
Si las fotos le impresionaron, haga el favor e ingrese a nuestra versión digital porque, a pesar de que estamos adelantando la sorpresa, nada lo prepara a uno para ver la versión 2019 de la famosa “Mosca” del recordado espacio A todo dar, solo que esta vez interpretada por ese estuche de sorpresas en el que se ha convertido la chef Jill Paer, famosa por muchos motivos, entre ellos el ya legendario “Jueputaaaa, está temblando” (al aire, en vivo, durante el terremoto de Cinchona) y por el ingrediente que recomienda en casi todas sus recetas y que, a juzgar por lo visto, deberíamos correr todos a comprarlo: afrecho a graneles.
Resulta que a los productores del reality show de Facebook Kilos afuera –George Angulo, propietario de la cadena de gimnasios homónima, y el periodista Sergio González– se les ocurrió proponerle a Jill que bailara además de que fuera la jueza invitada en el final de la tercera temporada. No le habían dicho cuando Paer se fue rauda y veloz a comprarse el traje y duró días enteros viendo los videos y ensayando hasta el mínimo detalle con el fin de emular a la “Mosca” original, Carolina Zeledón, prácticamente al dedillo.

El show, emitido el miércoles anterior, fue uno de los secretos mejor guardados, pues solo los meros meros de la producción sabían lo que se venía. Ellos se las ingeniaron para que nadie viera a Jill ingresar al set en el que se graba el espacio, entonces, llegada la presentación y fiel al guion original, ‘La Mosca’ apareció de espaldas y todo el mundo creyó que se trataba de Zeledón... hasta que Jill se dio la media vuelta y bueno, no dudamos que el video bien se podría convertir en uno más de la colección de “virales” a los que nos tiene acostumbrados la estrafalaria presentadora. Ya avanzado el bailongo, nos percatamos de que, eso sí, Jill decidió variar un poco el traje y utilizó uno medio galáctico y no de plumas negras, como el original, sino azules.
Adicionalmente, felicitamos a la producción porque Kilos Afuera se ha ido fortaleciendo desde su primera temporada y la temática de buscar la salud ha propiciado que los participantes cuenten historias dramáticas y retos suyos o de sus seres queridos, que los han motivado a luchar por algo que a menudo, damos por sentado: la salud.
Después de todas las risas, llanto y pérdida de peso (porque todos lucían mucho más en forma) el triunfo se lo llevaron Oldemar Godinez y Livia Alvarado, pues por primera vez hubo un empate. Se dice entre pasillos que el programa regresará en febrero próximo, apenas para que muchos bajen la tamaleada que se avecina.

Las redes sociales no perdonan. A estos Topos no se nos va una: sea en el mundo de la tele, la farándula o en el espacio que influenciadores y/o blogueros, gobiernan: las redes sociales.
Recientemente en Twitter se armó una polémica (todos los días hay una), pero esta vez relacionada con una de las blogueras costarricenses quien, sin ser figura de medios de comunicación masivos, se ha posicionado como una de las más seguidas en Instagram: Nane Miller.
Nane, quien en sus redes sociales evidencia su alto nivel de vida, fue comidilla en el espacio ciernético por una desafortunada foto que compartió tras su viaje por Cartagena (todos los detalles de sus periplos son exhibidos en su cuenta). Resulta que esta joven, quien suma más de 90.000 seguidores en Instagram, subió una imagen en la que posa cómodamente junto a un vendedor ambulante, a quien identificó como “David, el de las limonadas”.
El choque de la foto —que por supuesto ella borró luego de las críticas, pero que por acá les mostramos— generó polémica de primera entrada porque revela la evidente disparidad social y económica entre los dos personajes: el entorno es absolutamente humilde y en él, Nane, quien aparece con el codo bien puesto sobre el hombro del señor, sobresale por su impecable peinado, maquillaje, joyería y vestido, artículos por los que posiblemente le pagan por usar.

Como dijimos, tras el incendio en redes Nane borró la foto y dejó pasar unos días antes de referirse al tema. A nuestro juicio, hizo lo correcto: se disculpó y aceptó lo “desafortunada” que fue la imagen por su “ejecución, pose y la evidente desigualdad socioeconómica”.
“La estética de la foto romantiza la pobreza y en el momento no analicé que estaba transmitiendo ese mensaje (...). En ese momento mi relación con el señor fue sumamente cordial y amena, pero eso de ninguna forma exculpa mi responsabilidad posterior. Considero que es importante ser introspectiva en el asunto y les agradezco, en serio, el llamado de atención”, escribió en una historia de Instagram.
De su muro también desapareció otra fotografía en la que salía posando con una sodita detrás, de manera que, de su paso por Cartagena, solamente quedan las fotos con fondos bien cuidados y en los que por supuesto resaltan su belleza y costosas prendas.
Rescatable que ella reconociera su error pero también enciende las alertas para muchos que destacan en este mundillo de influencers, cada vez más venido a menos, y que sufren apedreadas cibernéticas con cada metida de escarpines: los apetecidos seguidores no perdonan una y pueden subir a cualquiera –literalmente– al Olimpo como igual se lo apean en segundos.
Esta no es la primera oportunidad en la que Nane se vuelve tendencia en Twitter: en marzo mucho se habló de ella, pero en esa oportunidad por los deslumbrantes detalles de su matrimonio, que contó con varias recepciones, una gran fiesta y en el que ella lució, a lo largo del día, tres lujosos vestidos.

Tiro al blanco, dardos con humor es el título de un programa de radio que sintonicé casi por casualidad el lunes, durante la presa que habitualmente soporta este topo radiofónico en circunvalación. Según inferí de las palabras de sus responsables, el programa es nuevo, con si acaso tres semanas al aire, en radio Actual, de 7 a.m a 8 a.m.
Cuentan chistes y realizan imitaciones con un formato similar al del consolidado Pelando el Ojo. Eso está bien, por ahora, pues es válido imitar lo bueno; sin embargo, lo mejor es aportar de la propia cosecha. Hay que dar tiempo a los muchachos que lo realizan, pero vale la pena ponerles atención.
Sus chistes son muy buenos y las salidas ingeniosas. Eso sí, muchachos, atención con la puntualidad, porque en la emisión del jueves pasado, entraron 20 minutos tarde. Hasta ahora no recurren a la vulgaridad; sí deben tratar con sumo cuidado la interpretación de personajes que puedan herir la susceptibilidad de los grupos diversos, por ejemplo, así como evitar las risotadas en cabina o desde el sitio donde transmiten, sin que los oyentes nos enteremos de qué se ríen. Le seguimos la pista a Tiro al blanco, dardos con humor. Tiempo al tiempo.

Muy delicado y hasta doloroso todo el tema de la escandalosa separación e inminente divorcio de Alonso ‘Mariachi’ Solís y su aún esposa, Déborah Soto. A la muchacha no la conocemos, salvo porque siendo novia del exfutbolista, trascendió un escándalete por un pleito público de la pareja en un parqueo.
Pero bueno, como que la cosa se arregló y luego aquello fue un dechado de miel hasta que la pareja decidió dar el gran paso y se casaron hace poco más de un año. Seis meses después, con toda la parafernalia del caso, decidieron casarse de nuevo en una boda más organizada porque la anterior había sido muy “carrereada”, y ambos ofrecieron a los medios y en redes sociales, una especie de cuenta regresiva pública hasta que se llegó el día de una boda soñada, ambos de blanco y en un ambiente campestre.
Nada presagiaba que, apenas cuatro meses después, se vendría todo el problemón con denuncia de violencia doméstica incluida, y otros daños colaterales importantes, como la separación temporal de Alonso Solís de ‘Conexión Fútbol’ (Repretel) mientras se aclara la situación", dijo Pablo Guzmán, jefe de Deportes de ese canal. Alonso también se alejará por ahora del gustado espacio VISI10N, mientras, según declaró al diario ‘La Teja’, se defiende de las acusaciones y resuelve su situación. “Hay gente que dispara mucho odio sin saber, me duele no por mí sino por mis hijas y mis padres. La gente que me conoce sabe como soy yo y lo vamos a demostrar en otras instancias (judiciales). La vida privada debe ser privada de la otra parte no fue así, a diferencia de ella yo no voy a hablar mal de ella”, dijo quien fuera uno de los futbolistas más queridos del país.
Por supuesto, se trata de un tema muy delicado y que ya está en los Tribunales, pero hacemos una acotación importante: Déborah dijo en una entrevista: "Yo no soy figura pública, pero sé que al estar casada con él, la gente se siente dueña de opinar". Pues no, no es figura pública pero fue copartícipe en un 100 % de toda la rimbombante parafernalia que hubo antes, durante y después de sus dos bodas con el Mariachi.
Obvio, no la culpamos por ello, pero tanto ella como las demás parejas que deciden exponer públicamente sus relaciones de pareja en la prensa, en redes, etc, luego tienen que apechugar que, si la miel se convierte en hiel, recogen lo sembrado y todo el mundo va a opinar y hasta a ofender, igual que una vez lo hicieron para felicitar y externar buenos deseos.
Haciendo un recuento mental, hay decenas de casos similares en los que varios “famositicos” se embarcaron en hacer públicas sus relaciones, y luego fue todo un dolor de cabeza explicar los términos del quiebre. Muchos se juraron y perjuraron no volver a ventilar su vida privada, aprendieron la lección y ahora se manejan en completo bajo perfil. Para no ir muy lejos, ahí está el caso de la Miss Costa Rica 2018, Natalia Carvajal, quien a fin de año publicó con toda pompa su compromiso matrimonial con su novio, André Solano, para romper solo unos meses después en medio de especulaciones y uno que otro dime que te diré.
Sin embargo, aprendieron la lección y hace unos meses se devolvieron los peluches, eso sí, ninguno dijo esta boca es mía y, hasta la fecha, se sabe que están juntos pero nada más.
En fin, de vuelta al caso de Solís, quien fue muy querido como futbolista y ahora como presentador de tevé, les deseamos resuelvan pronto la situación legal y que cada uno siga con su vida de la mejor manera.
En temas más felices, para agradecer todo el apoyo durante este 2019 y para iniciar oficialmente las celebraciones de fin y principio de año, TEMPO realizó un distinguido evento con varios invitados especiales. Fue una velada donde conocieron las novedades gastronómicas, de entretenimiento y comerciales que el lugar ofrecerá a sus clientes; realizaron una cata de vinos de Marques de Casa Concha y maridaron con platillos de los restaurantes de El Mestizo. Sin duda, una muy buena forma para recibir le época navideña.


