Entre un paisaje con cataratas y el sistema nervioso central del ser humano tiene que haber una conexión directa. Quien quiera probarlo puede hacer la ruta que lleva a las cataratas de La Paz y San Fernando, en Sarapiquí de Heredia: la investigación solo le tomará unas tres horas, pero debido al estado de relajación que obtendrá producto del paseo apenas le parecerán unos minutos.
Durante el viaje se topará con montañas, vacas, cafetales, curvas y todo tipo de estampas pueblerinas, de esas que provocan sonrisas de ansiedad y felicidad por partes iguales, porque uno no sabe si son lo que parecen: una viejita regando matas en la puerta de su casa, una niña haciendo equilibrio con un cartón de huevos, una cabra o un campesino caminando con toda la lentitud del mundo.
Las cataratas se suman al paisaje de forma inversa: ellas no están en el paisaje; el paisaje está en ellas. Ellas, creadoras del entorno, de la brisa lluviosa que las rodea, de los helechos, el musgo, las chinas y los turistas.
Decenas de restaurantes típicos proliferan en el camino y, como si fuera poco, también pueden comprarse gran variedad de frutas, quesos, cajetas y bizcochos.
Cómo, cuándo, dónde...:
Cataratas La Paz y San Fernando
Dirección: Vara Blanca de Sarapiquí, Heredia. Hay que tomar la siguiente ruta: Heredia centro-Barva-El Roble-Los Cartagos-Vara Blanca.
Comodidades: Hay restaurantes y ventas de comida a lo largo del camino. La calle está pavimentada y, en general, en buenas condiciones. Es mejor llevar abrigo.
Duración del recorrido: Desde San José se tarda unas cuatro horas (avanzando lentamente y haciendo varias paradas en el camino).