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Gabriela Spanic: “Me quedé como ‘La usurpadora’ de por vida”

Hace 20 años, Paola Bracho y Paulina Martínez llegaron para atrapar al público en una telenovela que se salía de los melodramas tradicionales. Hoy la actriz venezolana quien dio vida a tan icónicos personajes hace un recorrido por su trayectoria y lo que continúa representando ‘La Usurpadora’ en su vida.

Sería su primer papel en México con el que debía romper las barreras de su marcado acento venezolano y debutar ante un público nuevo interpretando dos papeles en La usurpadora.

Era realmente un reto, pero si de algo estaba segura Gabriela Spanic era que ella lo quería asumir, quería ser la ambiciosa Paola Bracho y la humilde Paulina Martínez, unas gemelas separadas al nacer.

El éxito fue rotundo y la actriz catapultó su carrera de rosas con este melodrama de 102 capítulos en el que destacó por la versatilidad en que interpretó ambos personajes. Y pronto vinieron los premios y los viajes de promoción por diferentes países del mundo.

La reconocida actriz ya suma más de 32 años de carrera artística, tiene un hijo y ha participado en gran cantidad de culebrones de las más grandes televisoras latinoamericanas, así como en un sinnúmero de obras de teatro y habló con Viva sobre la telenovela, los proyectos, su ascenso a la fama y lo que ha significado La usurpadora en su vida.

Han pasado más de 20 años desde que protagonizó La Usurpadora ¿Qué representó este proyecto en su carrera como actriz?

Fue mi trampolín hacia la internacionalización, tuve la oportunidad de viajar por 25 países, me gané muchos premios internacionales y me quedé como La Usurpadora de por vida, pero para mí fue una bendición que me escogieran para hacer los dos personajes Paola y Paulina. Fue una gran telenovela que está en la memoria colectiva de muchas partes del mundo y yo nunca me imaginé el impacto que iba a tener, de verdad.

Fue impresionante porque además, gracias a esta novela, yo conocí Croacia y yo tengo ascendencia croata por parte de mi papá porque mis abuelos emigraron a Venezuela en la Segunda Guerra Mundial, entonces pude conocer familia y primos que no conocía.

¿Cómo se dio la oportunidad de protagonizar La Usurpadora?

Bueno, yo venía de hacer Como tú ninguna para Venevisión, en Venezuela y cuando me llamaron no lo pensé dos veces. Era una gran oportunidad para mí trabajar internacionalmente, fue la primera vez que hice algo fuera de mi país y fue un exitazo, un strike.

¿Cómo asumió el reto de interpretar a dos personajes tan opuestos en una telenovela?

La gente cree que como soy gemela lo hizo mi hermana gemela y no, lo hice yo sola. De hecho, creo que soy la actriz latina que más personajes dobles ha hecho en la historia de la televisión y me da muchísimo gusto.

Por ejemplo, en La intrusa hice papel doble; en Todo por tu amor, en Venezuela, hice tres papeles; en Colombia hice La venganza que eran madre e hija en un solo cuerpo; y en Como tú ninguna también me salió una hermana gemela. Y me llama mucho la atención porque creo que soy la actriz que más personajes dobles ha hecho en la historia de la televisión.

¿Qué fue lo más difícil de interpretar a Paulina y al mismo tiempo a Paola?

Era hacer doble personaje, cambiar voces, estar con la psicología de los personajes, el acento porque yo como venezolana tenía que hablar con un acento neutro y tuve que trabajar la forma de hablar, le eché muchas ganas y salió muy bonito el trabajo

¿Cuál de los dos personajes le gustó más?

Siempre como actor es más fácil hacer villanos porque tiene más libertad, en cambio las buenas son un poquito más estereotipadas, porque son las más lloronas y este tipo de cosas. Y sí, la villana me gustó más, Paola Bracho.

¿Cuál considera que fue el éxito detrás de La Usurpadora?

Para mí la adaptación del libro original, la dirección, las actuaciones y el elenco que fue espectacular, tuve la oportunidad de trabajar con Libertad Lamarque y Chantal Andere y ha sido un gran privilegio trabajar con tantas estrellas de la vieja guardia, ya muchos de ellos no están y fui de las pocas privilegiadas que trabajó con tanta gente con tanto nombre y que estuvo en el cine de oro.

¿Cómo influyó La Usurpadora en su carrera?

Bueno, hace 21 años que hice esta telenovela y para mí fue ¡wow!. 21 años no se dicen fácil, tengo otros proyectos muy grandes, muy buenos; pero La Usurpadora forma parte de mi existencia y la gente me sigue recordando como La Usurpadora a cualquier parte que voy, sigue siendo impresionantemente exitosa y la más repetida a nivel mundial y que bendición que me haya tocado a mí hacerla.

Después de esa novela se vino un contrato millonario, en aquella época, para Telemundo; después de Telemundo otra vez Televisa; después de Televisa, TV Azteca y bueno también he trabajado en casi todas las televisoras latinoamericanas y eso también me abrió las puertas, entonces fue espectacular porque en Telemundo hice Tierra de Pasiones, Prisionera, La venganza y otros proyectos que sí les fue muy bien. Por ejemplo Soy tu dueña que hice en Televisa se sigue repitiendo, ahí hice la villana y ese papel llamó muchísimo la atención.

¿Qué significan las telenovelas para usted?

Para mí es una bendición realizar telenovelas, tengo más de 5.000 capítulos grabados en telenovelas. Yo respeto mucho y defiendo mucho el género dramático de la televisión como son las telenovelas que han tenido mucho éxito a nivel internacional y gracias a las telenovelas que a mí me han tocado han aprendido español en muchos lugares del mundo y eso es una gran bendición.

¿Es una evolución constante el hecho de ser actriz?

Para mí sí, la verdad las telenovelas de antes no se parecen a las de ahora, no sé por qué pero las de antes llamaban mucho más la atención, se quedaban mucho más en la memoria del público, hoy en día no son iguales, dicen los productores que las cosas cambian y yo creo que no debería ser así, creo que todo lo de antes parecía más un melodrama, ahora supuestamente es la onda súpernatural y yo no estoy de acuerdo porque hay que respetar códigos del melodrama que siento que hoy en día no se respetan.

En ese sentido, ¿ha cambiado la industria?

Muchísimo, ahora hay cable y muchas opciones más para el televidente. También hay muchas series sobre el narcotráfico que a mí en lo personal no me gustan por la violencia y la gente dice que eso tiene más rating de lo que tuvieron las telenovelas y eso es mentira, ninguna de esas series ha tenido el alcance mundial que tuvieron las telenovelas de antes, a mí que me lo comprueben, porque yo sí tengo pruebas.

Pero bueno son gustos, son cosas que dicen hoy en día y con las que yo no estoy de acuerdo pero cada quien con su forma de hacer y pensar con sus productos y proyectos pero ahí tienen el rating y no es igual que antes.

¿Qué opina de las actrices más jóvenes de ahora; qué les aconsejaría?

Que hay que estudiar mucho, que traten de diferenciar los personajes, porque hay muchas actrices -que no quiero decir nombres porque hay muchas muy buenas y otras no tanto- que yo veo que todos los personajes los hacen iguales, hablan igual y me parecen una onda demasiado natural y yo no estoy de acuerdo con eso.

Me parece que cada personaje tiene un mundo, una forma de hablar, una forma de caminar, un mensaje social y yo veo que no lo logran. He visto personajes con actrices nuevas que no me han llenado como actriz, me parece que están en un estado de confort, que no están respetando códigos de actuación del melodrama y actualmente cuesta mucho diferenciar cuál es la buena, cuál es la mala, cuál es la catarsis de la historia. Ya no es igual que antes, falta más trabajo histriónico y mucha más pasión.

¿Cómo ha logrado mantenerse vigente en el medio artístico?

Hay gente que llega rápido, lo más difícil es permanecer y entonces soy una mujer que se reinventa, que ha estado en la memoria colectiva de muchísimas personas, he hecho personajes inolvidables que están en el corazón del público y siempre te recuerdan con cariño y eso para mí es muy impactante, porque significa que mi trabajo lo he hecho bien y el público lo ha valorado a pesar de atrocidades que te hayan querido desacreditar y eso es importante y muy bonito y nadie te lo puede quitar.

Ya son más de tres décadas como actriz ¿Cómo resume su trayectoria?

Me considero una mujer exitosa que ha hecho novelas muy exitosas y muy vendidas, que ha tenido la oportunidad como pocas de recibir premios internacionales en Europa, en Asia y de viajar tantas veces a Brasil.

De verdad que Gaby Spanic va a quedar en la memoria por mucho tiempo en la televisión y siempre se van a acordar por sus grandes telenovelas y sus personajes.

He entendido que si la gente habla demasiado mal, es porque vas avanzando y he tenido el gusto de que hablen mal y bien de mi persona, unos con pruebas, otros sin pruebas -la mayoría- pero muy contenta porque el público no es tonto y no se le da ‘atol con el dedo’, se da cuenta quién es quién y este árbol que soy yo siempre ha dado muchos frutos y siempre lo han querido tumbar pero no han podido, ni podrán.

¿En qué proyectos está trabajando ahora?

Actualmente estoy en la obra de teatro Divinas una sátira de comedia, humor negro de mujeres desquiciadas y me encanta, son monólogos de mujeres y le ha ido muy bien.

Porque para mí el teatro también es muy importante, significa la consagración de un actor es estar con el público romper esa pared, son aplausos cercanos y sinceros, es una interacción más cercana e inmediata con el público y alimenta mucho el alma, es muy bonito. Soy muy privilegiada.

¿Qué proyecto le falta a Gabriela Spanic por realizar?

Bueno ya tengo 32 años de carrera artística, es decir, más de la mitad de mi vida trabajando en la televisión y el teatro y bueno, se dice fácil, pero no ha sido fácil.

Ahora quiero hacer cine, quiero hacer mi propia película, una de mi vida. Ya estoy finalizando el libro y quiero dirigirla.

Kimberly Herrera Salazar

Periodista graduada de la Universidad Internacional de las Américas. Licenciada en Comunicación de Mercadeo de la Universidad Americana.