
A menudo, algún personaje local nos proporciona material en esta columna que lo hace acreedor al premio del "exabrupto de la semana” con el que cosecha daños propios a su imagen o bien, daños colaterales. Pues resulta que esta semana el modelo, “influencer” y bailarín Greivin Morgan, quien hasta la fecha también tiene su séquito de seguidores por algunos videos graciosos y su buena fisga para contar historias, se salió totalmente del redil al publicar en sus redes sociales –con tono exaltado y lenguaje bastante corriente, para colmo– un video en el que apelaba directamente a Daniel Salas, ministro de Salud, para que le diera explicaciones por “no estar haciendo absolutamente nada”, según Morgan, para prevenir el contagio del covid-19 por parte de quienes ingresan al país por el aeropuerto Juan Santamaría.
La airada perorata fue un rejuntado de ocurrencias que a muchos nos asombró y nos dio pena ajena; a otros les dio risa y les desbordó el ingenio para poner a Morgan como protagonista de memes y parodias, pero lo más delicado es que no faltaron los que se fueron con todo contra las autoridades de Salud y el Gobierno mismo, secundando las supuestas calamidades que denunciaba el exbailarín de Dancing with the Stars. Lo anterior no es tema menor en esta coyuntura, a ver: cualquiera puede salir a decir barbaridades en redes y convertirse en un hazmerreír por voluntad y cuenta propia, y pues que apechugue los daños a la imagen, allá cada quien.
Peeero en una situación de calibre mundial, donde las noticias reales y urgentes provenientes de todo el mundo luchan por privilegiarse entre el spam de fake news que entorpece los protocolos en cada país, es el colmo que una persona con cero conocimiento en materia médica y que es un “influencer” por su paso por la farándula, se tome la prerrogativa de lanzar un incendiario video justo en el momento en que autoridades, medios de comunicación serios y otro sectores tratan de cerrar filas para evitar lo peor del nuevo coronavirus: la paranoia colectiva.
“No me hicieron nada y absolutamente a nadie que viene en los aviones, usted ministro de Salud que lástima que no puedo decir lo que quiero decir pero léame la mente. Eso es lo que pienso de usted. Es una irresponsabilidad y una falta de amor a este país que aquí no haya gente con todos los artefactos e indumentaria respectiva para hacerle las pruebas a todas las personas que vienen de todo lado. Ya esto se propagó, aquí ya hay más de 10 casos. La vara está horrible" le espetó el modelo –¡qué tupé!– al mero ministro de Salud.
Y luego, ya totalmente cantinfleado (dicho sea con todo respeto para el finao Cantinflas), Greivin se mandó con la última palada: “No soy nadie para estar creando histeria ni nada, simple y sencillamente es mi molestia al no haber ningún tipo de control, de verdad que hablo por lo que veo en tele como todas las personas y lo que veo es que la gente se está muriendo y que la vara se propaga por todo el mundo (...) Lo cuento porque hay que contarlo, porque me da la gana y son mis redes sociales y cuento lo que me dé la gana. Están diciendo que tranquilo que coronavirus no sé qué, lo que he escuchado es que está matando a todo mundo. Entonces ¿quién tiene razón?”, finalizó.
Ahora bien, ¿puede Greivin Morgan opinar sobre el tema? Pues sí, igual que usted o yo. Todos estamos inmersos en una situación atípica, sin comparación con otras crisis de salud de las últimas décadas y que modifica, queramos o no, nuestras vidas como las conocemos. Greivin y cualquier ciudadano puede externar sus inquietudes y justamente el Gobierno ha habilitado distintos mecanismos de comunicación para que la gente evacúe sus dudas sobre el covid-19. Sin embargo, en la forma está el detalle: ojalá Morgan y otros costarricenses que acumulan miles de seguidores en Instagram y otras redes usaran ese arrastre de un modo constructivo y alineado con aquellos que sí saben del tema, apoyándose en información científica y verificada. ¿Es mucho pedir?

En el otro extremo está la aleccionadora reacción de Marco Antonio Piñeres, empresario productor de conciertos y que se convirtió en uno de los tantos damnificados por las medidas de urgencia tomadas por el Gobierno para contener el nuevo coronavirus en el país. Piñeres presentaría al famoso pianista griego Yanni, en el Estadio Nacional, el próximo 21 de marzo.
Al igual que otros colegas suyos, la suspensión del evento le supone un gran revés económico y hasta logístico (devolución de dineros, etc), pero en lugar de quejarse, hacer berrinche o caer en pesimismo desbordado, escribió en Facebook el post que sigue a continuación y que, independientemente del credo que se profese (o no se profese), constituye un bálsamo de tranquilidad en medio de tanto barullo:
"Algunas veces suceden cosas que no estaban en nuestra ‘ruta de navegación’ y escapan de nuestro control. El mar se agita, se prevé un golpe demoledor y el miedo puede hacer mella...
En estos casos recuerdo que Jesús dormía plácidamente en la barca. Mientras sus discípulos estaban aterrados en medio de la tempestad, a él nada lo aterraba, porque quien tiene fe y claro, quien lo respalda, sabe que todo será para bien.
Estamos vivos, la vida sigue y mañana será un nuevo día. Por todo, ¡Gracias Señor!"

El abuelo René. Ser abuelo cambia la vida a muchos, a unos más, pero al empresario televisivo René Picado Cozza, le dieron doble dosis de esa pócima que provoca una agradable e indescriptible sensación y mucho encanto. Él mismo se delató y no pudo ocultar la satisfacción que le produce esta nueva etapa de su vida y lo confió a sus redes sociales, que es lo mismo que gritarlo al mundo.
El abuelo en cuestión se fue a la playa a celebrar el cumpleaños con sus hijos, René y Felipe, con sus nueras Franccesca y Camila y con el nieto Luca, de cuatro meses. Los papás de Luca, René y Franccesca, le regalaron una pantaloneta azul y blanca igual a la del nieto, y el abuelo René, inconteniblemente emocionado, se cambió de inmediato y pidió foto, cosa poco usual en él, quien más bien es discreto y prefiere mantener esos asuntos en el círculo más cercano.
Sin ser ‘influencer’ ni youtuber ni bloguero, el presidente de Teletica, quien pocas veces se asoma a las redes, esta vez le dio rienda suelta a su incontrolable felicidad el martes pasado, la noche de su precumpleaños, e hizo un post en Facebook que en menos de dos días sumó cientos de “me gusta” y comentarios y felicitaciones, todas muy efusivas y notablemente cariñosas. El texto decía “hace un año celebré mi cumpleaños acompañado por mis hijos, René y Felipe, en un místico viaje por la remota Indonesia. Qué me iba a imaginar que este 10 de marzo del 2020 iba a recibir un nuevo año acompañado de Luca, mi primer y maravilloso nieto, quien nos está enseñando a todos en la familia nuevos códigos de amor”.
Y Alberto Cortés cantó: Y el abuelo un día, lloró bajo el árbol, que al fin florecía: lloró de alegría cuando vio sus manos, que un poco más viejas, no estaban vacías.


Y sí, en tiempos de coronavirus también sobran las buenas noticias. Resulta que la fundación costarricense de notables alcances internacionales, 5 Minute Beach Cleanup (5MBC) o Limpieza de playas en 5 minutos, por su nombre en español y creada por Carolina Sevilla y Mauricio Cortés (el otrora chiquillo de la serie de los 90 San Buenaventura, ya desde entonces ligado al amor por la naturaleza) recibió el padrinazgo de la Fundación Clinton (liderada por el expresidente estadounidense Bill Clinton y su esposa Hillary), que trabaja intensamente en las islas del Caribe, constantemente abatidas por huracanes y otros desastres naturales.
El tema es que 5MBC lleva más de un año trabajando en el programa educativo Héroes del Océano, dirigido a estudiantes de primaria y en general a las comunidades, que busca concientizar a las nuevas generaciones sobre la importancia de salvar a los océanos de la abrumadora cantidad de plástico que los está ahogando y envenenando, con serias consecuencias a futuro. Tras un año de conversaciones con los encargados de la Fundación Clinton, finalmente la entidad adoptó el programa Héroes del Pacífico para desarrollarlo en 26 escuelas de San Juan, Puerto Rico, donde los ticos tendrán la oportunidad de educar a más de 3.000 estudiantes de primaria y así llevar el mensaje a sus núcleos familiares.
A finales de febrero, Carolina y Mauricio asistieron a un panel justo en la capital de ese país caribeño y ahí tuvieron la oportunidad de saludar y tomarse una foto con el expresidente Clinton. Fue, según contó Cortés, una experiencia muy gratificante: " Personalmente me impresionó de sobremanera la humildad de Bill Clinton. Me dijo: Muchas gracias por estar aquí. Yo le respondí: ‘Gracias a usted, Sr. Presidente’. Y él me respondió: ‘No, gracias a usted’". ¡Qué manera!

Y estos topos quedamos sorprendidos cuando sintonizamos la tele en la mañana y no nos aparecía nuestra querida Patricia Figueroa en Giros, de pronto nos percatamos de que la presentadora principal del matutino no estaba en el set, si no en la calle, respondiendo las preguntas de los ticos junto con médicos sobre el virus que ya fue declarado pandemia. Muy bien por Patty ¡Da una frescura verla en la calle!
Hubo días en que el pelo se le hacía para todo lado, pero ella, se plantó como las grandes a evacuar con mucha cautela y responsabilidad todo este tema desde varios hospitales públicos. ¡Con las botas bien puestas a la hora de informar!
Mención aparte para la producción del segmento, especialmente Yamileth Guido, quien ha demostrado su espuela en la cobertura de temas relacionados con el nuevo coronavirus, tras todos los años de manejo noticioso (Guido estuvo por más de 15 años como jefa de información en Noticias Repretel). Giros ha manejado con mucha responsabilidad todo el tema. ¡Lo volvemos a ver vivo y fresco!