
No existe escena del animé más recordada y emblemática dentro del género que los minutos finales del capítulo 95 de Dragon Ball Z–usted de fijo ya sabe cual es–. Ese momento en el que Gokú se transforma en supersaiyajin por primera vez para pelear contra Freezer y así vengar la muerte de su amigo de toda la vida, Krillin.
Viva ya jugó al videojuego Dragon Ball FighterZ , el cual coloca a todos los guerreros de la saga creada por Akira Toriyama a darse de golpes, patadas y bolas de poder sobre un escenario.
El título apela mucho a la nostalgia de los fanáticos. Por ejemplo, cada vez que Gokú se enfrenta a Freezer, el videojuego proyecta la escena en la que el malvado alienígena hace implorar a Krillin y a la postre hace que Gokú alcance la transformación del saiyajin legendario.
Lo mismo ocurre cuando Gohan se enfrenta a Cell o Krillin lucha ante Napa. A pesar de ser un detalle tan pequeño, dice muchísimo de lo que busca Dragon Ball Fighter Z, que es sacarle una lagrimilla a esos que saben lo que mide el camino de la serpiente.

Lo que es cierto es que este cuento de saiyajin, esferas del dragón y androides está viviendo una segunda época dorada impulsada por los emocionantes combates de Dragon Ball Super y ahora con el lanzamiento del videojuego Dragon Ball FighterZ, el cual ya ha sido catalogado por muchos críticos como la mejor adaptación del animé llevada a consolas.
¿Cómo son las peleas?
Este videojuego tiene mucho: historia, mercancía, un lobby que conecta a los jugadores, el modo arcade y cientos de cinemáticas; pero, claramente, los huevos de oro están puesto en en el sistema de enfrentamientos. Dragon Ball FighterZ fue desarrollado por Arc System Works ( los creadores de Guilty Gear) y distribuido por Namco Bandai.
A grandes rasgos es un juego de peleas en dos dimensiones y en equipos de tres peleadores, similar al popular título King of Fighters, que saltó a la fama inicios de los 90.
Arc System Works saca el mejor provecho del sistema de controles. Las combinaciones para pelear son sumamente sencillas, veloces. Lo que lleva a que los combates sean frenéticos y precisos, lo cual se agradece por el hecho de estar manejando a tres peleadores en una misma pelea.
En algunos lapsos los combos se pueden sentir exagerados. Por ejemplo, uno puede mandar al enemigo a volar por los aires con hacer una simple combinación de botones. Además, a pesar de que el juego cuenta con 24 personajes de manera inicial, a medida de que las horas avanzan queda la sensación de que todos funcionan prácticamente de la misma manera.
Dominarlo no supone un reto por la cantidad de acciones que ofrece este muestrario de movimientos, patadas y puños. Quizá lo más difícil para la mayoría sería alcanzar el nivel de competencia que exige la inteligencia artificial.
Un elemento más importante a destacar de la jugabilidad es la función conocida como ¡Sal de ahí, Shen Long!, la cual consiste en convocar al dragón de las esferas.
Durante los enfrentamientos, una esfera del dragón se activará cada vez que un jugador logre encestar un combo completo (de más de siete golpes) y, cuando la siete sean despertadas, el que logre encestar un supercombo podrá invocar al legendario dragón, quien otorgará uno de tres beneficios especiales: regenerar vida, revivir a un aliado o volverlo más resistente a los ataques del oponente.
También hay desenlaces que rayan en lo épico y realmente apelan a la historia. Por ejemplo, si Gohan pelea contra Cell; el combate termina con una kamehameha lanzada entre padre e hijo para terminar con la creación perfecta del doctor MakiGero.

La historia.
FighterZ ofrece una serie de modo de juegos, como el clásico arcade, que puede ser jugado en diferentes dificultades y variables (de tres, cinco o siete combates).
También está la arena donde el jugador podrá entrenar con tutoriales y misiones.
Lo más llamativo es la historia, la cual se desprende de la saga para dar un relato propio.
En el modo de campaña Gokú y sus amigos deberán hacerle frente a una nueva enemiga, la Androide No. 21, que por alguna extraña razón decidió revivir a los villanos más importantes de la serie y crear clones –tanto de los guerreros Z como de los antagonistas– .
La trama ahondará más en los planes de esta enigmática chica cuya identidad se revelará a medida que se avanza en las pantallas.
El jugador tomará el papel de un ente extraño que tiene la capacidad de controlar los movimientos de los guerreros Z; es decir, el jugador es un personaje más dentro de la historia.
La campaña está estructurada con un mapa en el que el jugador deberá completar misiones, algo así como los niveles de Super Mario World. En cada escenario el jugador deberá enfrentar a un jefe final como las Fuerzas Especiales Ginyu.
Después de cada enfrentamiento, el usuario obtendrá recompensas y podrá mejorar sus ataques, su vitalidad e incluso hasta la relación con sus compañeros, un elemento que le agrega más horas y profundidad a la experiencia.

Lo malo
A pesar de ser un título que apele a la nostalgia de los fanáticos, lo que más molestó durante el periodo de prueba fueron los servidores de Namco Bandai, los cuales dejaron de funcionar por la cantidad excesiva de jugadores conectados.
En ese momento, Namco se disculpó con los aficionados y ofrecía colocar el periodo de prueba por más días.
Esto puede representar no solo un problema en las batallas multijugador, sino que todo el título funciona alrededor de un gigantesco lobby en línea, por lo tanto, si se caen los servidores no funcionará el videojuego.
Otro tema que ha molestado a los jugadores es la excesiva cantidad de dinero que se debe invertir para contar con todos los peleadores.
La versión normal con solo los 24 guerreros cuesta $60 para las consolas PlayStation 4 y Xbox One, mientras que en la PC el precio es de $40.
Eso sí ,para contar con pantallas adicionales y todos los jugadores se necesitará adquirir la opción de preventa o la edición de coleccionista, la cual cuesta $100.
Evidentemente, en cuestión de meses, saldrá una versión con todos los personajes y las misiones extra a un precio más bajo.
Dragon Ball FighterZ es sin lugar a dudas una de las mejores adaptaciones de la obra Toriyama llevada a las consolas de videojuegos, pero deberá competir ante la calidad de los servidores de Namco Bandai que ya demostró no tener la capacidad de aguantar tanta demanda de jugadores.
Tampoco tiene las voces de los actores que hacen el doblaje en español de Latinoamérica, como Mario Castañeda.
Lo más prudente sería adquirirlo en un par de meses.
Colaboró Kevin Waker de la revista argentina Lo Jueguito.
