Fernanda Matarrita Chaves. 25 junio
El periodista Sergio González, de 26 años, superó el cáncer. Foto: Sergio González para LN
El periodista Sergio González, de 26 años, superó el cáncer. Foto: Sergio González para LN

Cuando trabajó como presentador en Repretel, a Sergio González siempre lo vimos sonriente y con calidez para su público. Esa misma forma de ser fue la que Sergio mostró en los últimos meses, incluso cuando libraba una fuerte batalla contra el cáncer.

Tiene 26 años y un estilo de vida en los que predominan el ejercicio y la alimentación balanceada. Cuando alguna vez entrevistó a algún oncólogo para un segmento de la revista matutina Giros, o conoció a algún paciente que estaba enfermo de cáncer en Contámelo todo, Sergio se decía a sí mismo que “ojalá nunca le pasara, porque él no podría llegar a soportarlo”. Pasó.

Sergio siempre tuvo presente lo que aprendió con los especialistas de salud a quienes entrevistaba. Por ello, se hacía el autoexamen con frecuencia. La última vez notó una pequeña “pelotita” en uno de sus testículos y las alertas se encendieron.

“Le conté a la doctora Maureen Vindas, ella palpó y de inmediato me hicieron un ultrasonido que reveló que tenía una pelota cancerígena. Luego la biopsia revela que tengo el testículo comprometido en un 60%. En tres meses el cáncer podía hacer metástasis e irse al cerebro y pulmones”, contó.

El proceso fue angustiante y con episodios de temor. Sergio decidió darle a su cuerpo positivismo, pues según cuenta, un buen estado de ánimo “libera hormonas que ayudan a que el cáncer se vaya”. También dice que “al ser una persona conocida el público que le sigue iba a recibir un mensaje de prevención”, por ello, en videos conversaba de sus vivencias y sugería examinarse.

“Yo no tenía esa pelotita 15 días antes. Todo fue muy rápido, por ello la importancia de hacerse el autoexamen. Con los primeros resultados me intervinieron y me quitaron un testículo y me sometí a quimioterapia. Me dijeron que si quería no lo hiciera, pero que debía estar bajo supervisión. Preferí tomarla y gracias a ello ahora solamente tengo un 2% de que el cáncer vuelva, si no lo hubiera hecho el riesgo de que regrese sería de 40%”, explicó.

Durante el proceso, que tardó unos tres meses, Sergio continúo con su estilo de vida normal. Hace unos días, luego de unos exámenes los médicos le notificaron que en su cuerpo no hay presencia de células cancerígenas.

“Hay que aclarar que tengo que seguir en control. Soy dado de alta en años. En el proceso se me bajaron las defensas y se me hincharon las venas de las manos. Pero todo en mi estilo de vida siguió igual. Esta enfermedad se debe agarrar por los cuernos. Debemos seguir testimonios de personas que nos inspiren. Yo seguía mucho a Edith González (quien falleció recientemente víctima de cáncer de ovario); ella fue un ejemplo de fortaleza”, explicó.

Víctor González y Rose Mary Vargas, padres de Sergio, fureon un apoyo vital durante el proceso. Foto: Cortesía.
Víctor González y Rose Mary Vargas, padres de Sergio, fureon un apoyo vital durante el proceso. Foto: Cortesía.
Mensaje de prevención

Sergio no solo celebra el estar sano; también esta muy feliz porque con sus persistentes mensajes en redes sociales, espera que las mujeres (el público que más le sigue) logren detectar si hay anomalías en sus hijos o esposos.

“Con mi caso se han detectado 10 casos de cáncer testicular. Este no es un tema de hacerse popular, es un tema de conciencia. Ojalá la Caja Costarricense de Seguro Social lance campañas para que los hombres pierdan el temor y se examinen”, dice.

Sergio considera que al ser una persona reconocida, él “tenía el deber” de hablar de su enfermedad y educar con su proceso.

“Podía guardarlo para mí, pero realmente no he visto campañas de cáncer testicular. Yo lancé una que ha dado efecto. En Costa Rica hay mucho cáncer, si no hablaba de lo que estaba pasando, quizá mucha gente no se daría cuenta”, añadió.

En torno a los mitos alrededor del cáncer testicular, Sergio destaca que se dice que ese tipo “no hace metástasis” o que si se extirpa un testículo, el hombre puede quedar estéril. Por ello, su insistencia en revisarse y acudir a un centro médico para estar informado durante el proceso. Él por su parte, seguirá con sus mensajes preventivos.