Carlos Soto Campos. 9 octubre, 2017
Salvador Vayà observa los trabajos en la nueva plaza en San José, a finales de setiembre 2017.
Salvador Vayà observa los trabajos en la nueva plaza en San José, a finales de setiembre 2017.

El Centro Cultural de España en Costa Rica es conocido como El Farolito, por la pequeña rotonda adornada con un farol que colinda con el edificio en barrio Escalante.

Por 25 años esa ha sido la referencia, pero en los últimos meses, el centro cultural se ha planteado ir más allá de ese antiguo farol. En noviembre del 2015 inauguraron –a una cuadra de distancia–, la Casa Caníbal, un espacio para la experimentación y, ahora, preparan un espacio nuevo en barrio la California.

“Queremos que sea un predio integrado, abierto, que permita la movilización de peatones y que sea aprovechado por nosotros y otras instituciones”, explicó Salvador Vayà, director del centro cultural.

El espacio, que esta misma semana empezó su proceso de remodelación, se ubica detrás del Teatro la Aduana, contiguo a la Casa del Cuño y a la línea del tren y por varios años fue utilizado informalmente como un parqueo de carros.

Aún no tiene nombre, pero el espacio extenderá los programas culturales de la cooperación española en Costa Rica con ferias, cine al aire libre, conciertos o bien, sumándose a la oferta cultural del complejo La Aduana y la Compañía Nacional de Teatro, los vecinos directos del terreno.

Extender las fronteras

“El predio de aproximadamente 1.000 metros cuadrados fue donado hace 28 años por el presidente al Gobierno Español para construir una embajada, un centro cultural y una oficina técnica de cooperación, pero con el paso del tiempo se olvidaron de ese lugar”, comentó Vayà.

Cuando el director asumió su cargo a finales del 2015, la ministra Sylvie Durán le consultó si utilizarían ese espacio y “con toda razón”, dijo Vayà, “nos sugirió que si no se estaba usando, que lo devolviéramos”.

Vayà se propuso darle un sentido a ese espacio y para ello contrató al arquitecto Jaime Rouillón y pidió fondos a la cooperación española para remodelarlo. Según Vayà, la inversión que hará en el espacio no supera los 150.000 euros, es decir, unos ¢102 millones.

La nueva plaza tendrá adoquines y áreas verdes y será dedicada exclusivamente al flujo de peatones. Los trabajos iniciaron esta semana cuando se cortaron dos árboles en el lugar que no eran especies autóctonas, pero luego serán reemplazados.

Se pretende extender la acera para facilitar el tránsito de peatones e incluso hacer más ancho su tamaño. Esto, según Salvador Vayà, fue sugerencia de la municipalidad. También se trabajarán en las estructuras eléctricas y de desagüe en el lugar.

Los trabajos para cambiar el parqueo en una plaza cultural inciaron a finales de setiembre y finalizarían en diciembre del 2017.
Los trabajos para cambiar el parqueo en una plaza cultural inciaron a finales de setiembre y finalizarían en diciembre del 2017.

El plan establece diciembre como el mes en que se inaugurará el espacio, “ojalá con un concierto”, indicó Salvador Vayà, “como los que ya estamos haciendo en el centro”. Él se refiere al ciclo de conciertos “...en el Farolito”, que inició en mayo del 2016 con el apoyo del gestor Fo León.

De la mano de León y Daniel Ortuño, el centro cultural, también reactivó el estudio de El Farolito, ubicado en la Casa Caníbal.

La Casa Caníbal también mantiene un programa de residencias. “Estamos trabajando mucho en el tema de mediación –a lo que antes llamábamos pedagogía–, porque queremos que los proyectos lleguen a la gente”, señaló Salvador Vayà. “No queremos que nuestros proyectos se queden solamente en las paredes de un museo”, finalizó.