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Cahterine Elizabeth Middleton (Kate Middleton), la prometida del príncipe William de Inglaterra, celebra hoy su cumpleaños número 29 envuelta en los preparativos de su boda real.
Kate nació el 9 de enero de 1982, en la ciudad de Reading, Berkshire, al sudoeste de Inglaterra. Es hija de Carole Goldsmith, azafata y de Michael Francis Middleton, un despachador de vuelos.
La joven es la mayor de tres hermanos y se crió bajo la tutela de sus padres, mientras vivían en una casa humilde de clase media.
La celebración de su cumpleaños, esta vez, será muy diferente a las que ha tenido a lo largo de su vida, ya que este año, ella se encuentra realizando los preparativos de su boda real.
Sin embargo, Middleton espera celebrar con una pequeña fiesta a la que asistirán sus familiares y amigos más cercanos, además de compartir junto a su prometido.
La reunión para celebrar el cumpleaños de la futura princesa será un evento pequeño y acogedor, sin extravagancias, justo la manera en que se reconoce a la joven. A ella no le gusta figurar más de la cuenta, no por menos se muestra incómoda ante los fotógrafos y muy pocasa veces aparece en eventos reales junto a William.
A pesar de los chismes, la relación de los jóvenes no se vio afectada en ningún sentido y ella, aunque es una plebeya, siempre se mantuvo a la altura de su novio.
El noviazgo de ensueño, sin embargo, tuvo un pequeño bache. Los novios decidieron terminar en 2007, pero se reconciliaron luego, para no separarse nunca más.
William pidió la mano de Kate en matrimonio en noviembre del año pasado y, desde ese mes, las noticias sobre la boda han llenado el mundo de los espectáculos y también de las noticias de la realeza.
El anillo de compromiso que le dio William es el mismo con el que su padre, el príncipe Carlos, le propuso matrimonio a Diana, por lo que la pareja considera que es un artículo con un alto valor sentimental para ambos.
La boda está pactada para el 29 de abril de este año y, desde ahora, la joven ha revelado varias decisiones que tomó con respecto a esta.
Conforme a su manera de ser, ha decidido cambiar algunas de las tradiciones reales para su boda, pero mantendrá vivas otras.
La ceremonia religiosa será en la iglesia Abadía de Westmister y la recepción –con baile y cena incluidos – se llevará a cabo en el Palacio de Buckingham.