
Centenares de personas asistieron ayer al velatorio en Buenos Aires del folclorista Facundo Cabral, quien cantaba a la paz y encontró la muerte el sábado en Guatemala, en manos de sicarios.
El cuerpo del cantautor argentino llegó a su país natal, en un avión prestado por la Fuerza Aérea Mexicana.
“Recibimos los restos junto con la viuda (la psicóloga venezolana Silvia Pousa) y un sobrino”, dijo en rueda de prensa el canciller argentino, Héctor Timerman, tras encabezar el comité de recepción, en el Aeroparque Metropolitano.
La triste despedida al autor de
A pesar de que inicialmente se había informado que los restos de Cabral no serían velados, la viuda del mensajero de la paz, Pousa, cambió de opinión al ver las manifestaciones de cariño y admiración del pueblo argentino.
El velatorio se realizó en la sala teatral, organizada para recibir al público, donde el féretro permaneció envuelto en una bandera argentina y lo acompañaba Pousa, quien fue amiga de toda la vida del cantautor y con la que se casó hace seis meses, tras ser pareja por 10 años.
En la vela algunas personas lloraban, otras llevaban grandes ramos de flores y carteles para depositar ante el féretro con los restos del cantante muerto a los 74 años.
La periodista venezolana Yaline Pernía, de 33 años, fue una las seguidoras del artista quien llegó a Buenos Aires desde su país para despedirse del cantautor. “Es una pérdida extrema para toda la humanidad; es inexplicable que alguien que cantaba sobre la paz haya muerto de esta manera”, dijo.
El entierro será hoy en La Chacarita, en Buenos Aires, un cementerio donde serán cremados y donde descansan los restos de Carlos Gardel y otras figuras emblemáticas de Argentina.
El gobierno argentino decretó duelo nacional por tres días a partir de ayer. Por ello, la bandera nacional en lugares públicos permanecerá izada hasta media asta.
“Esto es el destino, el destino. Era un tipo totalmente cristalino, pacífico, tranquilo. Lo recuerdo como alguien no conforme y buscador de la verdad a ultranza”, declaró al salir del velatorio el cantante y compositor argentino Piero, amigo del difunto y autor de
El caso provocó conmoción en América Latina, donde varios gobiernos y la Organización de Estados Americanos expresaron su dolor ante el crimen del trovador.
“Fue alguien que se interrogó sobre la condición humana. Su mensaje caló muy hondo en América Latina y el mundo”, dijo el canciller Timerman, sobre al artista, que en 1996 fue declarado Mensajero Mundial de la Paz de la ONU.
El cantautor nicaraguense Luis Enrique fue uno de los artistas que se pronunció ayer sobre la muerte de Cabral.
“La filosofía que el maestro Cabral nos entregaba en sus canciones era una filosofía de paz, de respeto y de dignidad que tiene que adoptarse. Creo que él nos ha dejado un legado importantísimo que vivirá con canciones”, dijo el
La vida del artista que una vez dijo “llorar por la muerte es faltarle el respeto a la vida” será motivo de la película
Cabral se inició con la guitarra bajo el seudónimo de
El cantante decía amar mucho la vida porque le costó gozarla.