
La muerte de Kurt Cobain volvió al centro del debate público tras nuevas declaraciones de un exjefe policial de Seattle. Neil Low, capitán retirado del Departamento de Policía de Seattle con 50 años de trayectoria, afirmó que la evidencia forense apunta a un homicidio y no al suicidio que dictaminó la investigación oficial en 1994.
Low calificó la pesquisa inicial como desastrosa. Señaló que la escena del crimen presentó indicios de haber sido montada para simular un suicidio. El exoficial no participó en la investigación original. Sin embargo, en 2005 recibió la orden de auditar el caso.
Auditoría interna cambió su postura
En un inicio, Low aceptó la hipótesis del suicidio, pero, tras revisar los archivos, cambió de opinión. Indicó al medio británico Daily Mail que no cree que el líder de Nirvana se causara la muerte. Agregó que la evidencia técnica no respalda la conclusión oficial.
El cuerpo de Cobain apareció el 8 de abril de 1994 en un invernadero anexo a su casa en Seattle; presentaba una herida de escopeta en la cabeza. El Departamento de Policía de Seattle mantuvo hasta hoy la tesis de suicidio.
Supuestas anomalías en la escena
Low mencionó inconsistencias en la evidencia sanguínea, además cuestionó la violencia de la herida y el estado de la escena. Indicó que las manos de Cobain lucían inusualmente limpias en las fotografías. Según su criterio, una herida autoinfligida con escopeta de perdigones habría generado una salpicadura significativa.
El exoficial señaló que no se realizó recolección de ADN ni raspado de uñas. Tampoco se preservó de forma adecuada el lugar. Describió la situación como turismo de la escena principal debido al ingreso y salida constante de personal. Esa dinámica pudo contaminar pruebas.
Informes con contradicciones
Low detectó inconsistencias entre el informe de autopsia y el reporte policial de 1994. Habló de notas faltantes y observaciones omitidas. También señaló detalles contradictorios sobre los hechos previos a la muerte.
Recordó que la autopsia mencionó una nota manuscrita en el bolsillo de Cobain con referencias a la munición y a la escopeta Remington. No obstante, el informe oficial del Departamento de Policía de Seattle solo consignó un recibo del arma a nombre de su amigo Dillon Carlson.
Además, citó un reporte policial de 1994 sobre un taxista que recogió a un pasajero en la vivienda. Según ese documento, la persona no coincidía con la residencia. Un informe posterior de 2014 omitió esa discrepancia. La investigadora independiente Michelle Wilkins afirmó que ese detalle sugiere que el pasajero pudo no ser Cobain.
Declaración temprana y nivel de heroína
Low también cuestionó que la declaración inicial de suicidio surgiera de un portavoz policial en la escena y no del médico forense. Consideró que ese anuncio marcó el rumbo de toda la investigación.
Los registros médicos indicaron que Cobain tenía en su organismo una cantidad de heroína cercana a tres veces una dosis letal. Low sostuvo que para inyectar ese volumen pudo requerirse asistencia.
El exjefe policial también expresó dudas sobre el uso de una escopeta. Argumentó que Cobain no era una persona violenta y que pudo optar por otro método si su intención hubiera sido suicidarse. Añadió que las unidades de homicidios suelen abstenerse de investigar cuando un caso se clasifica de inmediato como suicidio.
La versión oficial del Departamento de Policía de Seattle no cambió desde 1994.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
