Farándula

El Topo: La gran lección de la Trafiquina... y de Ítalo Marenco también

De esas historias hermosas y aleccionadoras que tanto escasean (y urgen) en estos días tan complicados: de cómo una humilde y alegre mujer se ha vuelto una inspiradora figura desde la esquina de San Francisco de Dos Ríos en la que ayuda a dirigir el tránsito.

Ítalo Marenco sorprendió a su amigo la trafiquina
Ítalo Marenco sorprendió a su amigo la trafiquina
Ítalo Marenco sorprendió a su amigo la trafiquina
Ítalo Marenco y la Trafiquina Ítalo Marenco sorprendió a su amigo la trafiquina

Digámoslo con todas sus letras: el bajón anímico, la incertidumbre, las terribles noticias de sucesos que abundan y aumentan... ya no solo los ajusticiamientos y los crímenes, entre lo más desmoralizante de la semana estuvo el desolador video de una pelea doméstica en el que un padre agrede a sus dos hijitos, un adolescente y un niño, y también a su pareja... es que no podemos ni recordar la escena, grabada subrepticiamente por algún familiar o vecino sin que se nos humdedezcan los ojos ante tanta injusticia que, a no dudarlo, se repite a lo largo y ancho del país. Máxime ante la situación económica tan acongojante que lacera el ánimo de centenares de familias.

Ahí seguiríamos con la letanía de barbaridades que parecen estar exacerbándose en tiempos de una pandemia que está avanzando hacia su temido pico... (ya hablaremos de la conferencia de prensa del Ministerio de Salud de este viernes 11), sin embargo, hay que seguir adelante asidos a los protocolos de salud y a la esperanza de que esto también pasará, y justamente es aquí donde ponderamos la actitud de personajes como Janeth Pérez, la famosa amiga del presentador Ítalo Marenco, una mujer trabajadora que día a día se gana el sustento en un semáforo en San Francisco de Dos Ríos.

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