La gente que visita esta pizzería, los viernes por la noche, bien se la desea cualquier restaurante italiano de alcurnia.
Después de hacer un recorrido por el lugar, nos encontramos una mesita disponible junto a la pared y a ella acudimos raudos, antes de que el próximo cliente nos la arrebate.
A la Leña Pizzería está situada en San Francisco de Dos Ríos, en una zona de tránsito constante desde que los japoneses pusieron un parque por aquí. Antes de ser lo que hoy es, esta era otra pizzería sin mayores logros; poco a poco, con nueva administración y nombre, el sitio cambió hasta ser lo que hoy es: un restaurante cálido, con un menú tentador, decoración hogareña, buena atención y aunque no es italiano, se vale de lo mejor de su cocina para encantar a los clientes, y de verdad que lo logra.
El secreto ahí lo tiene la leña. Desde su horno salen prácticamente todos los platos y hay que ver lo bien que le quedan las pizzas después de una visita a sus entrañas. Pero el menú no se limita a ellas, también hay carnes, pastas, mariscos y pollo.
Línea por línea, la oferta reclama un rato de atención pues la variedad abunda. Pizzas pomodoro, vegetariana, basílica, tex-mex ó neoyorkina, solo por mencionar algunas; spaguettis, pomodoro, carbonara, puttanesca ó con pollo, entre otros; carnes: t-bone, mignon, rib-eye, entre muchas otras opciones, hacen dudar, en torno a lo que se quiere pedir, hasta al más decidido.
Meter el diente
Esta noche hay música en vivo, se trata de un jovencito que lo mismo le hace al saxofón que al clarinete. ¿Será su presencia la que provoca tantas visitas? podría ser, aunque la comida tiene lo suyo, como nos dimos cuenta después.
Empezamos por un antipasto de berenjena y una focaccia funghi. Del primero pensamos que llegaría como todos los antipastos: algo de aceite, algo de olores. Pero este no es así, este viene con salsa de tomate, queso y unos triangulitos de focaccia como acompañantes, ¿no será que se confundieron con la parmigiana? no sabemos, y no quisimos preguntar, porque la probamos y nos encantó.
La focaccia funghi está anunciada como una pasta de pizza con hongos naturales salteados sobre aceite de oliva, perejil y ajo. A la hora de la hora llega la pasta, que está en su punto: crujiente, con el grueso exacto y buen sabor. Pero resulta que los hongos no son naturales ni están salteados en aceite de oliva, perejil y ajo. En una conversación posterior con Diego Estrada, el dueño del restaurante, nos comentó que tuvo que recurrir a los hongos procesados pues los primeros elevan mucho los costos...,así de cruel es el mercadeo.
La platos fuertes son la pizza y la carne, sacrificando así el calzone, el espaguetti, los arroces y el pescado.
La pizza del chef resulta ser una grandísima circunferencia, repleta de jamón, salami, tocineta, hongos, chile dulce, cebolla y queso.
Del sabor y término de la pizza, solo halagos tenemos.
La carne no se le queda atrás para nada. Se trata de un plato enorme sobre el que descansa medio kilo de carne, roja por dentro y jugosa por todo lado; a su costado buenos vegetales y papas le hacen segunda. Una recomendación para los carnívoros que se puede tomar a ojo cerrado.
Un flan de coco, que no tenía cara de ser de la casa, viene a sustituir al helado maseta que tanto nos recomendaron, pero que ese día estaba ausente. Después de este y una taza de café, nos entretenemos leyendo los periódicos de 1910 que cuelgan de una de las paredes; este y otros detalles son parte de la decoración antigua que ocupa todo el restaurante, como la carta escrita a puño y letra del mismísimo José María Zeledón, que está en la pared cercana a la caja.
Cuenta Diego Estrada que, cuando se propuso decorar su restaurante, pensó que sería como abrir el baúl del abuelo, esto le dio a este lugar detalles que ponen la diferencia, junto con los sabores bien logrados que salen de la cocina.
Cómo, cuándo, dónde...:
Restaurante a la Leña Pizzería
Dirección: 500 metros al sur de la iglesia católica de San Francisco, al inicio del parque Okayama.
Horario: Todos los días de 11 a. m. a 11 p. m.
Precios (con impuestos): Entradas, de ¢850 (papa asada) a ¢2.250 (Ensalada César); calzone, de ¢1.700 (de jamón pequeño) a ¢4.850 (de pollo grande); spaguetti, de ¢1.800 (pomodoro) a ¢2.850 (fettuccini alfredo); pizzas, de ¢1.400 (pizza pequeña pomodoro) a ¢5.600 (marinera grande); lasañas, de ¢2.400 (vegetariana) a ¢2.700 (a la bolognesa); arroz y carnes, de ¢1.900 (arroz con pollo) a ¢4.700 (T-Bone 450 gr).
Teléfono: 219-4578. Tiene servicio express.