Una historia de adrenalina empieza al cruzar las puertas de
En esta ocasión, la nueva atracción del Parque Diversiones –nombre oficial del lugar que todos conocen como Parque de Diversiones– no cuenta leyendas de horror ni asusta con fantasmas. En su lugar, los aventureros se enfrentarán a los efectos de huracanes, volcanes y un sunami, del cual ninguno se salvará de salir empapado.
¿Por qué? El fin de mundo comenzó en La Uruca; por lo menos, en esa casa del Parque.
El recorrido de 12 minutos reta a los visitantes a atravesar túneles oscuros y habitaciones totalmente destruidas, acompañados por la presencia de algunos malvados zombis.
“Para estas vacaciones, venimos con más sorpresas y con una casa de sustos que, mediante efectos de sonido y luces, transportará a todos al fin del mundo”, dijo Hannia Siles, jefe de Mercadeo de Ventas Directas.
La aventura retará a todos a cruzar pruebas donde el agua y el fuego son los elementos predominantes.
Sin embargo, cada uno de los 14 aposentos de la atracción cuenta con seguridad y salidas de emergencia para quienes prefieran abandonar los retos de este “mundo destruido”.
“Más allá de ser una casa de sustos, esta experiencia tiene el propósito de que las personas puedan ver la magnitud del daño que estamos ocasionando al medio ambiente y lo importante que es aplicar medidas que detengan la destrucción”, dijo Siles .
Mientras usted hace fila, se proyectarán videos que pretenden sensibilizarlo acerca del uso responsable de los recursos naturales.
Dentro de la casa, la adrenalina llegará al tope con una serie de escenas que simulan los riesgos reales de un desastre. “Es necesario que traigan ropa de cambio porque van a salir mojados de pies a cabeza. Hay muchos elementos inesperados”, aseguró Siles.
El calor de un volcán en erupción y la fuerza de un sunami arrollador fueron los efectos que más trabajo le generó al equipo de encargados de construir esta atracción.
“Esos dos efectos fueron los más difíciles de lograr, porque queríamos que fueran lo más reales posibles. El sunami, por ejemplo, es una experiencia compleja de agua y garantizamos que cada aposento cuenta con todas las medidas de seguridad”, expresó el coordinador Rodolfo Li.
Los gritos, la emoción y una ruta hacia el fin del mundo se mezclan para asegurar una experiencia de máximo entretenimiento con agua, fuego y muchos zombis.
Los visitantes podrán realizar un máximo de dos visitas por día a la atracción. “La idea es que no se pierda la emoción de la atracción; no es lo mismo una persona que ingresa por primera vez a otra que ya vaya por tercera ocasión. También, debemos de considerar la cantidad de visitantes que se esperan para esta temporada”, detalló Siles.
Tampoco podrán participar quienes padezcan desórdenes nerviosos, problemas de corazón ni mujeres embarazadas. Es fundamental que quienes decidan emprender la aventura utilicen zapatos cerrados.
La atracción abrirá las puertas del caos este viernes y le pondrá fin el 22 de julio. El horario regular será de 9 a.m. a las 6 p. m.