Andrés Díaz P.. 9 julio

El clásico en los videojuegos de disparos, Wolfenstein, volvió en una tormenta de fuego y acero para la consola Nintendo Switch. The New Colossus es la octava entrada de esta saga que se estrenó en 1981 para la máquina Apple II, se podría decir que Wolfenstein es el padre del género…. ¡Y qué manera de volver!

Este videojuego, estrenado en el 2017 y adaptado para el Switch la semana pasada, se sitúa en 1960 en un mundo distópico en el que los Nazis vencieron en la segunda guerra mundial, después de lanzar una bomba atómica en la costa este de Estados Unidos. Los ejércitos alemanes cuentan con perros robóticos -los temibles Panzerhund- y sus soldatten van blindados y equipados con armas muy sofisticadas . Por si esto fuera poco, han desarrollado robots de combate, cámaras de vigilancia y armas capaces de lanzar rayos eléctricos. Así, los aliados han sido borrados del mapa.

Bajo esta premisa la sociedad vive bajo el concepto de la supremacía de los blancos en el que el Ku Klux Klan se une con el Reich. Esto es como si Quentin Tarantino se juntara con Spike Lee para hacer un videojuego, eso sí, los gestores de esta violenta e impertinente obra son los suecos de MachineBox.

Los escandinavos entraron al negocio del entretenimiento electrónico en el 2014 con el lanzamiento de Wolfenstein: The New Order, el inicio de una saga que tendrá tres lanzamientos más. Además hay que reconocer la labor de los ingenieros del estudio Panic Button, quienes fueron los encargados de adaptar este título al Switch, lo mismo hicieron con Doom en el 2017 y lo harán con Warframe proximamente.

La historia

El título nos pone en los pies del capitán William J. Blazkowicz, un tipo que no tiene derecho de recibir un gramo de empatía. William –bautizado como Terror Billy por los alemanes– cumple con arquetipo de héroe de acción a cabalidad; es una silenciosa montaña de músculos, tiene el cabello corto, luce un mentón afeitado con cicatrices; es genérico pero aún así logra salirse con la suya.

Desde la primera secuencia, Wolfenstein II: The New Colossus logra ponernos en la piel del protagonista y nos contagia la desesperación y melancolía que sufre para después subir el volumen y cambiar el tono a carcajadas con sangre y violencia absurda.

Uno de los aspectos importantes de esta entrega es que busca mostrar un lado más humano de William al explorar momentos clave de su infancia, lo que vivió con sus padres y explicarnos por qué se forjó con ese carácter y personalidad. The New Colossus es un juego mucho más emotivo que el primero; eso sí, está lleno de humor negro, sarcasmo y sátira.

Un héroe no sería nada sin un villano entrañable; Wolfenstein cuenta con la General Irene Engel, la mano derecha de Adolf Hitler y, además, la encargada de darle caza a todas las organizaciones terroristas o de resistencia. Engel es maquiavélica, cruel, tiene un sentido del humor enfermizo y, por si fuera poco, es la encargada de pilotar el Ausmerzer, un gigante fuerte aéreo capaz de aplastar cualquier resistencia. Sin lugar a dudas, Irene Engel es un villano digno de recordar.

La obra hace alusión al Nuevo Coloso, un guiño a la Estatua de la Libertad. Gran parte de la historia de este título se desarrolla en Estados Unidos, país donde se está cocinando una resistencia para expulsar a los alemanes del continente.

Este videojuego nos lleva por los lugares más icónicos Desde una versión destruida y radioactiva de la ciudad de Nueva York, hasta Texas, Nuevo México y Nuevo Orleans por mencionar algunas. Hay una gran variedad de locaciones y escenarios creados para este juego que van desde embarcaciones, poblados, alcantarillas, trincheras, pueblos. La dirección de arte es uno de los puntos altos, todas las locaciones cuentan con bastante detalle para mejorar la inmersión del usuario.

Los balazos…

Para esto venimos ¿no? El estudio Machinebox muestra buen dominio dentro del complicado género de disparos en primera persona (conocido como FPS por sus siglas en inglés). Este título alienta al jugador a utilizar un acercamiento más sigiloso para acabar con los enemigos, sobre todo con los oficiales nazis. William utilizará un hacha para los enfrentamientos a corta distancia.

Tarde o temprano, el jugador deberá optar por una estrategia más frontal y volar balazos con dos ametralladoras, una en cada brazo. Son en esos momentos donde Wolfenstein II: The New Colossus brilla.

Las secuencias de acción son genuinamente emocionantes, como una canción de thrash metal. El videojuego le obliga al jugador a moverse entre coberturas y cambiar constantemente de armas para derribar a los nazis y sus enfermas creaciones de acero.

Este videojuego tiene sistema de vida, es decir si el porcentaje de salud cae a 0, Game Over, por lo que el jugador deberá moverse y buscar como desquiciado botiquines o armaduras para poder sobrevivir. De hecho, el videojuego cuenta con seis tipos de dificultades para adaptarse según la experiencia de cada jugador. Ojo que las útimas dos son muy exigentes y, de hecho, la inteligencia artificial de los soldados enemigos se puede convertir en un verdadero dolor de cabeza.

Hay además secciones en las que William tiene que pilotar máquinas modernas, como robots gigantes. En medio de tanta la balacera hay momentos para tomar un respiro que se agradecen. Por ejemplo entre cada misión el jugador podrá interactuar con otros agentes de las resistencia, además, en algunas pantallas hay acertijos o puzzles muy bien logrados, incluso remiten al legendario videojuego Half Life 2.

Wolfenstein II: The New Colossus le ofrece un amplio arsenal de armas que se utilizaron durante la segunda guerra mundial; sin embargo, estas han sido modificadas por los científicos alemanes para que tengan más potencia y velocidad de descarga. El jugador podrá mejorarlas con unos paquetes que se adquieren en el recorrido.

Además hay perks o habilidades que se obtienen dependiendo de cómo se juegue. Por ejemplo si el jugador se enfoca mucho en combate o en sigilo entonces se volverá un experto y caminará más rápido cuando esté en cuclillas. Lo mismo ocurre con rifles, explosivos, cohetes, granadas.

Todo este arsenal y habilidades para enfrentar un ejército que conquistó el mundo. Soldados armados hasta los dientes–literalmente– con robots en sus filas, gigantes de metal, algunos escupen fuego y hasta resucitan. Una verdadera locura, a veces es mejor hacerse un lado para evitar un combate en las que uno tiene todas las de perder.

La adaptación al Nintendo Switch, está bien lograda para las limitantes de la consola. No espere que emule los mismos gráficos de un PlayStation o incluso para la PC, pero Wolfenstein II: The New Colossus corre bien. Quizá advertirle al lector de un par de fallos o bugs que se pueden reparar reiniciando la consola.

Eso sí, tenga previsto comprar una tarjeta adicional de memoria o tener espacio disponible, pues esta obra es la más pesada que se ha lanzado para la consola japonesa.

Todo amante de los videojuegos de disparos tiene que darle una oportunidad a esta sangrienta aventura. No exagero, pero cuidado que salpica.