¿Nunca es tarde cuando la dicha es buena? A veces sí, y a veces no; nunca se sabe, pero en el caso de Lucho Calavera y toditica La Canalla, esta sabiduría popular parece operar a favor.
Es que, para seguir en verbosidad excesiva de refranes, el que se llama realmente Luis Arenas y la banda que lo acompaña ahora en su nuevo alter ego artístico, le pusieron al mal tiempo muy buena cara.
El disco, que fue grabado a velocidad de rayo, en tan solo dos meses y medio –noviembre y diciembre del 2009–, tardó casi un año en ser posproducido. Aun así, La Canalla y El Calavera seguían con la agenda activa hasta que, el 10 y 11 de diciembre pasado, el álbum fue presentado:
Así se llama el álbum debut que marca, oficialmente en el mercado del disco, el primer gran paso del que fuera en algún momento la voz principal de la banda de
Calavera & La Canalla, como se llama el proyecto, aprovechó para afianzar nombre dentro de un concepto que en su momento de aparición en Costa Rica, y aún hoy a pesar de que hay intentos que ligeramente emulan lo que ellos hacen, sigue siendo el puntero en el terreno local.
¿Así o más ecléctico?
Progresa
Esta canción será el punta de lanza del álbum debut, ya que
Lucho Calavera se ingenió un video promocional como solo el desenfreno de él podía hacerlo.
Como el disco nada que salía, Luis Arenas armó maletas y en agosto y setiembre partió a Europa –Alemania y España, especialmente– a visitar los lugares donde vivió por casi diez años. Cámara en mano, casi de forma casera, grabó un video promocional del disco usando fragmentos de
Abordar esta nueva sonoridad que traía Luis Arenas, luego de haberse amamantado de otras formar de sobrevivir musicalmente en Europa, no era fácil. Pero en sus proyectos las cosas convergen y apareció la “canalla” que él necesitaba para abordar lo que hacía.
Así, hoy La Canalla está comandada por Lucho Calavera en voz y guitarra; Luigi Jiménez en el bajo; Juan Carlos Pardo en la batería; Pedro Hernández y Rafa Vargas en la percusión; Fernando Matamoros en los teclados; Luis Diego Fallas en la trompeta; Ernesto Rubí en el trombón; Federico Granados en el saxofón y Rodrigo Lagunas Romero, en la guitarra, y quien, además, es su primo e hijo de la cantante, instrumentista y compositora Luz María Romero.
Las 11 canciones que componen
“Las estructuras de las canciones no cambiaron, pero la banda les dio otro cuerpo. Con ellos suenan mejor de lo que las había imaginado”, confesó a
Cuando Luis Arenas vivía en España, hace ya unos diez años atrás, tocaba algo que una vez definió como “rumba canalla”.
Sí, rumba como la que hacen en las calles de Europa. Lo que se puede escuchar cuando los gitanos sacan música de un cajón y eso, sumado a todo el mestizaje que circula por ciudades como Barcelona –desde lo latino hasta lo africano pasando por los sonidos de Oriente Medio y más–, le fueron más que abriendo la cabeza a Luis Arenas, dejando que a través del oído fuera manifestándose su propia naturaleza que es ecléctica y risueña.
Es que como Lucho Calavera, Luis Arenas no hace nada ni ligeramente cercano a la etiqueta de
“Es cierto, si quizás yo no me hubiese ido a Europa y hubiera, como decís, tocado en las plazas, parques y vivido todo lo que viví, me hubiera quedado aquí dando vueltas en el
Es el arte del mestizaje y de andar “callejeando” lo que hace particular a Lucho Calavera & La Canalla, en el escenario con o sin disco.
De las letras ajenas con las que su voz se popularizó no queda nada en su trabajo solista.
“(La propuesta) Es fresca porque es universal. No es música de un grupo de gente que piensa solo dentro de su propio mundo; las letras, los sonoridades, el hecho de que también aparecen frases en italiano, en árabe y jergas de otros países habla de una propuesta mucho más amplia”, explicó Calavera.
No todo tiene que ver con haberse ido a Europa. Todo tiene que ver con todo en la vida de Luis Arenas.
El paso por el
La estética, quizás él no lo tenía tan claro, tiene mucho que ver con que en algún momento también fue estudiante de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Costa Rica. Quienes se acuerden de Luis Arenas en aquella facultad, se remitirán siempre al chico exótico que usaba pantalones de campana cuando ni siquiera habían vuelto a estar de moda.
“(El disco y el proyecto de La Canalla) Ha sido como reafirmar algo que hace mucho tiempo llevaba dentro. Este disco lo he esperado diez años o quizás casi que toda mi vida”, contó Lucho Calavera.
El disco, aunque llegó un tanto tarde, parece haberse cuajado en un momento correcto para sí mismo. Siempre fue un proyecto independiente, pero su contenido le valió la firma de distribución por parte de la discográfica Papaya Music. O sea,