Por Roberto Acuña Á.
Álvaro Salas y Vanessa Porras
¿Por qué deciden participar en la audición?
Carlos Salas: Al igual que toda la gente que vino hoy (ayer) para cumplir un sueño y una meta, y para representar al país. Esto es algo por lo que he luchado desde hace varios años y es un sueño que se está realizando el día de hoy. Estoy muy satisfecho.
Vanessa Porras: La verdad, decidí participar porque mi mamá me insistió mucho y tuvo mucha fe en mí; entonces, sentía que no le podía fallar.
¿Qué sienten ahora que saben que están más cerca de entrar a La Academia?
Carlos: Muy emocionado. Hay que ir muy fuerte, con las mismas energías, lleno de Dios, con mucha esperanza. Yo todo lo pongo en manos de Dios y va dedicado a mi familia; voy a poner la bandera de Costa Rica en alto.
Vanessa: Me siento superemocionada, decidida a darlo todo y quedar elegida en México.
¿Son seguidores del programa desde antes?
Carlos: ¡Sí, claro! Admiro el programa; admiro a muchos cantantes que han salido de ahí como Yuridia, Víctor García, Yahir y ellos empezaron igual: fueron hacer fila y lograron su sueño; ahora, venden discos y son famosos y eso es por lo que uno lucha.
Vanessa: Sí, en la temporada que estuvo Yuridia; la admiro demasiado, me encanta.
¿Habían participado antes en algún tipo de casting o algún concurso similar a este?
Carlos: ¡Sí! En el 2009, participé en Latin American Idol; en esa audición fueron casi 700 ticos y quedé entre los mejores 25, pero no logré llegar a la parte final, pero ahora uno tomó cierta experiencia y sabe manejar un poquito la situación; ese es el único concurso.
Vanessa: ¡No! Yo nunca he hecho esto; en realidad, es la primera vez que hago una audición.
¿Desde cuándo les ha interesado la música?
Carlos: Desde hace cuatro años me dedico a la música. Cantamos en fiestas, eventos privados, bares, restaurantes; en todo lado que nos contraten y eso hago. Cantamos con muchas ganas y con mucho ímpetu y vamos para adelante.
Vanessa: Desde hace un tiempo; estuve en un grupo de música popular, pero no era algo profesional; era simplemente por disfrutar y porque me gusta la música.