
México. EFE La música de Pink Floyd cobra forma de sinfonía en México con un espectáculo que mezcla de rock y música clásica a cargo del exguitarrista de Caifanes, Alejandro Marcovich y de la Orquesta de San Luis Potosí.
Marcovich, de origen argentino y quien volvió a los escenarios recientemente después de un severo problema de salud, explicó el sábado que desde muy joven es fan de Pink Floyd, pero nunca imaginó que tendría la oportunidad de rendir un tributo a la banda.
“Desde la adolescencia, en Buenos Aires, donde nací, escuché por primera vez un acetato con el sonido de Pink Floyd y me quedé impactado por el sonido”, indicó.
El grupo británico logró sus mayores éxitos durante la década de los setenta con composiciones que fueron calificadas entonces como psicodélicas y que evolucionaron hacia el rock progresivo. Precisamente, el alma de la banda, Roger Waters, actuó el sábado en el Distrito Federal con su espectáculo The Wall , que conmemora tres décadas desde el lanzamiento del disco del mismo nombre. Waters ofrecerá otro concierto mañana.
La obra de Marcovich y la orquesta potosina convocaron anoche un preestreno en el Centro Cultural Universitario Bicentenario de San Luis Potosí (centro del país), ante 1.400 personas, quienes disfrutaron de las partituras arregladas por el director huésped de la sinfónica, Arturo Rodríguez.
Él destacó la vigencia de la música de Pink Floyd.