El show de medio tiempo del Super Bowl, a cargo de Bad Bunny, encapsuló en poco más de 13 minutos un mundo de simbolismos y momentos icónicos. Entre todos los detalles, un costarricense de 88 años causó furor y ternura en las redes.
Luego de que Lady Gaga se luciera interpretando Die with a smile, al ritmo que le puso un gran combo salsero, Bad Bunny la tomó de la mano y la sacó a bailar. En ese segmento, el escenario emulaba un casorio, cuya esencia es la misma en toda Latinoamérica.


