
El cantante Julio Iglesias demandó a Yolanda Díaz, vicepresidenta del Gobierno de España, acusándola de haber dañado su honor. Así lo confirman varios medios internacionales como el ABC o la cadena televisiva RTVE.rrrrr
De acuerdo con la información, Iglesias reclama un resarcimiento correspondiente a €50.000 por las declaraciones que emitió Díaz sobre las denuncias de dos extrabajadoras del artista, las cuales trascendieron públicamente hace unos meses.
La política se refirió a las acusaciones de supuesto abuso sexual contra el intérprete en el programa de TV La hora de la 1 y en la red social Bluesky. Ante esto, el equipo legal de Iglesias emprendió primero un juicio de conciliación, pero Yolanda Díaz se negó a retractarse.
Ahora, el artista va más allá y pide que la vicepresidenta española sea sentenciada según el expediente, por emitir “claros prejuicios (...) tales como que en su casa (la de Iglesias) se cometían abusos sexuales, los trabajadores rse encontraban en régimen de esclavitud y se vulneraban sistemáticamente los derechos fundamentales de los mismos".
Además, el cantante presentó una querella contra los periodistas del medio español Diario.es, quienes publicaron los testimonios de las trabajadoras del famoso artista. Al diario, Iglesias le exige borrar las publicaciones, que asegura que “se insertan en una auténtica campaña de desprestigio y linchamiento mediático”.
Los señalamientos contra Julio Iglesias

Tras tres años de trabajo periodístico, el Diario.es publicó los testimonios de dos trabajadoras que laboraron en 2021 en residencias de Iglesias, ubicadas en República Dominicana y las Bahamas.
Las denunciantes —una trabajadora doméstica y una fisioterapeuta privada— describieron un entorno marcado por un control excesivo, humillaciones constantes y miedo a represalias.
Según ellas, la relación laboral estaba atravesada por amenazas frecuentes de despido, jornadas extenuantes y restricciones que iban más allá del ámbito profesional, alcanzando sus vidas personales.
Además del entorno de control y humillación, ambas mujeres relatan episodios de abuso sexual.
La trabajadora doméstica afirma que los abusos ocurrían principalmente cuando la esposa del cantante, Miranda Rijnsburger, no estaba presente. Según su testimonio, se le imponían de manera recurrente situaciones de carácter sexual, incluso ante manifestaciones explícitas de incomodidad o rechazo.
La fisioterapeuta también describió episodios de tocamientos no consentidos y abordajes de carácter sexual, así como conversaciones consideradas invasivas y humillantes. En su declaración, afirmó que, aunque en algunos momentos lograba imponer límites, fue testigo de situaciones en las que otras trabajadoras no conseguían decir “no”.
