pequeños se trataba de disfrutar en vivo de sus personajes favoritos, corear sus canciones y bailar sus coreografías. Sin embargo, para los adultos se trataba ser los más grandes cómplices y artífices de llevarlos de la mano al mundo creado por Luna Valente (Karol Sevilla).

Como si se tratara de un conjuro mágico, y tras finalizar la presentación de la costarricense Cori Elle, el público clamaba la presencia de su “princesa de carne y hueso” en el escenario, invadido por gran cantidad de pantalla y luces, además de una banda de músicos.

Fue así como a las 7:45 p. m., las luces del estadio se apagaron y con ello la emoción de los presentes llegó a su punto más alto: no había vuelta atrás, había llegado el momento de dejar los sueños volar a sus anchas.

15/09/2018, Estadio Nacional,Cobertura del concierto Soy Luna, , fotografía Rafael Murillo
15/09/2018, Estadio Nacional,Cobertura del concierto Soy Luna, , fotografía Rafael Murillo

Al ritmo de Alas, el elenco de la serie de Disney Channel salió al escenario haciendo que el público no escatimara en gritos y aplausos ante su presencia.

Y es que se sea fanático o no de este show, es inevitable no dejarse llevar por la emoción y la empatía que generan cada uno de estos personajes con sus seguidores, en especial cuando la cara de los más pequeños es invadida por una ilusión infinita.

Este grupo de chicos lo tiene muy claro: su objetivo es entretener y vaya que lo cumplen. Para ello echan mano a todo tipo de recursos, desde divertidos diálogos, impresionantes cambios de vestuario, además de sus pegajosas coreografías y el amor entre Luna y Matteo Balsano (Ruggero Pasquarelli).

Precisamente, estos dos personajes son los que llevan la mayor carga del show, pues el romance entre ambos es algo que quieren presenciar, en vivo y a todo color, sus seguidores.

Uno de esos momentos llegó justo en la voz de Matteo cuando le dedicó la canción Princesa a esa chica que ya había encontrado y con la que quería pasar el resto de su vida.

“Yo sé que ella todavía no lo tiene muy claro, pero la quiero mucho y es por eso que decidí componerle esta canción y ustedes me acompañarán a cantarla” dijo el cantante al mismo tiempo que tomaba una guitarra en sus manos.

"Siento que estoy en una nube. No puedo creer que esté aquí junto a mi mamá, en mi primer concierto de mi artista favorita", expresó Rashell Sosa, de 10 años. Fotografía: Rafael Murillo

Prófugos, La vida es un sueño, Eres, Sobre ruedas y Mírame a mí fueron parte del repertorio con el que la fría a noche de San José comenzaba a calentar.

Como en toda historia siempre hay dos caras, aquí no todo podía ser color de rosa. Allí era donde entraban en juego Ambar Smith (Valentino Zenere) y Ramiro Ponce (Jorge López).

Con la canción Cómo me ves, estos chicos pusieron la nota de drama y envidia, al igual que sucede en la serie, pero esta vez con el uso de un espectacular juegos de luces rojas y negras, además de traje de cueros.

“En el fondo ella no es mala, solo que no entiende que todos somos diferentes. Ámbar en el fondo es buena y por eso Luna le da una oportunidad, porque sabe que todos podemos equivocarnos. Así deberíamos ser todas las personas, no juzgar y siempre dar una segunda oportunidad”, expresó Joselyn González, una niña de ocho años.

Al parecer, ese es otro de los principales motivos del porqué los padres se han unido a la fiebre de Soy Luna, por los mensajes que buscan transmitir a sus seguidores.

“Me encanta la serie por el mensaje que transmite de amistad, además de que me gustan sus canciones y coreografías
“Me encanta la serie por el mensaje que transmite de amistad, además de que me gustan sus canciones y coreografías", dijo Dariana Montanari, de nueve años. Fotografía: Rafael Murillo

Para Mónica Fernández, quien llegó junto a su hija de cinco años, Valeria, y su esposo Sergio Mosquera, es importante que una serie como esta hable sobre la igualdad, la incondicionalidad y la búsqueda incesante de cumplir los sueños.

“Sé que ella está muy pequeña, pero esto nos da tiempo de calidad juntas, porque le puedo explicar por qué suceden ciertas cosas. Creo que una serie como esta rescata muchos valores para la familia”, aseguró entre risas Fernández.

Nadie puede negar que el eje central de esta historia, tanto arriba como abajo del escenario está ligado a la importancia de trabajar por alcanzar todas esas metas que nos proponemos en nuestras vidas.

La protagonista de la serie, la actriz Karol Sevilla, de 18 años, es tan solo una muestra de ello. Pues hace seis años tomó la decisión de dejar su país natal México, para emprender una carrera en Argentina.

“El que patinen en la serie me parece muy divertido. Siempre veo los capítulos junto a mi mamá y ella me explica la historia
“El que patinen en la serie me parece muy divertido. Siempre veo los capítulos junto a mi mamá y ella me explica la historia", comentó Valeria Mosquera, de cinco años. Fotografía: Rafael Murillo

“Han pasado tantas cosas en este tiempo que me parece que todo fue un sueño. Es por eso que soy la primera en decirles que nunca se den por vencidos. La vida siempre nos da un motivo para luchar”, dijo Sevilla.

Luego de estas palabras, la artista le rindió un homenaje a su país al salir vestida con un traje típico mexicano, acompañada de una corona de flores, para interpretar junto a Simón Álvarez (Michael Ronda) la canción Tu cárcel, interpretada originalmente por Marco Antonio Solís.

A este punto ya había pasado poco más de una hora de concierto y, quizás, fue uno de los momentos que pudo gozar un poco más el público adulto.

Segundos antes de que Luna y Matteo cantaran Allá voy, los asistentes comenzaron a gritar: “beso, beso”, pero su petición no tuvo buenos resultados, no al menos en ese momento.

Sin embargo la pareja de esposos, Luis Cordero y Karla Madrigal, sí decidieron aprovechar el ambiente romántico que se respiraba en el lugar y se besaron frente a sus hijas, Laura y Sofía, de siete y nueve años, respectivamente.

15/09/2018, Estadio Nacional,Cobertura del concierto Soy Luna, , fotografía Rafael Murillo
15/09/2018, Estadio Nacional,Cobertura del concierto Soy Luna, , fotografía Rafael Murillo

“De eso se trata el amor, de vivirlo a plenitud y que mejor que con nuestras hijas. Al menos, este momento nos sirvió a nosotros para cumplir con ese beso que pedía el público”, bromeó Cordero.

Un total de 27 canciones fueron las escogidas para que, en más de dos horas de concierto, el público pudiera despedirse, a su ritmo y manera, de sus ídolos, de esos que son capaces de hacerles creer que pueden lograr todo aquello que se propongan.

La emoción que se vivió este sábado en el Estadio Nacional fue capaz de transformar a esas miles de almas que, gracias a Soy Luna descubrieron que “cuando un sueño es real solo hay alas”.

Este sábado solo bastó con dejarse llevar por “la fuerza del huracán” al creer en que todo es posible. Al menos, más de una persona salió de este concierto de despedida sintiéndose realmente invencible y especial.