Dificultad: Medio
Precio: Medio
Porciones: 8
Tiempo: 60 minutos
Ingredientes:
3 1 caja de fresas grande
3 1 lata de leche condensada
3 1 lata de leche evaporada
3 1 caja pequeña de queso crema
3 2 sobres de gelatina granulada
3 4 paquetes de galletas maría
3 ½ barra de mantequilla
Preparación:
1. Hidrate la gelatina en ½ taza de agua.
2. Elabore un puré con ¾ partes de la caja de fresas.
3. En un recipiente, agregue el puré, la leche condensada, la leche evaporada y el queso crema. Mezcle hasta que se homogenice.
4. Dele un golpe de calor de 20 segundos a la gelatina y agréguela inmediatamente a la preparación; revuelva constantemente.
5. Tome un aro de pastelería mediano, coloque alrededor una lámina de acetato, del grosor del aro, para evitar que la preparación se pegue. Corte un tercio de la caja de fresas en rodajas y reserve.
6. Coloque el aro sobre un plato o base, agregue la preparación junto las fresas en rodajas y lleve a refrigeración por 4 horas.
17. Una vez que haya tenido el reposo necesario, sáquela y retírela del aro, luego retire el acetato.
8. Tome las galletas y tritúrelas con un mazo o en un procesador de alimentos.
9. Agregue la mantequilla hasta esparcirla uniformemente.
10. En una bandeja, hornee la pasta por 8 minutos a 375ºF (190ºC) minutos, cuide que no se queme.
11. Tome la torta y encima de esta esparza los trozos de galletas horneados y enfriados previamente.