Con las manos en el corazón y los ojos llenos de gratitud, la cantante nacional Debi Nova cerró el miércoles su presentación en el Hotel Intercontinental.
Durante más de una hora, la rubia intérprete se entregó en el escenario en lo que fue su primer concierto completo en el país, desde la salida de su álbum debut,
La gente le supo responder ese cariño al llenar el salón donde se realizó la actividad y al gritar, cantar y celebrar cada uno de sus temas.
A las 10:04 p. m., Nova salió al escenario con los pies descalzos, como si estuviera en su casa, vestida en un corto traje negro y la mirada llena de ilusión. Los fuertes aplausos le dieron una cálida bienvenida.
Con gran energía y acompañada por su banda de cinco músicos provenientes de Los Ángeles, la cantante abrió su presentación con el tema
“¿Cómo están?”, fue el saludó que dio mientras se sentaba al piano para tocar el segundo tema
“Esta noche es muy especial para mí, les agradezco que la compartan conmigo, me faltan las palabras y me alegra ver tantas caras conocidas entre el público”, afirmó la cantautora visiblemente emocionada, antes de cantar
“En la vida hay que dejarse llevar. Muchas veces nos cuestionamos qué estamos haciendo; en mi carrera me he dado cuenta que lo más importantes es disfrutarlo, porque la vida nos tiene sorpresas y una de esas sorpresas en mi vida fue cantar al lado de Franco de Vita”, esa fue la introducción que hizo del tema
Volvió a invitar a la gente a bailar con
Llegó el momento de un invitado especial. “Tengo otra sorpresa. Hace años, cuando estaba en el colegio y soñaba con cantar, recibí una llamada que me cambió la vida: Federico Miranda, de Gandhi, me llamó para cantar con ellos”, recordó la vocalista.
Juntos cantaron una nueva canción llamada
Era el turno
“Muchas gracias”, se volvió a despedirse mientras les tiraba besos llenos de gratitud a sus
Con todas las ganas de complacerlos, la artista regresó para regalarle a su gente un tema más:
Luego volvió a tirar más besos y sonrisas desde el escenario y desapareció saltando casi como una niña que se siente feliz en casa.