
Muchas alarmas se encendieron el viernes 19 de abril después de que trascendiera que Fernando Ocampo, presidente de Liga Deportiva Alajuelense, había sido hospitalizado inmediatamente después de volver al país tras pasar unos días en Europa. Los rumores de distintos padecimientos se propagaron por doquier en las redes sociales y la descalificación de Alajuelense de ir más allá en su afán por alzar la Copa del Centenario realmente pasó a un segundo plano, en especial para la cúpula de la familia liguista, como debe ser.
En cambio, no solo los manudos, sino los jerarcas de todos los demás equipos, encabezados por los presidentes Juan Carlos Rojas, de Saprissa, y Juan Carlos Retana, de Herediano, se solidarizaron de inmediato con la contingencia de salud de su homólogo y archirrival en el fútbol, supremamente preocupados y deseándole que saliera con bien de este trance.
Este lunes por la noche, la dirigencia manuda despejó las especulaciones al informar que don Fernando fue diagnosticado con el síndrome Guillain-Barré, un trastorno que provoca que el sistema inmunológico ataque los nervios y cuyos primeros síntomas son debilidad y hormigueo en las extremidades.
Entonces, en lugar de los fuertes dimes y diretes que a diario ensucian el que para nosotros es el deporte más hermoso del planeta, lo que predominó esta semana fueron los miles de comentarios de apoyo y de fuerza para Ocampo, indistintamente de la preferencia futbolera del aficionado. Y la reacción de don Fernando, vía Twitter, este jueves, fue una caballerosa y digna respuesta a aquellas miles de almas que lo han tenido en sus pensamientos durante estos días: “No me cabe toda la gratitud que tengo en los pocos caracteres que permite Twitter, pero conozco cada oración y cada mensaje de apoyo. Quiero agradecer, en nombre de mi familia, al personal de Hospital México, San Rafael y diferentes médicos por su atención, son ÁNGELES”, tuiteó el jerarca manudo.
Y agregó: “Agradecido con la vida, inicio mañana el proceso de rehabilitación. A la familia rojinegra quiero agradecerle todo el apoyo. Un abrazo de vuelta a los equipos, dirigentes y afición en general por su solidaridad. La vida es buena. Vamos para adelante”.
¿Cómo no iban a generar estas reacciones una hermosa tregua en el encendido final de la primera fase del torneo del fútbol nacional? Esperamos, de corazón, que algo de todo esto haya calado un poco en la humanidad de quienes usan su afición por el fútbol como un canal de descargue para sus frustraciones de vida y cotidianas.
Nosotros mismos nos planteamos, al conocer la situación de don Fernando, lo infinitamente banal que puede tornarse una competencia deportiva, sea cual sea, a la par de lo infinitamente crucial que puede volverse una situación de salud. Una cosa es una cosa y las dos son relevantes, pero jamás comparables. Lástima que a tantos les cueste tanto entender que el fútbol es una maravillosa expresión de talento y vitalidad, e insistan en convertirlo en una pala que a menudo saca lo más absurdo del ser humano. Nunca nos cansaremos de decirlo.
Por lo pronto, lógicamente nos sumamos a los buenos deseos para con don Fernando quien, a juzgar por su actitud ante una situación como la que está viviendo, ya le conocimos, a nivel supersayayin, su casta de campeón.

Y bueno, para seguir con el tema de la inteligencia emocional ante los arrebatos futbolísticos, destacamos las actitudes del diputado del PUSC, Pablo Heriberto Abarca y el director técnico del Deportivo Saprissa, Wálter Centeno, quienes se sentaron con un cafecito por estos días para dirimir un zipizape que ocasionó Abarca con un tuit, durante el último clásico, en el que hablaba de que Centeno tenía “un ropero bien grande” y anexaba el emoji de una mano pintándose las uñas. El incendio en redes no tardó en arder, el diputado se disculpó públicamente con el Paté y hasta ahí llegó la cosa pero, a todas luces, Pablo Heriberto, muy elegantemente, quiso conversar el asunto personalmente con el técnico y se entendieron de maravilla. Muy bien hecho.

“Nunca es tarde para empezar a hacer lo que uno quiere...” esta frase tan acertada la compartió Shirley Álvarez en sus redes sociales, junto con una foto en la entrada de una universidad, hace poco, en sus redes sociales. Así nos enteramos de su regreso a las aulas ¿Cambiará de profesión? No, solo que ahora cumplirá un sueño que ha tenido desde siempre y es que luego de varios años desde que cursó su Maestría en Comunicación, la simpática presentadora de TV se alista para estudiar un programa de Decoración de interiores de la parte de Educación Continua en Veritas.
Dicen que está tan emocionada con su regreso a las clases que también quiere matricular varios cursos de Moda en esa misma U, pues entre sus planes también está el relanzar su tienda virtual para apoyar la moda nacional. Es más, Shirley hace unos días regresó de un viaje a Nueva York, en el que no solo disfrutó al lado de su hija Ximena, sino que también aprovechó para ver telas y materiales, ya que está muy emocionada con sus nuevos proyectos. Quien quita y pronto la presentadora de Dancing With the Stars sea la encargada de decorar todos los sets de Teletica.

Y esta semana nos topamos con la dura noticia de que Sergio González, el rey de las doñitas y ahora también, el chico fitness tiene cáncer en un testículo. Estos Topos dejamos hasta ahí la parte negativa, porque este roble de muchacho desde que lo operaron se ha dedicado a hacer vídeos y a ayudar a prevenir el cáncer de testículo en Costa Rica. Es más hasta bromas hace, ya no le gusta que le digan huevón si no “medio huevón” Al segundo día de operado estaba haciendo una dinámica con dos huevos duros sobre cómo autoexaminarse.
Como cuenta Sergio, hace 15 días se sintió un bultito y como una de sus entrevistas en Giros lo dejó bien educado con este tema, se fue en carrera a hacerse un ultrasonido, ya el miércoles lo estaban operando. ¡Qué susto! El alajuelense, ha llorado poco y más bien se ha puesto a trabajar, justo recién operado en toda una campaña contra el cáncer. Ya le extirparon el testículo con todo y tumor, aún no se sabe si le pondrán quimio o no, estamos seguros que pelón o no pelón seguirá siendo el mismo guapetón que las señoras, sus queridos papás y su amado Judko aman. ¡Sergio, fuerza y adelante!


El talentoso actor nacional Leynar Gómez no para en su misión de contribuir con su arte al país como misión de vida, al tiempo que sigue abriéndose camino allende fronteras. Esta semana celebró, casi eufórico, sus primeras presentaciones en el Teatro Nacional, con el monólogo Don Quijote, Sancho y yo, y dirigido nada menos que a grupos de colegiales provenientes de diferentes regiones. “Agradezco al Ministerio de Educación y al Teatro Nacional por confiar en mi trabajo. La mejor muestra del deber cumplido, de agradecimiento y de satisfacción la dieron los estudiantes que vinieron de todos los rincones del país y que se divirtieron hasta más no poder”, dijo Gómez, quien hizo un apartado para agradecer a la fundación “Creciendo juntos”, que fue la que propició que esta iniciativa se concretara. “Para mí fue demasiado lindo, una súper experiencia estrenarme en el Teatro Nacional, ya casi puedo decir que he actuado en todos los teatros del país, pero también fue lindísimo ver a los muchachos felices, muertos de risa, y luego verlos abordando los buses para regresar a sus respectivas comunidades, fueron dos días de función doble, durísimas, pero valió la pena todo el esfuerzo", afirmó Gómez, quien se está preparando para asistir, una vez más, a la gala de los prestigiosos Premios Platino, que se realizarán en la Riviera Maya, en México, el 11 y 12 de mayo.

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Qué hermoso homenaje le hicieron en De boca en boca, este lunes, al único y maravilloso Manuel Antonio ‘Pilo’ Obando, quien este 23 de abril cumplió cinco años de fallecido. El espacio pasó tractos del programa Las paredes oyen, en el que Edgar Silva entrevistó a Pilo unos meses antes de morir, y aquello fue toda una remembranza que culminó con una anécdota de esas que lo ponen a uno a reflexionar sobre las coincidencias de la vida: resulta que entre su pareja, Jose Acuña y asistente de patología, y el mismo Víctor Carvajal, presentador de De boca en boca, prepararon los restos de Pilo para que fuera “hecho un cromo” (como sin duda, diría Obando) y fue a Víctor justamente a quien le correspondió maquillarlo y enviarlo a una mejor vida todo guapo, al queridísimo Pilín. Muy bonito todo, y repetimos, lo que son las vueltas de la vida...