
Elizabeth Montgomery se convirtió en uno de los rostros más reconocidos de la televisión gracias a su papel de Samantha Stephens en Hechizada (Bewitched). Durante ocho temporadas lideró una de las comedias más exitosas de la pantalla estadounidense. Sin embargo, detrás de la fama enfrentó conflictos familiares, relaciones sentimentales complejas y una enfermedad que marcó el desenlace de su vida.
La actriz que nació en una familia de estrellas
Elizabeth Montgomery nació el 15 de abril de 1933 en Los Ángeles. Era hija de la actriz de Broadway Elizabeth Allen y del actor y director Robert Montgomery, una de las figuras más reconocidas de Hollywood.
La historia familiar quedó marcada por la muerte de Martha, la primera hija del matrimonio, víctima de meningitis espinal antes del nacimiento de Elizabeth. Diversos biógrafos consideraron que esa pérdida afectó profundamente a Robert Montgomery y tuvo repercusiones en la relación que desarrolló con su hija.
Desde temprana edad, Elizabeth mostró interés por la actuación. Estudió en la Academia Estadounidense de Arte Dramático de Nueva York y comenzó a trabajar en televisión durante la década de 1950. Sus primeras apariciones ocurrieron en el programa Robert Montgomery Presents, donde participó tras superar un proceso de audición.
Aunque compartieron proyectos profesionales, la relación entre padre e hija estuvo marcada por tensiones. Según investigadores de su vida, Robert Montgomery mantenía una posición estricta respecto a la carrera artística de Elizabeth.
Los primeros éxitos antes de la fama mundial
Tras sus inicios en televisión, Montgomery construyó una carrera sólida en Broadway y el cine. Participó en la película The Court-Martial of Billy Mitchell en 1955 junto a Gary Cooper. También formó parte de producciones televisivas como La dimensión desconocida.
A inicios de los años sesenta ya era una actriz reconocida. Sin embargo, el papel que transformó su trayectoria llegó poco después.
Samantha Stephens y el fenómeno de Hechizada
En 1963 se grabó el episodio piloto de Hechizada. Los productores concluyeron que Elizabeth Montgomery era la elección ideal para interpretar a Samantha Stephens.
La serie narraba la historia de una bruja que intentaba llevar una vida común junto a su esposo Darrin Stephens y su familia. La protagonista trataba de evitar el uso de sus poderes mágicos. Sin embargo, las situaciones cotidianas terminaban obligándola a recurrir a ellos.
El programa incorporó efectos especiales innovadores para la época. El característico movimiento de nariz de Samantha se convirtió en una de las imágenes más recordadas de la televisión.
La producción reunió a actores como Agnes Moorehead y Dick York. Tras la salida de York por problemas de salud, Dick Sargent asumió el papel de Darrin Stephens. El cambio ocurrió sin explicación dentro de la trama y dio origen al conocido “síndrome de Darrin”.
El éxito fue tan grande que otras cadenas intentaron replicar la fórmula. Una de las producciones surgidas en ese contexto fue Mi bella genio (I Dream of Jeannie).
Una fama que la alejó de la sombra de su padre
El triunfo de Hechizada convirtió a Montgomery en una de las figuras más importantes de la televisión de los años sesenta. Según su biógrafo Herbie Pilato, la actriz alcanzó una dimensión profesional superior a la de su padre.
La relación entre ambos continuó siendo complicada. Robert Montgomery rechazó una propuesta para interpretar al padre de Samantha en la serie. Finalmente, el personaje fue asumido por Maurice Evans.
Investigadores de su vida también señalaron diferencias ideológicas entre ambos. Mientras Robert era identificado con posiciones republicanas, Elizabeth apoyó diversas causas sociales y participó en iniciativas relacionadas con derechos civiles, VIH-SIDA y la comunidad homosexual.

Los matrimonios y la búsqueda de estabilidad
La vida sentimental de Elizabeth Montgomery estuvo marcada por varios cambios. Contrajo matrimonio con Frederick Cammann y posteriormente con el actor Gig Young. Ambas relaciones terminaron en divorcio.
En 1963 se casó con el director y productor William Asher, una de las figuras clave detrás de Hechizada. Con él tuvo tres hijos: William Jr., Rebecca y Robert.
La actriz consideró en algún momento alejarse de los escenarios para dedicarse a su familia. Sin embargo, fue Asher quien la impulsó a aceptar el papel de Samantha Stephens. Esa decisión definió el resto de su carrera.
El final de Hechizada y una nueva etapa profesional
Después de ocho temporadas, la serie llegó a su fin. Aunque existían posibilidades de continuar, Montgomery decidió cerrar esa etapa. Según Pilato, la cancelación respondió principalmente a una decisión de la actriz y no a la audiencia del programa.
Tras dejar atrás a Samantha, enfrentó el desafío de desprenderse de una imagen que el público asociaba profundamente con ella. Participó en producciones televisivas como La víctima, La señora Sundance, Un caso de violación y La leyenda de Lizzie Borden.
Su actuación en Un caso de violación le permitió obtener una nominación al premio Emmy. El papel mostró una faceta dramática distinta a la que había popularizado durante los años de comedia.
El último gran amor de Elizabeth Montgomery
Durante el rodaje de La señora Sundance conoció al actor Robert Foxworth. Con el paso de los años, la relación se consolidó. En 1993 formalizaron su matrimonio.
Según personas cercanas a la actriz, Foxworth representó la estabilidad emocional que ella buscó durante gran parte de su vida.
El diagnóstico que llegó demasiado tarde
A comienzos de la década de 1990, Montgomery disfrutaba de una etapa personal tranquila junto a Foxworth y sus hijos. Sin embargo, durante el rodaje de una producción televisiva comenzó a experimentar una pérdida de peso acelerada.
Inicialmente atribuyó los síntomas a una gripe. Más adelante acudió a valoración médica por insistencia de su familia. Los especialistas diagnosticaron cáncer colorrectal en etapa cuatro con metástasis hepática.
De acuerdo con análisis posteriores de su historial clínico, la actriz también presentaba debilidad, fatiga y dolor abdominal persistente.
Montgomery optó por permanecer en su residencia de Beverly Hills durante las últimas semanas de vida. Falleció el 18 de mayo de 1995 a los 62 años.
Un legado que sigue vigente
Tras su muerte, familiares destacaron su aporte como actriz y activista. También resaltaron su trabajo en favor de causas relacionadas con derechos civiles, VIH-SIDA y protección animal.
En 2005, la ciudad de Salem, Massachusetts, inauguró una estatua de bronce en honor a Samantha Stephens. El homenaje coincidió con el 40 aniversario de Hechizada y reafirmó el impacto cultural de una serie que marcó a varias generaciones.
La imagen de Elizabeth Montgomery permanece ligada a uno de los personajes más emblemáticos de la televisión. Su historia también refleja los desafíos personales que enfrentó lejos de las cámaras y la enfermedad que puso fin a una carrera que dejó huella en la industria del entretenimiento.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
