Ingredientes básicos: cincuenta personas y un tren en movimiento. Ingredientes adicionales: música y cena típica costarricense. Topping : muchas cajas de vino. La preparación de la receta –exclusiva de la compañía AméricaTravel– depende totalmente de usted, aunque hay que tener en cuenta que la receta solo se prepara una vez al año, y la cita es la semana entrante.
La actividad se llama Tren de Medianoche y consiste en un simulacro de despedida “en movimiento” del año, con música, baile, carnaval, bocadillos, luces y cena típica. Además, hay que aprovechar pues en los dos años que tienen de celebrarse, es la primera vez que la compañía abre al público la posibilidad de encaramarse a esta parranda (antes, las fiestas eran solo para empresas o grupos grandes, mediante reservación). Ya lo advirtieron: solo tienen capacidad para recibir a 50 personas, a las que les servirán absolutamente de todo.
Noche segura. Prevista para el próximo 30 de diciembre, la reunión será en uno de los vagones más animados de la historia del Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer). Más que fiesta, el acontecimiento promete convertirse en el último ensayo de una despedida definitiva: la del año 2006.
Con uno de sus vagones repleto de fiesteros, el tren recorrerá el trayecto que va de la Estación al Pacífico hasta Atenas, en un recorrido de unas dos horas bien servidas.
“En el andén de la Estación de Atenas se servirá una exquisita cena típica preparada por doña Blanca, al mejor estilo típico costarricense”, detalló Juan Paniagua, coordinador de la actividad, seguro de tentar a los lectores. “También se disfrutará de un delicioso arroz con pollo preparado en cocina de leña, ensaladas verde y fría, frijolitos molidos, tortillitas, papas tostadas y arroz con leche como postre; todo esto acompañado de vinos, bebidas gaseosas y hasta cafecito chorreado”, agregó.
Con el ánimo bien abastecido, el camino de regreso será el momento ideal para prender el baile y disfrutar del paisaje nocturno. El regreso está previsto para las 2:30 de la madrugada, así que no lo vea pasar ni le diga adiós: súbase usted solito al tren y brinde por su última gran aventura del 2006.