Dificultad: Fácil
Precio: Bajo
Porciones: 8
Tiempo: 45 minutos
Ingredientes:
2 kg de mejillones limpios (nacionales, hay distintas variedades)
600 ml de vino blanco
2 cebollas
2 zanahorias
sal y pimienta molida al gusto
6 cdas. de aceite de oliva
100 ml de vinagre de vino blanco
6 hojas de laurel
2 ramitas de tomillo
2 cdas. de pimienta en grano
2 cdas. de alcaparras

Preparación:
1. Coloque los mejillones limpios en un tazón con 200 ml de vino blanco. Póngalos a cocinar a fuego medio para que se abran, unos 10 minutos, aproximadamente. Mueva de vez en cuando.
2. Retírelos del fuego, páselos por un colador y reserve el jugo de cocción.
3. Retire las conchas y coloque la carne de los mejillones en un tazón o frasco.
4. Pele las cebollas y las zanahorias.
5. Parta las zanahorias en bastones y la cebolla en trozos.
6. . En un sartén precalentado con aceite de oliva, agregue los bastones de zanahoria y dórelos a fuego medio. Agregue la sal, la pimienta molida y la cebolla. Revuelva constantemente hasta que la cebolla se cristalice.
7. Añada el resto del vino blanco, el vinagre, el jugo de la cocción reservado, las hojas de laurel, el tomillo y los granos de pimienta. Lleve a ebullición y continúe la cocción durante 5 minutos a fuego bajo. Deje reposar por 5 minutos.
8. Cubra los mejillones que tiene en el frasco con las preparaciones anteriores y añada las alcaparras; mezcle todo con una espátula.
9. Tape el frasco o tazón y refrigere al menos 8 horas antes de servir.