
El famoso actor de Hollywood Robert Carradine, miembro del clan Carradine (familia histórica del cine estadounidense) y muy recordado por su actuación en la serie Lizzie McGuire, falleció de forma trágica a los 71 años.
Según reportan varios medios internacionales, Carradine habría decidido quitarse la vida tras una dura batalla de décadas con su salud mental.
“En un mundo que puede parecer tan oscuro, Bobby siempre fue un faro de luz para quienes lo rodeaban. Estamos desconsolados por la pérdida de esta hermosa alma y queremos reconocer la valiente lucha de Bobby durante casi dos décadas contra el trastorno bipolar”, escribió la familia en un comunicado.
“Esperamos que su experiencia pueda arrojar luz y animar a abordar el estigma asociado con las enfermedades mentales”, concluye el texto.
Su hermano mayor, Keith Carradine, ha explicado al medio estadounidense que Robert “luchó durante dos décadas contra el trastorno bipolar, que finalmente lo venció”.
“No hay nada de qué avergonzarse. Fue una enfermedad que lo venció, y quiero celebrar su lucha contra ella y celebrar su hermosa alma. Tenía un don inmenso y lo extrañaremos cada día. Nos consolará lo gracioso que podía ser, lo sabio, comprensivo y tolerante que era. Así era mi hermano pequeño”, dijo.
Busque ayuda: Si usted o alguna persona conocida ha considerado el suicidio, llame para asistencia al 9-1-1. Para niños, niñas y adolescentes está también disponible la línea 1147 y las adolescentes madres y sus familiares pueden recurrir al 800-2262626.
¿Quién fue Robert Carradine?
Nacido el 24 de marzo de 1954, Carradine era el hijo menor del actor John Carradine y hermano de los actores David Carradine y Keith Carradine. Fue conocido por el gran público con el personaje de Sam McGuire, el padre de la serie Lizzie McGuire, protagonizada por Hilary Duff.
Debutó en la gran pantalla en 1972 junto a John Wayne en The Cowboys, un papel para el que su hermano David le animó y le convenció para acudir a la audición diciéndole que “tenía todo que ganar y nada que perder”.
Posteriormente, apareció en la película ganadora del Oscar Coming Home (El regreso, 1978), dirigida por Hal Ashby y junto a Jane Fonda y Jon Voight. A esta actuación le siguió un papel menor en Mean Streets (Malas calles) de Martin Scorsese en 1973.
El actor también participó en el western The Long Riders (Forajidos de leyenda, 1980) y el film Revenge of the Nerds (La revancha de los novatos, 1984).

