
Entre los abrazos, las celebraciones y las fotografías del plantel, una escena suele repetirse cada vez que juega Bélgica. Mientras el equipo festeja sus victorias, Kevin De Bruyne y Thibaut Courtois mantienen la distancia.
La imagen volvió a llamar la atención tras el triunfo 3 a 2 frente a Senegal, el miércoles 1.° de julio, con un gol en el último minuto del alargue. Sin embargo, el distanciamiento entre ambos no es reciente. La relación se quebró hace más de una década tras un episodio personal que nunca logró superarse.
Una amistad que nació en las inferiores
De Bruyne y Courtois se conocieron desde niños en las divisiones menores del Koninklijke Racing Club Genk. Sus carreras avanzaron casi al mismo ritmo.
Ambos llegaron al Chelsea, aunque luego siguieron caminos distintos. De Bruyne pasó cedido al Werder Bremen de Alemania. Courtois continuó su desarrollo en el Atlético Madrid.
Hasta ese momento mantenían una amistad cercana. Esa relación terminó de forma definitiva en 2013.
La relación que cambió todo
Mientras jugaba en Alemania, De Bruyne mantenía una relación sentimental con Caroline Lijnen, una extenista belga a quien conoció en 2010 por medio de amigos en común.
En 2012 ambos se mudaron a Alemania. Según explicó posteriormente Lijnen, nunca logró adaptarse al país. La relación comenzó a deteriorarse por diferencias constantes.
Tras una discusión, Caroline decidió viajar con unas amigas a Madrid. De Bruyne respaldó la decisión al considerar que la distancia podía beneficiar a la pareja.
Durante ese viaje, Lijnen coincidió con Courtois, quien entonces jugaba cedido en el Atlético Madrid.
Poco después aparecieron fotografías en las que ambos compartían tiempo juntos. Las imágenes no mostraban situaciones comprometedoras, pero despertaron especulaciones que rápidamente tomaron fuerza en la prensa.
La autobiografía que reabrió el caso
La historia adquirió dimensión pública en 2014 con la publicación de Keep it simple, la autobiografía de Kevin De Bruyne.
En el libro, el mediocampista relató la ruptura de su relación y señaló que Courtois mantuvo una relación paralela con Caroline durante ese periodo.
Hasta entonces, Caroline Lijnen se mantuvo alejada de la exposición pública. Después de la publicación decidió responder en una entrevista concedida a la revista Story.
Según explicó, permaneció en silencio porque la familia de De Bruyne la presionó para no hacer declaraciones e incluso le advirtió sobre posibles acciones legales. La aparición del libro cambió esa situación.
La versión de Caroline Lijnen
Lijnen afirmó que la crisis de pareja comenzó antes del episodio ocurrido en Madrid.
Según su relato, durante el verano de 2012 descubrió que De Bruyne sostuvo una relación con quien era su mejor amiga. Después de conocer esa situación le dio un ultimátum para continuar la relación, aunque aseguró que el vínculo nunca volvió a recuperarse.
También indicó que la relación con los padres del futbolista era complicada. Recordó un conflicto familiar tras ser responsabilizada por alterar el estado de ánimo del jugador antes de un partido. Según explicó, ese episodio terminó de deteriorar la relación.
En ese contexto realizó el viaje a España. Allí encontró apoyo en Courtois y reconoció que entre ambos surgió una relación.
Además, aseguró que esa experiencia le hizo recordar la infidelidad que atribuyó a De Bruyne y afirmó que esa circunstancia influyó en su decisión.
De Bruyne nunca lo perdonó
En su autobiografía, De Bruyne describió el impacto personal que tuvo conocer la relación entre su entonces pareja y Courtois.
El mediocampista explicó que la noticia derrumbó su mundo porque Courtois era uno de sus amigos dentro de la selección nacional y compartían el vestuario de forma habitual.
La selección mantuvo a ambos futbolistas
La tensión generó preocupación dentro del plantel de Bélgica antes del Mundial de Brasil 2014.
El entonces entrenador Marc Wilmots consultó directamente a De Bruyne si deseaba que Courtois fuera apartado de la selección.
El mediocampista respondió que no consideraba correcto excluir a un futbolista por un problema personal. También reconoció las condiciones deportivas del guardameta y respaldó su permanencia en el equipo.
La decisión permitió que ambos continuaran juntos durante los años siguientes.
Compartieron el Mundial de Brasil 2014, donde Bélgica alcanzó los cuartos de final. Luego integraron el plantel que obtuvo el tercer lugar en Rusia 2018 y también participaron en la eliminación durante la fase de grupos de Qatar 2022.
Aunque nunca recuperaron la amistad, mantuvieron una convivencia profesional dentro de la selección.
Una distancia que permanece
Con el paso de los años, la relación entre De Bruyne y Courtois nunca volvió a ser cercana.
Cada convocatoria de Bélgica reactivó las preguntas sobre el vínculo entre ambos. Ninguno profundizó públicamente en el tema y dentro del plantel siempre se describió la convivencia como estrictamente profesional.
Mientras Bélgica disputa un nuevo Mundial, aquella historia surgida durante unas vacaciones en Madrid volvió a ocupar espacio en la conversación pública. Más de una década después, ambos siguen compartiendo la misma camiseta, pero la amistad nunca se reconstruyó.
¿Qué ocurrió después con los protagonistas?
La vida personal de los tres protagonistas tomó caminos distintos.
Entre 2014 y 2017, Thibaut Courtois mantuvo una relación con Marta Domínguez. La pareja tuvo dos hijos y posteriormente puso fin a la relación de forma amistosa. En 2023 el arquero contrajo matrimonio con la modelo Mishel Gerzig.
Por su parte, Kevin De Bruyne se casó con la influencer belga Michele Lacroix, a quien conoció en 2014.
Caroline Lijnen está casada con Joris Lindelauf y tiene dos hijos.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
