Cuando tenía 24 años, dejó atrás su México querido para ir a probar suerte al otro lado de la frontera norte.
Ya era una periodista titulada que trabajaba en la estación local de Televisa en Puerto Vallarta, pero el viaje a EE. UU. aparecía en el horizonte de su vida como un anhelo de triunfo como profesional.
Hace 14 años, Azucena Cierco inició su aventura, con el objetivo de llegar a la ciudad californiana de San Francisco.
Durante esos 14 años, ha saboreado el triunfo como reportera, al lado de grandes como Raúl de Molina y Lili Estefan, los rostros infaltables de El gordo y la flaca , programa del canal Univisión, donde trabajó durante cinco años.
Estuvo también cuatro años con otra grande, pero en la acera del frente: María Celeste Arrarás y su
En marzo anterior, esa cadena televisiva la nombró como una de las tres nuevas caras del programa matutino Levántate , que se transmite de lunes a viernes, a las 5 a. m., hora de Costa Rica.
Desde entonces y debido a su labor de presentadora, se convirtió en una de las figuras más reconocidas por los latinos en EE. UU.
Cuando llegué a EE. UU., hace 15 años, no existía la apertura de hoy hacia la gente latina. En San Francisco era mucho más difícil porque era una ciudad muy americana. Cuando iba a una tienda y mi inglés no era perfecto, sino bastante malo, sentía ese rechazo y la actitud de la gente estadounidense hacia mí.
Me superé, estudié tres años inglés y lo aprendí perfecto. Cuando no vi las oportunidades abiertas, decidí viajar a Miami y, de inmediato, conseguí trabajo ahí.
Sí, gracias a Dios. Ha sido un arduo trabajo y perseverancia. Mis padres me lo enseñaron. Trabajé muy duro, muchos años, siempre con mi meta muy clara, sabía lo que quería hacer y le eché muchas ganas. Fueron muchos años como reportera en diferentes programas y gracias al esfuerzo del trabajo, mi actual empresa me dio la oportunidad de estar en
Estoy muy contenta. Cualquier periodista sueña con su propio
Tengo muchas ganas de producirlo. Pienso que se transmitiría una vez por semana y creo que, tarde o temprano, se dará. Tenemos algunas cositas cocinándose por ahí.
Nunca he sido actriz. Lo cierto es que le hago al payaso. Estudié actuación en la universidad, pero nunca lo ejercí. No me imagino como actriz de drama, aunque si me ofrecen hacer comedia, le entro.
Me encanta hacer reír a la gente, que se divierta y sea feliz. El mundo está demasiado ocupado, la gente está ensimismada en sus problemas y a veces se les olvida ser felices, que es la única función que tenemos en la vida.
Cuando uno comienza a toca picar piedra. Es muy difícil que los productores y los ejecutivos crean en uno porque no se tiene una trayectoria. A veces la gente no da la oportunidad. Cuando estuve en Univisión soñaba que me la dieran y no ocurrió. Abrirle los ojos a las personas alrededor para que crean en el talento es muy complicado. Tarde o temprano nos llega nuestro momento, cuando existen ganas y perseverancia.
Sí. Salí de
Sí. Estaba cenando en un restaurante y me vi con ella. Nos conocíamos desde que estábamos en Univisión. Ella ya estaba en Telemundo, me preguntó si quería regresar y le dije que sí. Así fue como volví. Cuando nos encontrábamos en los pasillos de Univisión ella siempre me decía que le gustaban mis reportajes. Estuve cuatro años con ella en
María Celeste es la mejor maestría que uno puede hacer, aprendí muchísimo de ella. Obviamente Lili y Raúl (de
¡Ay sí!. No lo cambiaría por nada. Todo depende de qué se pida a la vida y qué se desea. Yo tengo toda la mañana muy ocupada, pero la tarde la tengo toda libre para mi hijo y me la paso super bien con él. Depende de cómo uno se acomode y de saber qué se quiere. Amo mi trabajo.
Totalmente. Tener un objetivo claro y ser perseverante hasta el final siempre, no darse por vencido y seguir luchando. Así soy yo.
No. Cuando llegué aquí fue como algo del destino. Soy super nacionalista, más mexicana que el propio guacamole y nunca quise salir de mi país, pero se me presentó la oportunidad. No me arrepiento, porque en México habría sido muy difícil conseguir lo que logré aquí. Por eso es importante prepararse. Logré lo que muchos quisieran porque era una mujer preparada.
Se sufre y extraña, pero a todo se acomoda uno. Me traje a mis papás, pues decidí que no los extrañaría. Gran parte de lo que soy se los debo a ellos, que hicieron muchos sacrificios. Mi familia es de clase media y mandó a su hija a una de las mejores universidades. Con ellos no extraño tanto la comida ni el cariño, aunque sí voy mucho a México.
Eso fue lo que dio parte de mi formación. En Televisa Vallarta me tocaba hacer de todo, jalar cables, hacer cámara, edición y me di cuenta de que me sirvió ir a la universidad, porque en las aulas me enseñaron de todo eso. Cuando llegué al canal me percaté de que sabía hacerlo todo y lo puse en práctica.