
Laura Ortega y su esposo Fernán Faerron han enfrentado un duro momento familiar, luego de que salieran a la luz amenazas que fueron proferidas en el estadio del Herediano contra la influencer y la hija de la pareja.
A pocos días de que la creadora de contenido Jazmín Cortez denunciara públicamente el episodio ocurrido durante el partido de semifinal entre florenses y brumosos, Ortega conversó en exclusiva con La Nación.
¿Cómo se enteraron? ¿Qué conclusiones y preocupaciones tienen en este punto? Sobre estos y otros temas se sinceró Laura Ortega.
—¿Como mujer y como mamá, qué fue lo primero que pensó cuando se dio cuenta de lo que pasó en ese partido de fútbol? ¿Y cómo se dio cuenta, fue a través de redes o porque Fernán le dijo?
Nos dimos cuenta hasta el día siguiente. Yo sí había estado recibiendo mensajes a través de Instagram donde me mencionaban nombres de las personas que habían hecho los comentarios hacia nosotras. Me contaban parte de la historia, pero realmente no entendía lo que estaba pasando y fue hasta que me mandaron un video (de la influencer Jazmín Cortez) donde pude entender la gravedad y todo el contexto.
“Como mamá, creo que nunca se va a estar preparado para recibir comentarios así acerca de tu familia. Sí debo decir que tristemente, por supuesto, estoy acostumbrada a comentarios así acerca de Fernán e inclusive acerca de mí. Porque sí pasa mucho en el fútbol y creo que si hablas con cualquier esposa de futbolista, pues se sabe que hay que estar preparado para esas cosas. O sea, son cosas que normalmente pasan.
”Pero creo que cuando ya se meten con una bebé que no tiene absolutamente nada que ver y sobre todo con comentarios tan violentos, pues debo decir que uno sí no sabe cómo tal vez digerir palabras así hacia tu familia, hacia tus seres queridos. No es una situación para nada fácil”.

—Conforme pasaron las horas, ¿se preocupó más al analizar las cosas en frío?
Creo que la palabra no sería si me preocupé más. Cuando ya pude analizar la situación en frío, me di cuenta de lo grave que realmente fue. Tristemente está sumamente normalizado este tipo de actitudes en un partido de fútbol: los insultos, las faltas de respeto, la violencia inclusive. Y se sabe que no hay consecuencias reales para las personas que hacen este tipo de cosas.
“Sé que hay muchas personas más que han vivido cosas similares y se han quedado calladas o no se han sentido respaldadas y que saben que no van a haber consecuencias para las personas.
“Entonces, creo que el sentimiento sería más que nada como angustia. Angustia porque estamos normalizando cosas que definitivamente no deberíamos”.
—¿Qué le diría a la gente que va al estadio? Unas personas creen que pagando una entrada pueden gritar lo que sea y como en todo hay límites...
Creo que el fútbol se vive con pasión. Nadie pretende quitarle eso a la afición. La rivalidad es parte del deporte, siempre lo va a ser, pero hay límites. Creo que es muy diferente apoyar a un equipo o criticar el rendimiento deportivo de un jugador y otra cosa completamente diferente es atacar a la familia, mujeres, niños o bebés. Ninguna pasión debería hacernos perder la humanidad.
—¿Usted es de ir al estadio o prefiere ver los partidos de Fernán por televisión?
Si te soy sincera, desde hace mucho yo no voy a ver los partidos de Fernán, inclusive desde que estaba en el Herediano, porque este tipo de cosas son normales. Me tocó escuchar muchos comentarios y ver actitudes agresivas de otras personas y realmente no me gusta estar en un ambiente así. Uno va a un estadio a disfrutar, a apoyar y a pasarla bien, y eso nunca, nunca se me dio.
“Entonces, tomé la decisión de mejor ver los partidos desde la casa”.
—¿Qué es lo más difícil de ser la esposa de un futbolista?
Entender que la exposición no es solo al jugador, sino también en ocasiones a la familia. Obviamente, hay momentos superlindos con victorias, celebraciones, que uno se siente superapoyado, acuerpado, y hay momentos como este donde toca tener la piel más fuerte.
“Gracias a Dios, como yo llevo algunos años expuesta a críticas y opiniones de las personas, he aprendido a lidiar con este tipo de situaciones y a cerrar mi corazón a palabras que no suman. Al final, uno es el que le da significado a esas palabras y toca aprender a recibir lo bueno e ignorar lo malo”.

—¿Y con todo esto qué le ha dicho Fernán? Porque una cosa son las críticas que él pueda recibir en su profesión o inclusive que haya aficionados que no lo quieran por rivalidad, pero otra muy diferente es ver hasta dónde pueden llegar al meterse con usted o con la bebé... Para él debe ser difícil como esposo y como papá.
Claro que para él, como papá, es duro. Obviamente, como futbolista, él entiende que las críticas deportivas van a existir siempre y es parte de su trabajo. Pero ya cuando se meten con la familia, pues obviamente lo ve desde otra perspectiva, como esposo, como papá y pues, lógicamente, que no es algo fácil ni bonito. Pero bueno, la realidad es que hemos tratado de manejar la situación con muchísima calma y madurez.
—Usted es muy activa en redes, ¿cómo ha sentido la reacción de la gente? Imagino que repudio total a esos comentarios...
La verdad, sí he sentido muchísimo apoyo y muchísimo cariño de personas inclusive de diferentes equipos, lo cual me alegra mucho porque me hace ver que realmente la mayoría de las personas entienden que este tipo de cosas no se deberían normalizar.
—¿Qué mensaje quisiera proyectar como mamá después de esta situación, que debería ser una lección para esa gente que va al estadio y no piensa lo que dice ni lo que hace?
- Que las palabras sí tienen peso y sí tienen consecuencias. Creo que a la gente desde una gradería o detrás de una pantalla se le olvida que del otro lado hay personas reales. Así que espero que esto sirva para reflexionar un poco sobre el tipo de ambiente que queremos normalizar, no solo en el fútbol, sino en general.
—¿Y qué le diría a esa muchacha valiente que usó las redes también para evidenciar lo que a ella no le gustó en lo absoluto y que incluso también comentó después que ha tenido problemas por eso?
Con ella yo estoy sumamente agradecida por empatizar con nosotros y alzar la voz por nosotros. Creo que lo que ella hizo es de valientes, porque obviamente se iba a prestar para comentarios mixtos, para críticas, y me duele muchísimo ver por lo que ella está pasando.
“Me parece sumamente injusto. Ha sido sometida a críticas durísimas de su físico, de su persona en general. Ha recibido amenazas preocupantes. Lo que más me duele es saber que no está siendo respaldada por el Club Sport Herediano.
“Creo que cuando alguien tiene la valentía de defender, de darle visibilidad a algo que está mal hecho, pues esa persona debería ser respetada y aplaudida.
”Y es superloco ver cómo la sociedad está tan mal que más bien se ha prestado para que le levanten falsos, duden de su palabra y para todo lo que ella está viviendo. Es sumamente injusto. Ella y yo hemos estado en contacto y sabe que cuenta con todo mi apoyo. Espero que también para ella haya justicia”.
—¿Los han buscado esas personas que varios aficionados han identificado como quienes lanzaron esos gritos inaceptables? ¿Qué han pensado hacer? Incluso si hasta algún abogado ya los ha orientado...
Por respeto al proceso y a lo que se ha conversado internamente, prefiero no profundizar mucho en ese tema. Lo que sí puedo decir es que hay situaciones que no se pueden normalizar y que, como cualquier familia, uno siempre va a tomar las decisiones necesarias para proteger su paz y su integridad.

