
Estrenado hace poco más de un mes, el espacio La dulce vida es la versión contemporánea del programa que, 30 años atrás, dio pie al nacimiento de toda una generación de humoristas que han sostenido el enjambre de risas de miles de ticos de varias generaciones. Los unos y los otros han ido cruzando juntos las décadas y fue a raíz de esto que Norval Calvo, ganador de aquella primera versión de La dulce vida y creador de varios programas e iniciativas que lo consolidaron como referente de varios géneros de humor en el país, tuvo una nueva idea más al aprovechar el 30 aniversario del extinto programa para revivirlo con un objetivo primordial: dotar al país de una nueva generación de humoristas, sangre fresca, que incluso llegue eventualmente a convertirse en un grupo de relevo, pues hay que decirlo, los años pasan y todos tenemos fecha de caducidad.
Como lo dijimos en cuanto supimos la noticia, aplaudimos de pie la iniciativa de Calvo, quien bien pudo quedarse en su zona de confort, con su exitoso Pelando el ojo siempre en la preferencia de la radioaudiencia y sus otros proyectos paralelos... pero no.

Tras cuatro programas que denotan el gran esfuezo de toda la producción, hemos visto talento y arrojo, y también una que otra estruendosa pifia. Sin embargo, el principal reto, tanto de la producción como de los participantes, es superar la gigantesca diferencia entre la sociedad de hace 30 años y la de hoy.
Tres décadas atrás, el humor fácil tendía a usar a las minorías como eje argumental para hacer reír... y sí, nos reíamos porque eran otros tiempos y no existía aún la conciencia de “políticamente correcto”, ni noción de la sensibilidad grupal, y otros muchos etcéteras.
Pero esto no todo el mundo lo entiende y algunos participantes parecen haber vuelto del túnel del tiempo e incurren en gracejadas basadas en burlas y estereotipos añejos, algo que, desde luego, la producción no puede controlar. Sin embargo, los miembros del jurado tienen la papa en la mano y el sábado pasado, por ejemplo, Franklin Vargas (comediante y también de la cepa del programa original), le explicó a uno de los concursantes por qué había que diseccionar los chistes para evitar ofensas y hasta recordó el episodio de un humorista despedido en las transmisiones de fin de año por una frase que se consideró ofensiva y que antes, ni de lejos, hubiera ocurrido algo así.
Pero bueno, Calvo rescató, en una entrevista reciente, un punto importantísimo: “La gente se queja de que siempre ven en los canales a las mismas caras humorísticas de años, pero nadie le apuesta (por tener un alto costo de oportunidad empresarialmente hablando) a la formación de gente nueva .... ¿No es esto toda una contradicción?”
Efectivamente, en tiempos de ‘redes antisociales’ las críticas inmisericordes contra casi todo aquel que “sale en tele desde hace años" abundan, casi en la misma proporción de los ataques contra casi todo lo nuevo que se produce en la tevé criolla.
“Evidentemente no se puede pretender que todos los 40 que concursan son excelentes o que son fuera de serie y que ellos serán todos los 40 futuros humoristas de Costa Rica, eso sería lo ideal, lo óptimo, pero nuestra realidad nacional por la cantidad de habitantes nos limita mucho a esa búsqueda de talento humorístico como sí ocurre en otros países por citar solo un ejemplo: México. Le aseguro que de estos 40 humoristas saldrá más de uno con esa calidad de excelencia y estará en un futuro muy cercano en la mira de la prensa, de los canales y del público en general, con eso estaremos más que satisfechos de que vengan a refrescar las caras de lo que hoy tenemos en el menú humorístico del país”, apostilló Norval .
Ciertamente, Costa Rica es un país pequeño pero siempre queremos estar en las grandes ligas. Y si bien es cierto, hemos visto uno que otro reventón entre los concursantes, también hemos presenciado talento en bruto pero talento al fin, y al menos un par de participantes realmente prometedores. Por ahora, y a la espera de los acontecimientos, los sábados por las noches sintonizamos canal 6 con algo de congoja ajena y muchas risas, o presenciamos escenas súper tiernas, como la de la esposa de un participante que no pudo hablar cuando Majo Cadavid la intentó entrevistar, tras la presentación de su marido, mientras que la señora no hacía más que llorar de la emoción porque aquel era un “sueño cumplido” para su esposo.
Pero, sobre todo, con gran sorpresa constatamos cómo hemos ido dejando atrás la timidez que tanto caracterizó a los ticos en el pasado, tal cual lo ratifica la impresionante cantidad de gente que audicionó y a la que no le importa, en el peor de los casos, hacer el ridículo en televisión nacional. La intentona es lo que cuenta, y eso ya es mucho.

La modelo y presentadora tica Brenda Kellerman y su novio, el reconocido actor mexicano Ferdinando Valencia, se convirtieron en padres de los mellizos Dante y Mateo esta semana. La feliz pareja reveló la noticia por medio de Instagram, plataforma que han utilizado a lo largo del embarazo para compartir detalles del periodo de gestación. Eso sí, antes del nacimiento de los gemelos, la tica, quien incrementó su fama en tierra azteca tras formar parte del reality show Reto 4 Elementos, permaneció internada en el hospital por aproximadamente dos semanas debido a complicaciones respiratorias de los bebés. Afortunadamente todo salió bien y ahora ellos y sus allegados están exultantes de felicidad. ¡Nos unimos a las congratulaciones!


El sábado durante las Tres Horas de Costa Rica y la inauguración de la nueva temporada del Costa Rica Touring Car Championship en Parque Viva, en La Guácima, nos topamos con la sorpresa de que dos queridos atletas ticos también tienen un lado aventurero y con pasión por la velocidad.
La escudería Toyota “hizo trepado” en uno de los chuzos de la Copa Yaris al exfutbolista de Alajuelense, Pablo Gabas y al ciclista brumoso de BMX Kenneth “Pollis” Tencio, quienes junto al piloto Ignacio Pérez se mandaron antes de las Tres Horas como los valientes.
Montarse en uno de estos autos no es jugando, son carros que alcanzan hasta 150 kilómetros de velocidad en la recta principal del circuito de competencias, por lo que el corazón también se pone al tope, tal vez hasta más que cuando se va a tirar un penal definitivo o se realiza una acrobacia con la bicicleta en el aire.
Al final los invitados se bajaron un toque acelerados pero con una espléndida sonrisa por la experiencia y el aplauso de las más de 7 mil personas que llegaron a Parque Viva.
Bien por Toyota al mandarse con dos figuras que hoy por hoy son bien queridas por los ticos, uno por su aparición en televisión en el programa Conexión Fútbol y el otro como subcampeón mundial de BMX y una de las cartas ticas que probablemente llegue a Tokio 2020.

Cada vez que sabemos de alguna celebridad que está vacacionando en el país, nos sentimos orgullosos de que, entre tantísimos destinos a los que gente de peso puede accesar, elija Costa Rica. A mediados de abril nos pasaron el santo de que el popular actor y director estadounidense, Vin Diesel, andaba feliz de la vida disfrutando de las bellezas del área de Arenal, La Fortuna y demás, en la zona norte del país. Le estuvimos pisando los talones y, aunque no lo pudimos localizar, varios vecinos de la región nos contaron que andaba con la familia, se comportaba como un lugareño más e incluso, como casi no lo reconocían debido a que andaba con lentes y una gorra, en varios restaurantes fue él mismo quien se identificó cuando ya iba en retirada. No nos quedamos con el clavo y verificamos en Migración: efectivamente, Vin Diesel anduvo por Tiquicia varios días y salió del país el 16 de abril. Buena esa.


