El disco fantasía significó un gran paso en la carrera artística de Balerom y, por supuesto, de la banda que lideró por muchos años: Evolución.
Este viernes 1. ° de diciembre el cantautor celebrará los 15 años de vida del álbum con un concierto especial para él como artista ya que pule el espectáculo para abrirse el camino a la internacionalización.
Aunque ha sido solista desde hace ya 17 años y tiene un público fiel que lo ha seguido paso a paso, no se lo deja de asociar a esta banda. Él prefiere dejar los recuerdos de Evolución en ese espacio: los recuerdos y el pasado.
Balerom prepara lo que para él será la mejor producción de estudio que ha hecho en su vida, dice que “soltará una bomba” y que volverá a marcar pauta en la música nacional. Este disco verá la luz en marzo del próximo año y para ello trabaja con un equipo de producción, músicos y una mánager que le ayuda a dirigir su camino.
El espectáculo será en el bar El Observatorio a partir de las 9 p. m. La entrada tiene un valor de ¢7.000. Tendrá la participación de los músicos Horacio Paris (batería), Daniel Alonso (bajo), Ismael Pacheco (teclados) y Lempi Atahualpa (guitarra).
¿Qué significa Mundo de Fantasía en su vida?
Es el disco más representativo de mi carrera, el que más gente conoció, el que tuvo más relevancia. Del disco salieron canciones como Voy por ella, Del mar o Chismólogos, que se convirtieron en favoritas de la gente que escucha mi música; esa es la razón, ese disco sigue siendo el titular.
¿Cuál es la intención de renovar el espectáculo?
Ahora trabajo con una mánager a nivel suramericano: se trata de Isabella Asenjo de Francini Mercadeo. Tengo una estrategia promocional para darme a conocer en Suramérica, por eso voy a sacar un disco en marzo, por eso trabajamos en depurar el show. La meta es internacionalizar a Balerom con el disco nuevo, no con Voy por ella ni con nada de lo pasado. El pasado ya se acabó, el Balerom de hoy en día es lo que vamos a mercadear en el mundo.
¿Cuál es la visión?
Hemos pensado tomar como base Colombia, que es un país que tiene afinidad cultural con Costa Rica, siento que hay un público para Balerom; de ahí buscaremos Chile, Argentina, Perú, Ecuador... Si hay un país donde se le ha dado cabida a la música es Colombia, está floreciendo, es la meca de la música para Latinoamérica. México nunca lo fue, ni con la errada visión de los ticos de siempre buscar para allá, es tierra infértil si usted no llega desde arriba.
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Hablando de Evolución, ¿significa algo la banda en esta nueva etapa?
No me gusta redundar mucho en Evolución, estoy tratando de cortar con eso porque para mí eso es el pasado, es devolverse a algo muy prematuro que no es la etapa en la que estoy ahora (De la Espriella declinó responder otra pregunta sobre su relación con los exmiembros de la banda).
Musicalmente, ¿cuál es esa nueva etapa?
Durante estos meses estoy terminando de grabar. El nuevo disco está encasillado en rock la mayoría, pero incluyo otros elementos para buscar un disco equilibrado que muestre las diferentes caras de la música que hago: a voz y guitarra, folclóricas, experimentales, de amor, de protesta.
¿Las canciones son inéditas?
Hay temas que ya han salido de Balerom que los voy a lanzar en formato banda. Ya no voy a ser el que enseña las cosas; de aquí a marzo no van a saber qué estoy haciendo. Voy a soltar una bomba cuando sea el momento, antes de eso no. La gente que me ha seguido quiere verme en un lugar, verme triunfar, por supuesto que hay otras que no, pero a los que me quieren ver triunfar se los voy a dar, adonde me quieren ver, ahí voy a estar.
¿Hay algo que demostrarle al público o a usted mismo?
No es demostrar, es compartir. Yo estoy siendo, soy un artista. Al artista le fluye el arte, no lo hace para demostrar, yo no pienso cómo hago para que la gente crea que soy un gato tocando la guitarra, eso no habita en mi ser. Lo que pienso es en cómo lograr que una expresión le mueva las fibras más profundas a las personas que me escuchan, hacerlos disfrutar y que digan qué rico suena esta pieza, así pienso yo. A los 22 años quería impresionar, pero a los 42 quiero disfrutar, que la gente brinque con mi música, generar un aura de energía con el público.
¿Siente que es su mejor etapa como artista?
Es por mucho la mejor grabación que he hecho, que he cantado, lo mejor que he tocado. Este es el proceso natural de quien se apasiona con algo y le pone alma y corazón. Pienso que hay un asunto de entrega porque la música es mi religión, mi vida, mi pareja, mi todo, no hay divisiones, vivo para esa vara. En este punto lo que hago es utilizar las herramientas que aprendí a usar a lo largo del camino para expresar emociones. Mi asunto ya está resuelto, no tengo ninguna bronca, ninguna crisis existencial, estoy en armonía. El resultado es que estoy hecho una bomba atómica de creatividad y vengo a arrasar con todo.
Hace unos 15 años fue el típico rockstar, salía en revistas, era novio de Kathryn Arbenz. ¿Le gustó esa etapa, le interesaba que lo calificaran así?
La diferencia es que hace 15 años me paraba en Multiplaza una señora para tomarse una foto, esa señora nunca había oído mi música ni sabía nada mío, pero me vio en tele, pura vida y todo, pero para esa persona no trabajo, yo trabajo para la gente que conoce mi música, sigue mi carrera y me respeta; con esa gente me tomo fotos en los conciertos feliz de la vida porque es gente con la que comparto, son mis amigos.
”Hoy en día tengo la crema y nata de la gente que quiero tener en torno a mí, no necesito tomarme fotos con alguien que no sabe quién soy para enseñársela a la vecina y hacerle la boca agua. Mi función social no es andar impresionando vecinas, yo hago música para la gente que le “cuadra”, aquí está Balerom para servirles y a los que no les gusta, pura vida, hay otras opciones.
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¿Qué le dejó esa etapa de rockstar, qué disfrutó?
Viendo en retrospectiva lo que ha cambiado en estos años es mi actitud ante la vida y todo el contexto. Eso que usted menciona de la moda hace 15 años no quiere decir que me fue mejor en ese momento a nivel profesional; el que le vaya bien a uno se traduce en cuánto toca, con qué frecuencia, cuánto cobra, cómo es su espectáculo, si aumenta su popularidad en Facebook de gente qué sí lo sigue y sí le va a comprar. Hay un público que no sirve de nada, entonces mejor no tenerlo, si hay gente que me sigue son mi clientes, yo trabajo para quien le gusta Balerom no voy a cambiar para tratar de complacer a otros.
Aunque no quiera hablar de Evolución, es su obra. ¿Cómo siente la percepción del público ante las canciones viejas y las nuevas?
Cuando se habla de Evolución creen que el primer disco fue Mundo de fantasía, pero habían pasado tres discos antes. De los dos primeros discos de Evolución la única canción que interpreto como solista es En el éxtasis, simplemente porque esas otras piezas son el patrimonio de Evolución y en mi show solista no me interesa esa faceta.
Hoy por hoy canto lo que la gente ha preferido de mi trabajo como solista como Para ser feliz, Salir es ganar, Las almas lloran en silencio que son más aplaudidas que Voy por ella. Claro, está el público más masivo que conoce solo Voy por ella, ni siquiera saben que la canta Balerom o que soy tico, esa es la mayoría. Muchos no saben que como solista empecé en el 2000 y que Evolución solo existió tres años antes de este proyecto en solitario, tengo más de 17 años de cantar solo.
¿Qué relación tiene con Voy por ella?
Es una relación agradable, primero porque es mía, segundo porque me ha traído cosas buenas. No tengo nada malo en contra de esa canción, sobre todo en este momento que mi visión es que cuando una canción ha hecho tanto por uno se le debe mucho al tema y hay que estar agradecido.
”La disfruto, la canto solo en conciertos porque si la cantara en la casa todo el día estaría harto, la canto de cinco a siete veces al mes”.
Hace poco subió su obra a Spotify, ¿por qué se había tardado en hacerlo?
La razón del por qué sí las subí es precisamente por el proceso de internacionalización y necesito que la gente me pueda escuchar afuera; si no fuera así no las hubiera subido.
Ha tenido éxito en Spotify, principalmente Voy por ella...
Lo interesante no es quienes ya la conocían, sino es quienes no sabían que era un “mae” tico que la cantaba. Ahora hay un montón de carajillos que no sabían quien era Balerom y se dan cuenta de que me conocen y se saben varias canciones. Hay un reauge de Balerom porque hace muchos años no hacía una promoción tan fuerte, estuve underground porque quería, pero uno tiene que salir con fuerza cuando hay qué mostrar.
¿Cómo sabe que es el momento de mostrar?
Nunca hago una obra pensando si es comercial o no, la hago y después pregunto si podrá tener relevancia en el mercado, la analizo, es como parir un hijo. Estas criaturas que me han salido en estos últimos tiempos todas son monstruos, qué dicha que estoy en esta faceta de canciones tan tuanis que se van a la guerra.
¿Había tenido esta sensación antes?
Así no, nunca me había sentido tan preparado técnicamente, con este conocimiento y madurez. Yo me mido conmigo mismo, me pongo a escuchar los discos pasados, rescato lo bueno y lo malo. Soy muy duro conmigo mismo, no creo que todo lo hice está bien hecho, la mayoría de mis canciones ni siquiera me hacen gracia muchas veces, por la autocrítica. Es el lado oscuro de ser el creador.
