Andrés Sandoval, actor que vemos todas las noches interpretar al novio de Ana Lucía en la telenovela La prepago , está cumpliendo uno de sus más grandes sueños: consolidarse como director de cine.
En mayo, su cortometraje Resurrección se presentará en el prestigioso Festival de Cine de Cannes , lo cual llena de orgullo al actor de 31 años. quien trabajó también en Rosario Tijeras y Tres Milagros .
“Ya tengo otros trabajos como director, pero este es el más importante hasta el momento. Llevó mucha inspiración y un gran esfuerzo”, le aseguró Sandoval a Viva , vía telefónica.
La conversación fue la semana pasada y justo antes de presentarse en una audición; después, nos avisó que había sido seleccionado para otro papel protagónico, mas no pudo adelantarnos cuál sería.
Nacido en Bogotá, Andrés comenzó a trabajar en la industria del entretenimiento cuando apenas tenía cuatro años y es uno de los actores más buscados en Colombia para interpretar roles protagónicos en la televisión.
A lo grande. Resurrección ( Zmartwychwstanie , en polaco) es un corto cinematográfico que trata acerca de una mujer quien da todo por su marido, vive por él, lo atiende y sufre por su enfermedad; sin embargo, el esposo no está, murió hace 15 años.
“Ahí es donde está lo bonito del corto, cuando la gente llega al final y descubre la realidad”, comentó el director.
Curiosamente, el corto de Andrés fue rechazado para ser presentado en el Festival de Cine de Cartagena, y unos días después le llegó la noticia de que había sido aceptado en el de Cannes.
“Para mí, es una ganancia que participe, pero si hay algún premio sería mejor”, comentó entre risas.
Está completamente grabado en polaco porque se declara fanático de los idiomas y aprovechó una amistad con el director polaco Pawel Nowicki, esposo de la protagonista, Ania Nowicka.
El cortometraje fue filmado en Colombia pero está ambientado en la Europa de los años 70.
“Las tomas se avejentaron y se hicieron con una cámara muy especial para darle el aire que queríamos”, comentó Andrés.
La historia está inspirada en un hecho real, Andrés visitaba un hogar para ancianos en la zona de Bucaramanga, Colombia, y ahí descubrió la dolorosa historia de Nina, quien había perdido a su esposo, pero que el recuerdo de su amor la mantenía viva.
